Claudia Escobar es la directora, pero también es la memoria viva del proceso de la danza en la ciudad y del poder transformador de la cultura en la sociedad.
Son 30 años, que no es cualquier cosa, y Danzarte empezó en enero a celebrar. “Estos años de trabajo ininterrumpido los estamos festejando de diferentes maneras, una de ellas es hacer clase con aporte muy bajo, para que muchas personas puedan acercarse a la formación en diferentes géneros cada mes, nos cancelan $10.000 por hora y media”.
Proyectos
La directora habla de bendiciones cuando comenta sobre las cuatro convocatorias a las que se presentaron y resultaron beneficiarios. “Eso quiere decir que en este momento estamos caminando y haciendo muchos, muchos proyectos con comunidades que es lo que más nos gusta y hemos hecho desde el principio, porque Danzarte siempre ha sido inclusivo, ha manejado becas siempre pensando en el entorno donde estamos”.
Un poco de historia
Cuenta doña Claudia que Pereira tiene desde 1949, una academia de ballet, aspecto que resulta particular para el municipio intermedio que era para aquel tiempo. “Esa academia que pasó por muchos nombres y por diferentes estamentos que la apoyaban como ‘Amigos del arte’. Llegó a llamarse Silvia Osorio en honor a la primera bailarina que tuvo un accidente y luego se cambió a Ballet Ciudad Pereira, porque había mucha confusión con el ballet de Sonia Osorio de Bogotá. En esta academia nos formamos la mayoría de directores de academias y de grupos que existen en el departamento y la región, e incluso destacados bailarines a nivel nacional e internacional. Danzarte recibe todo este legado, porque soy la última profesora de ballet de esa academia”.
Los vínculos de la directora también son familiares, porque en esa época de los ‘Amigos del arte’, también existió un grupo de señoras muy cívicas que lo impulsaron y al que pertenecían su mamá y su tía, la señora Delma Escobar, quien recolectó los documentos de la historia que luego le pasó. “En 1995, ellas tomaron la decisión de no continuar y fue cuando Gustavo Cano (Q.E.P.D) y yo tomamos la decisión de crear Danzarte, como escuela de danza con currículum a la Secretaría de Educación y ellos nos dan la licencia de Educación no formal”.
Social
Entre tantas personas que quieren aprender y van por una beca. ¿Cómo hacen ustedes para escoger el grupo de 10 beneficiarios? “Realmente se requiere tener la necesidad y las ganas. Las personas llaman a preguntar por el valor y los invitamos a la primera clase de cortesía, ahí empiezo a ver los candidatos según lo que manifiestan y se les da la oportunidad, porque hay estudiantes que tienen muy buenas aptitudes para todos los géneros”.
De igual manera, Danzarte tiene un convenio desde 2018 con la Fundación Colsalud, en este momento tienen 38 estudiantes con discapacidad cognitiva. “Es un proceso hermosísimo porque son adultos-niños de estratos 1 y 2 desescolarizados que tienen la oportunidad de tener inversión de tiempo de calidad, muy importante porque las artes desarrollan habilidades y estos niños son muy sensibles”.
Comunidad
Los otros espacios de vínculo con la comunidad son a través de los programas concertados de Estímulos y demás. “Este año aplicamos a Concertación 2025 del Ministerio de las Culturas, los Artes y los Saberes, en el que nuestro proyecto lleva por nombre: ‘Danzarte 30 años, memoria y patrimonio del ballet en Risaralda’. Vamos a hacer tres socializaciones en diferentes municipios en grupos de 50 personas y les vamos a obsequiar el libro, también habrá presentación de ballet para sensibilizarlas y romper falsas creencias que el ballet es elitista, exclusivo, que es para personas altas, delgadas… cosa que no es cierta, el ballet nos da herramientas para todo lo demás”.
Otro proyecto es el de Clanes, también del Ministerio en el que están trabajando desde la danza urbana y el teatro con la Fundación Hogares Claret. “Son chicos de calle que requieren esta oportunidad de socializar y a través del arte nos damos cuenta que lo disfrutan y sacan todo ese sentir”. El otro proyecto tiene por nombre ‘30 años formando la danza del mañana’, son 30 becas en danza clásica para estudiantes de las instituciones educativas. “Empieza la semana entrante, vienen de la Institución Educativa Héctor Ángel Arcila de La Florida, también un grupo de nuestro barrio aledaño Alfonso López. Por último, está el programa de Concertación municipal con un programa que se llama ‘Danzarte gastrocultural en la que están invitadas cinco comunidades para hablar de proyectos de vida que da la danza y se les da una degustación gastronómica”.
“En el libro quedó plasmada la memoria del ‘Origen del ballet en la segunda mitad del Siglo XX’, así se llama. Cuenta las adversidades que pasaron porque era una época machista y conservadora y tuvieron que ir a Manizales a pedir permiso”.
Cualquier tiempo con Claudia Escobar es poco para saber y entender todo lo que se trabaja desde Danzarte.



