Arcadio González Ardila **
La radiodifusión está de plácemes pues este medio de comunicación, que ya cumple 110 años de creación, sigue siendo el más importante en el mundo entero gracias a su poder de cubrimiento, a su facilidad para llegar a todas las regiones por inhóspitas que sean, pero especialmente por ser el escenario en donde todas las voces pueden ser representadas y escuchadas.
Y, justamente, el pasado domingo 13 de febrero se celebró el Día Mundial de la Radio, efeméride a la que se suma el Archivo General de la Nación de Colombia (AGN). Fue ese día, pero de 1946, cuando se inauguró la primera estación radial de la Organización de las Naciones Unidas. La transmisión se realizó desde las oficinas de la ONU en Nueva York con un primer mensaje que se convirtió en eslogan: “Esta es la ONU llamando a todas las personas del mundo”. Así nació hace diez años, el 13 de febrero de 2012, el Día Mundial de la Radio, una fecha aceptada un año antes por la Unesco -Agencia de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura- para destacar la importancia de este medio de comunicación en la transformación social del mundo.
“La radio es un medio poderoso para celebrar la humanidad en toda su diversidad y constituye una plataforma para el discurso democrático. En el plano mundial, la radio sigue siendo el medio de mayor consumo. Esta capacidad única de llegar a la más amplia audiencia significa que la radio puede dar forma a la experiencia de diversidad de una sociedad, erigirse como un escenario para que todas las voces se expresen, estén representadas y sean escuchadas. Las emisoras de radio deben servir a comunidades diversas, ofreciendo una amplia variedad de programas, puntos de vista y contenidos, y reflejar la diversidad de audiencias en sus organizaciones y operaciones”, expresa la Unesco en su mensaje para esta conmemoración.
Para conmemorar la primera década del Día Mundial de la Radio, la Unesco definió tres objetivos principales con el tema ‘la Radio y la Confianza’: – Confianza en el periodismo radiofónico – Confianza y accesibilidad a la audiencia – Garantizar la competitividad de la radio
Radio estatal en Colombia
A comienzos de 1920, ya en Estados Unidos se había creado oficialmente la radiodifusión y se fundaron las primeras emisoras, ejemplo que siguieron Argentina (1921) y México (1923).
En el primer lustro de esa década a Colombia ya habían llegado los primeros transmisores y receptores, aunque de baja potencia, al servicio de radioaficionados particulares. Pero ante la necesidad de tener una radiodifusora estatal, el Gobierno inició el proceso de importación e instalación de equipos de onda larga (1kw de potencia), los cuales tardaron en llegar.
Fue así como el 5 de septiembre de 1929, durante el Gobierno de Miguel Abadía Méndez, se inauguró oficialmente la primera radiodifusora estatal: la HJN, que años más tarde se convertiría en la Radiodifusora Nacional.
Los documentos en custodia del Archivo General de la Nación indican que el Ministerio de Educación Nacional, en su interés por ampliar la cobertura a más municipios y ciudades, comenzó a cotizar nuevos equipos de mayor potencia y amplitud con reconocidos fabricantes a nivel mundial.
La cotización, incluido el descuento del 20%, ascendió a 95.797 dólares americanos e incluía: un transmisor- radiodifusora RCA, High Fidelity, tipo 5-C, “para trabajar en cualquier frecuencia desde 550 a 1.500 kilociclos, con todos sus equipamientos”: antenas, amplificadores, juegos de tubos, micrófonos, pick ups, etc.
Otra cotización fechada el 12 de diciembre de 1935 de Almacenes Víctor en asocio con la RCA, “aconseja dos radiodifusoras, cada una de 5 kilovatios, una de onda larga y otra doble de dos ondas cortas diferentes, o sea con dos frecuencias”.
Seis meses después, el 1º de julio de 1936, el nuevo ministro de Educación, Darío Echandía, recibió una oferta del ingeniero Robert E. Lee, representante de la W.P. Hilliard Company: “Podemos reemplazar la presente antigua estación de onda larga de HJN con una planta moderna de cualquier potencia con un antena vertical que en sus características llena con un márgen bastante amplio todos los requisitos técnicos exigidos por la Comisión Nacional de Comunicaciones de los Estados Unidos” (sic).

