Aparte de ser el día para homenajear a Cervantes, es también el Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor, el Día de la Lengua Inglesa y el Día del Bibliotecario, motivos suficientes para evaluar qué y cómo manejan los colombianos el español.
Cecilia Caicedo Jurado es miembro de la Academia Colombiana de la Lengua, aparte de ser autora de diversas publicaciones y docente por vocación, pocas personas más indicadas para conversar sobre varios aspectos del uso cotidiano de la lengua.
Usos
“El caso del idioma en Colombia o en Pereira, como se quiera plantear, tiene un montón de representaciones en este momento. Hay tantas maneras de acercarse al idioma ahora, por medio de las jergas estudiantiles y las jergas de barriada, que siento crean dificultad en la literatura, como expresión del lenguaje más pulcro, más pulido y lo que ha ocurrido en los últimos tiempos es bien interesante”.
La profesora Caicedo cree que una novela que hay que recordar para este tópico es ‘Rosario tijeras’ de Jorge Franco. “Creo que fue la primera obra que leí con un lenguaje nuevo, muy de comuna de Medellín y diferente a la evolución que traía el idioma Español en Colombia. En esa novela se comienza a hacer un manejo muy reducido del lenguaje, los muchachos de ahora no son muy creativos en el manejo del idioma, con un solo término pueden señalar muchas cosas, depende el tono, ello trae varias consecuencias idiomáticas”.
Se transforma
Doña Cecilia explica algo fundamental para tener en cuenta: “El idioma no está quieto, está en perpetuo cambio y gran transformación, en correspondencia con los eventos sociales que ocurren en un país. No es el mismo Español que se hablaba en Colombia en el siglo XIX, al que se habla en estos días. Estudiar el idioma es una manera de leer, estudiar e interpretar a Colombia. ¿Usted me preguntará para qué sirve estar en la Academia de la Lengua? Le digo que eso depende de la mirada, si es aguda, depende también de los ritmos que no tienen que ver con nada distinto al entorno geográfico, están también las emociones históricas que suceden en el inmediato presente, te digo que el narcotráfico cambió muchísimo la estructura del idioma”.
Quiero preguntarle por los anglicismos y los emoticones. “Tocó en la parte más complicada, descubrí que los chicos ahora cuando están enamorados no se llaman por teléfono y menos se escriben cartas. Un signo (emoticón) puede significar tantas cosas, hasta la muerte de la persona, lo que quiero mostrar es que el lenguaje se ha reducido a su mínima expresión, es como si nos diera pereza o tuviéramos desconocimiento absoluto para armar una frase”.
“El lenguaje de ahora está en el cuerpo, todo el mundo tiene un tatuaje y estos tienen unas significaciones impresionantes de pertenencia a religiones nuevas o a hechos políticos, es un cambio absolutamente significativo, la piel habla”.
Cecilia Caicedo Jurado es nariñense de nacimiento y risaraldense por adopción. Dice que los anglicismos corresponden a una revolución cultural de importancia que se dio cuando el mundo se convirtió en una ‘Aldea global’.



