Este médico intensivista que cada tanto enciende las redes sociales por su estilo de decir las cosas, expresa que los colombianos en vez de estar haciendo filas para reclamar medicamentos, deberían comprar comida no para darse gusto, sino para curar los males que los aquejan.
Jorge Bayter, tiene una postura radical ante las opciones que tienen la mayoría de colombianos a la hora de ‘alimentarse’, porque en la historia reciente del país la comida se volvió mala y la gente del común no sabe con claridad cuándo ni por qué sucedió, pero el doctor afirma saber qué pasó: “Todo cambió desde el año 1960, porque nuestros abuelos morían de viejos y hoy estamos en un mundo en donde no hay enfermos a los 80 años sino a los 30; hay niños diabéticos a los 20 años; tenemos gente hipertensa a los 40, estamos llegando a la vejez enfermos, tomando pastillas y lo peor, perdiendo el cerebro, uno de cada cuatro que llega a los 80 años, llega con Alzheimer o Parkinson”.
Costumbres perdidas
Antes los abuelos cocinaban con manteca de cerdo y se comían la carne con su grasa, mientras que fuera natural y obviamente en su dieta los ultraprocesados no existían. “Se comía bien y teníamos excelente contacto con el sol, no conozco un abuelo mayor de 90, que en su juventud se echara bloqueador solar, entendían que la comida principal tenía que llevar proteína animal. Hoy se nos olvidó y solo comemos arroz o desayunamos arepa sola, nos dijeron que el huevo mata y nos metieron comida y aceite hechos por el hombre”.
El médico dice que además hay estrés y radiaciones electromagnéticas. “Me meto a una oficina que cuando llego está de noche y cuando salgo también, todo se descompuso porque el sol es el que nos regula. Con tristeza debo decirles que hemos convertido al cuerpo en una máquina de enfermedad”.
No por placer, sino por vida
En uno de sus videos, el doctor Bayter sale comiendo chicharrón y diciendo: “si tu cerebro te pide un dulce, dale chicharrón, si te pide el antojo de la tarde, dale chicharrón y al cabo de un mes, se habrá quitado toda esa ansiedad y pedirá grasa saludable. Es que la comida no es para el placer, sino para dar vida que es lo más importante, cuando se le da placer a la lengua, se pierde la salud”.
El médico reconoce que se ha aumentado la longevidad, pero pregunta ¿cómo se está llegando allí? “Los tiempos de los abuelos no van a volver, debo ser súper estricto con la alimentación, no sé por qué este mensaje es tan difícil de entender, volvamos a lo básico. Dicen que estoy loco, pero no, es un mundo donde la enfermedad es un negocio. Nos dijeron que la grasa natural era mala, pero porque tiene un poder saciador y te quitaron eso para ponerte a comer cinco veces al día, fue planeado, los abuelos no hacían snacks y trabajaban todo el día”.
“En el hipotálamo la sed y el hambre están muy cerca y por eso se confunden. Para no comer todo el día hay que estar hidratado, el tarrito de agua con una pizca de sal, limón y mucho hielo. En picos de ansiedad comer: olivas, pedacitos de queso, huevo cocido, algo que tenga grasa y sal”.
El doctor estará en Pereira el 2 de mayo, con su showferencia ‘El poder de sanar’.