Sedes de La Voz delCafé y La Voz Amiga.
Y a finales de ese mismo año, el 3 de diciembre de 1936, la firma Ramón Cuéllar & Co. cotizó a la cartera de Educación dos transmisores “para reemplazar la estación Radio – Difusora HJN con equipos similares a los suministrados por nosotros a ‘La Voz de Colombia S.A.’ pero con algunas modificaciones técnicas de importancia”, dicen el documento en poder del Archivo General de la Nación.
Durante el Gobierno del presidente Eduardo Santos, el 1º. de febrero de 1940 nació la Radiodifusora Nacional de Colombia (hoy Radio Nacional), que hace apenas dos semanas cumplió sus primeros 82 años.
Al comienzo la Radiodifusora Nacional (que reemplazó a la HJN), estuvo adscrita al Ministerio de Educación y posteriormente, en 1952, pasó a ser parte de la Oficina de Información y Prensa de la Presidencia, y luego al Ministerio de Comunicaciones, hoy Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones.
Actualmente en Colombia, según datos del MinTIC a enero de 2021, operan 1.652 emisoras distribuidas así: 312 de interés público, 649 comerciales y 691 comunitarias. Igualmente, están aprobadas y en proceso de adjudicación otras 14 emisoras comunitarias con destino a comunidades étnicas, indígenas, negras, afrodescendientes, raizales, palenqueras y Rrom.
**Oficina de Comunicaciones -Archivo General de la Nación
La Radio en Pereira
La historia de la radio en Pereira se remonta al 1926 cuando Carlos Echeverri Uribe fundó una emisora de 150 wats con el nombre de Radio Otún ubicada en un salón del Club Colombia. Este ejemplo fue seguido en 1927 por Luis Enrique Aristizábal quien creó una emisora en compañía de un alemán de apellido Koltz, la cual sólo sobrevivió cinco meses. La estación se llamó Radio Quirama. En 1928 salió al aire la emisora Pereira Broadcasting, con escasa cobertura de sintonía, pero con tremenda inquietud para sus dueños, los hermanos Arango Mejía. El gran salto en la vida de la radiodifusión ocurrió el 2 de mayo de 1933, cuando salió al aire por primera vez La Voz de la Víctor, que emitía sus ondas con un transmisor de onda larga en 1330 kilociclos y onda corta en 4865 kilociclos, banda de 62 metros, con distintivos de llamada HJFE y HJFA. Los dueños de esta empresa fueron los hermanos Mario y César Arango Mejía. Más tarde, como en Bogotá ya existía una emisora con el nombre de La Voz de la Víctor, se le cambió por La Voz de Pereira. En esta empresa participaron, entre otros, el maestro Luis Carlos González, Ricardo Ilián Botero, Julio E. Sánchez Vanegas y Julián Ospina Mercado. En 1938 don Óscar Giraldo Arango fundó la emisora Ondas del Otún que más tarde sería Radio Centinela y pasaría a ser propiedad de Ricardo llián Botero. Otro hito importante ocurrió el 25 de septiembre de 1939 cuando la Logia Masónica “17 libres de Caldas” creó una emisora con un transmisor de 2500 vatios en la banda de 49 metros, en los 6097 kilociclos, onda corta, con antena de 30 metros que fue inaugurada desde Palacio de Nariño en Bogotá por el Presidente Eduardo Santos. Se trata de la Voz Amiga. En 1940 Marcelino Ossa y Juan Mejía Duque se asocian y fundan la emisora La Voz del Pueblo. Luego con Camilo Mejía Duque creó Onda Libre.
“Actualmente en Colombia, según datos del MinTIC a enero de 2021, operan 1.652 emisoras distribuidas así: 312 de interés público, 649 comerciales y 691 comunitarias”.



