Gracias a las regulaciones que el gobierno nacional ha expedido en torno al uso de cannabis para fines medicinales y científicos, ha florecido una importante actividad industrial y comercial alrededor de esta planta cuyas propiedades resultan sorprendentes. En dicha regulación se establecen diferentes tipos de autorizaciones que tienen que ver con diferentes pasos de la operación, tales como el uso de semillas para siembra; para el cultivo de cannabis psicoactivo y no psicoactivo; para la fabricación para derivados de cannabis psicoactivo, entre otras. Una de las empresas colombianas que mayores avances reporta en este campo es Khiron Life Sciences, constituida hace cinco años y la cual cuenta con doce clínicas en Colombia y está presente en varios países, entre ellos México, Perú, Brasil, Alemania y Reino Unido. Sobre el presente y el futuro del cannabis medicinal hablamos con Juan Diego Alvarez, vicepresidente de Asuntos Públicos de Khiron Life Sciences
¿En qué etapas del proceso interviene la empresa?
Nosotros estamos verticalmente integrados, esto que quiere decir que tenemos un cultivo de cannabis medicinal en el Tolima, un laboratorio de extracción en este mismo complejo productivo y traemos esos extractos de cannabis estandarizados en el laboratorio de producción autorizado por el Invima para la fabricación de preparaciones magistrales, esos productos atienden las necesidades de nuestras clínicas y de los doctores externos que prescribe el cannabis medicinal. Khiron es una empresa de fabricación de productos terminados y Zerenia es una clínica de cuidado integral que se concentra en atender las necesidades de los pacientes a través de un modelo de cuidado integrado. Estas dos compañías trabajan de la mano porque nuestro principal objetivo ha sido romper los paradigmas que existen en Colombia alrededor del uso del cannabis medicinal, desde una perspectiva mucho más prohibicionista y llena de tabús, hemos encontrado que es muy importante rodear y acompañar a los pacientes de cannabis medicinal y es por esto que estamos en las actividades de producción del medicamento para poder garantizar que tengamos un producto estable, seguro y eficaz y adicionalmente estamos en la atención de los pacientes para poder acompañarlos en el proceso de prescripción y de seguimiento de sus tratamientos.
¿Qué tipo de enfermedades están atendiendo?
Tenemos estandarizados cinco productos que los llamamos quimio-tipos, son distintas concentraciones de la molécula del THC que es la que generalmente se asocia con los efectos psicoactivos y de la molécula del CBD y dependiendo de la combinación de estas dos moléculas, atendemos fundamentalmente siete patologías, en las cuales están concentradas el 90% de los tratamiento, y cerca del 79% de nuestros pacientes son pacientes de dolor crónico que estaban usando opioides y encuentraron en el cannabis medicinal una alternativa con unos efectos secundarios muchísimo menores.
¿Hay tratamiento para pacientes con otro tipo de trastornos?
Tenemos aproximadamente un 26% de nuestros pacientes que son pacientes de salud mental, en temas asociados con ansiedad, insomnio, trastornos del sueño y depresión, los cuales representan un porcentaje muy importante. Hay que indicar que otras situaciones como nauseas o efectos secundarios asociados con la quimioterapia, esclerosis múltiple y fibromialgia corresponden aproximadamente al 5% del universo de pacientes que atendemos. Hasta la fecha hemos atendido alrededor de 18.000 pacientes en Colombia con más de 5.7000 preparaciones magistrales vendidas en los últimos dos años en las 12 clínicas que tenemos en el país.
¿La regulación legal que existe en Colombia facilita la expansión de esta industria?
Yo diría que la regulación ha cambiado para bien, es una regulación que se ha tomado muchísimo tiempo en estar lista. En el 2016 se creó el marco regulatorio, se sancionó la ley y en el 2018 se expidió el decreto 613 que fue el marco regulatorio inicial y en junio del año pasado se hizo una modificación de ese decreto por parte del gobierno nacional mediante el decreto 810. Al respecto, de la regulación colombiana yo resaltaría varios elementos positivos y negativos. El primer elemento positivo es que el eje principal de la regulación colombiana está concentrado en garantizar el acceso de los pacientes, esto lo vemos en la autorización de ciertos tipos de categoría de producto como son los medicamentos de síntesis químicas, los quimioterapéuticos pero sobre todo las preparaciones magistrales. Hoy en día los pacientes en Colombia tienen acceso al cannabis medicinal a través de la figura de preparación magistral, es la autorización de este tipo de categorías de productos que ha sido vital para garantizar acceso.
¿Qué otros aspectos positivos destacaría de esa regulación?
Un segundo elemento de la regulación que también es muy positivo fue un cambio que se hizo en junio del año pasado: antes los pacientes podían acceder a los productos solamente recogiéndolos en farmacias y esa red de farmacias en estricto sentido en el país es muy pequeña, tenemos alrededor de 1000 farmacias, mientras que esta transformación del decreto anterior autorizó la dispensación a domicilio de las preparaciones magistrales y yo creo que esto es interesante. En nuestra plataforma de telemedicina un paciente puede entrar a la página web de Zerenia o al aplicativo Doctor Zerenia, agendar una tele consulta y nosotros le entregaríamos el producto directamente en su casa. Yo creo que esta es una reducción de barreras administrativas y operativas muy importante que ayuda a poner el medicamento cerca de los pacientes que lo necesiten y autorizó la dispensación a domicilio también autorizó a toda la red de droguerías del país que son más de 14.000 puntos a que pudieran hacer esa dispensación también, lo cual es muy importante porque no hay muchas compañías que ofrezcan estos productos y estos servicios por la complejidad de la regulación.
¿Cuáles son los elementos negativos de la regulación?
Es una regulación muy compleja, que no le ha permitido a los colombianos entender de forma sencilla que esta es una nueva alternativa para ellos. Un segundo elemento negativo es que el trabajo que ha hecho el gobierno en términos de no promover o por lo menos evitar que los productos legales coexistan con productos ilegales ha sido bastante débil. Yo creo que todavía falta un avance enorme para que los colombianos no estén en riesgo de un montón de productos artesanales e ilegales y fraudulentos que están en las calles y que son muy inseguros. Ahí hay un gran contraste entre los productos que uno encuentra en cualquier avenida o en cualquier mercado artesanal o ilegales y los productos garantizados por el Invima como las preparaciones magistrales que son productos que cumplen un montón de requisitos operativos que los hace difíciles de conseguir. Creo que ahí hay una diferencia importante y que ahí hay un trabajo clave que tiene que hacer el gobierno para tratar de reducir la ilegalidad.
¿De todos modos esa regulación facilita aún más el acceso de los pacientes al cannabis medicinal?
Hay un tercer tema que quisiera resaltar como uno de los puntos principales de la regulación y se refiere a la resolución 2292 de diciembre del 2021, en la cual el gobierno nacional incluyó todas las moléculas, medicamentos, servicios y tecnología de la salud en el plan de beneficios en salud, lo que antes se llamaba el POS, lo cual abarca todos los servicios y medicamentos a los que cualquier ciudadano tiene derecho a través de su EPS. Y el cambio más importante de esta resolución es haber incluido en el POS el cannabis medicinal en diciembre de ese año.
“Mediante la resolución 2292 de diciembre del 2021, el gobierno nacional incluyó todas las moléculas, medicamentos, servicios y tecnología de la salud con base en el cannabis medicinal en el plan de beneficios en salud (POS)”



