La trayectoria del cantante Nelson Iván Jiménez, no solo se cuenta en años, sino en reconocimiento del público y las autoridades, como el que le hizo recientemente la Asamblea de Risaralda.
Más de tres décadas de vida musical con el mismo carisma que lo ha llevado a recorrer escenarios, compartir emociones y mantener viva la esencia romántica que lo define. Nelson Iván ha recorrido escenarios en Colombia y el extranjero con voz que enamora, su elegancia y gran disciplina artística lo han convertido en uno de los intérpretes más reconocidos en esta región. Desde su natal Santa Rosa de Cabal, este cantante, que también pinta, comparte su historia llena de música, anécdotas y amor por el arte.
Los orígenes
“Nací en Manizales, pero a los 4 años me trajeron a Santa Rosa, donde viví como 45 años, por eso todo el mundo dice que soy de allá. Incluso me dieron el reconocimiento de oriundo del municipio, aunque vivo hace 16 años en Pereira”.
¿Y desde siempre ha sido la música o tuvo otra profesión? “No, no, no. Inicialmente trabajé en Santa Rosa, era discómano en una discoteca, luego administrador. Después me fui para Venezuela, a trabajar dos años en un hotel de cinco estrellas, regresé, estuve un tiempo en Bogotá, y luego monté un grupo musical en Santa Rosa, dábamos serenatas y tocábamos en eventos”. ¿Hace cuánto de eso? “Fue hace unos 40 o 50 años, aunque siempre hablo de 35 años de carrera musical porque es cuando ya la cosa se volvió más profesional. En esa época la gente me aplaudía tanto que terminé dedicándome de lleno a la música”.
Carrera
La mayor recordación que tiene el público de su carrera es con ‘Nelson Iván y los del Swing’. “Sí. Integré varios grupos en Santa Rosa, entre ellos ‘Los Cuatro Recuerdo’, luego monté mi propia orquesta que todavía existe, aunque ya trabaja poco. Después creé Zucca Bar Música en Vivo, el negocio frente a la iglesia de San José, en Pereira”. ¿Cómo le fue con Zucca Bar? “Muy bien, hasta la pandemia que tocó cerrarlo, pero llevo más de veinte años viajando a otros países a cantar, una o dos veces por año”.
Artista total
Hablemos de su formación vocal. ¿Dónde estudió técnica o fue autodidacta? “Todo ha sido empírico, creo que es un don, uno empieza con falencias, pero con los años, la experiencia y escuchando a otros cantantes, mejora. Nunca tuve formación académica formal, todo ha sido aprendizaje en el escenario”.
También pinta al óleo. “Sí, empecé a pintar durante la Pandemia, por el encierro. Compré lienzos, cartulinas, y comencé a pintar rostros y paisajes, tenía un maestro en Armenia, Jofer, que ya murió. Me gustaba verlo pintar y así fui aprendiendo”.
En sus shows, ¿cuántos músicos lo acompañan? “Cuando tenía Nelson Ivan y los del Swing, eran seis músicos. En los shows grandes llegué a tener 12. Estoy preparando un espectáculo con músicos en vivo para celebrar los 35 años de carrera. Lo haré con toda la puesta en escena que me gusta: sonido impecable, vestuario, elegancia”.
Actualmente, ¿dónde lo pueden escuchar? “Todos los sábados canto en el bar del Hotel Móvich, desde abril estoy ahí interpretando baladas románticas”. ¿Qué artistas hacen parte de su repertorio? “Canto de todo: Ricardo Arjona, Juanes, Emmanuel, Leonardo Favio, José Luis Perales, Julio Iglesias, José José, Roberto Carlos, Julio Jaramillo… todo lo romántico”.
Simplemente, Nelson Iván
¿Recuerda alguna anécdota especial en todos estos años? “Sí, una vez en una finca un hombre se enojó porque creyó que yo estaba haciendo mímica. Me tocó cantar a capela media canción y después el tipo me pidió disculpas (risas). Cosas que pasan”.
¿Cómo define hoy su carrera artística? “Como una vida de disciplina, de amor por la música y por el público. He cantado a nivel nacional e internacional, y sigo haciéndolo con el mismo entusiasmo del primer día”.
“Sé que hay jóvenes que se inspiran en mi trabajo. Soy muy profesional, muy perfeccionista: cuido el vestuario, el sonido, la puesta en escena. Para mí cantar no es solo la voz, es un espectáculo completo”.
Nelson Iván Jiménez asegura que no nació cuando repartieron la paciencia y por eso no enseña su arte.



