Hablar del Cuarteto Imperial es hablar de la historia de cada bautizo, primera comunión, matrimonio, Navidad y Año Nuevo de cualquier colombiano a través de las reuniones familiares o en la cuadra; la música de don Helí Toro Álvarez y su agrupación, ha calado en la cabeza, el cuerpo y la identidad cultural generación tras generación.
El 7 de mayo pasado, don Helí cumplió 96 años. Lo encontramos tranquilo en la sala de su casa de Dosquebradas, la pared llena de discos de oro y platino por ventas, estaba vestido y organizado en su sillón frente al televisor viendo el Giro de Italia. Aunque tiene un poco afectada la voz, sus recuerdos siguen intactos y hasta comentó que a la fiesta de hace unos días llegaron como 50 personas a celebrar la vida junto a él.
Más de medio siglo habla de la gran trayectoria de este músico que ha vivido el eje cafetero y el mundo, porque el Cuarteto fue realmente famoso en Argentina. Don Helí nació en Manzanares, Caldas, gran parte de su carrera la desarrolló en Quimbaya, Quindío y los años recientes en Risaralda, como ya se contó.
Leyenda
¿Qué siente cuándo se pone a pensar en todo lo que logró por la música y los colombianos? “Me siento bien, porque estoy tranquilo, mi hijo y los demás muchachos del Cuarteto me acompañan”. ¿Cómo celebró el cumpleaños? “Pusieron bastantes sillas por todas partes y vino mucha gente”. ¿Cómo ve el futuro del Cuarteto? “He estado muy enfermo y usted sabe que eso perturba para hacer lo que uno quiere hacer, afortunadamente tengo a Maximiliano, se desempeña bien como director del grupo y conoce de todos los problemas, los lugares de las presentaciones y ahí vamos”.
La enfermedad
Maximiliano Toro es percusionista, el hijo que tan a menudo nombra y por quien dice poder estar tranquilo. “Si a mi papá no le hubiera dado Covid, esta sería la hora que estaba en tarima con nosotros, porque aparte de un problema en las rodillas a causa del peso del acordeón, nunca sufrió otra enfermedad, y es que el médico sí le dijo que si quería llegar a la vejez caminando dejara el acordeón, pero él se negó. De otro lado, estamos sentidos por la muerte el 8 de mayo, de Gerardo Gros, el uruguayo que fue voz durante 20 años, grabó La Lora, 488 kilómetros y muchos más, pero no le podemos contar a mi papá”.
Historias
Mientras hablábamos con su hijo, don Helí no perdía detalle, tanto así que cuando Maximiliano recordaba el tiempo que la agrupación estuvo radicada en la Argentina, de donde regresaron del todo en 1988 y cómo ‘El monstruo de la cumbia’ ya llegó a los 20 años y provocó un renuevo generacional de seguidores del Cuarteto. Don Helí dice: cuénteles de la lora. “Lo que pasa es que mi abuela, tenía una lora que hacía Cuá y ella le compuso una rima para hacerla hablar”. Lo mismo pasó con 488, que en una presentación, en Chile, el representante de CBS que también tenía a Sandro de América, sufrió una desilusión al viajar hasta una provincia, esa cantidad de kilómetros. Al regresar le dijo a mi papá que tenía una melodía y casi la música, pero que no la sentía para Sandro, sino para el Cuarteto”.
“Lo que más recuerdo es la gira que emprendimos por toda Sudamérica con todos los integrantes, fue Ecuador, Perú, Bolivia y finalmente Argentina. También estuvimos en Australia, Estados Unidos y toda Centroamérica”. Helí Toro Álvarez.
Don Helí dice que mientras se pueda vivir, hay que seguir adelante viendo lo que es importante.



