El bambuco y sus aires internacionales

Julián Salcedo Cabal es ingeniero mecánico en la Universidad Tecnológica de Pereira, pero antes que todo ha sido un melómano consagrado, vive en Buga y está en Pereira con motivo de la versión 34 del Concurso Nacional del Bambuco – Homenaje a Luis Carlos González.

Extranjeros en la Música Andina Colombiana, fue el nombre que le dieron al coloquio que a la par con las presentaciones, se realiza durante el Concurso y quién más apropiado para hablar del tema que el señor Salcedo.

Entre el ayer y hoy

Cuando se habla de bambuco, casi que de inmediato el imaginario colombiano se transporta a la vida rural y a la tranquilidad que ofrece el campo, algo así como sentir aires de naturaleza. Pero este aroma también fue percibido por al menos una veintena de artistas internacionales, quienes entendieron la joya que tenían entre manos para interpretar.

Este coloquio a su vez fue un recorrido histórico, la simbiosis con el bambuco conduce a conocer cómo se enamoraron de él culturas enteras. El señor Salcedo también cuenta con gran experiencia en concursos, pues estuvo 17 años en la Junta Directiva de Funmúsica hasta el 2013. “Los últimos cuatro años fui el presidente de la Junta, y desde el 2017 estoy haciendo ‘Charlas con Julián Salcedo’, que son semanales con un grupo de amigos, donde estudiamos la vida y obra de un artista, sea compositor, autor o sea intérprete”.

La música andina por el mundo

Don Julián hace la aclaración que no solo hablan de bambucos sino de música andina, porque el pasillo también tiene su espacio, ¿Por qué el bambuco, que cuenta cosas tan locales, llama la atención de estas personalidades? “La música andina colombiana se internacionalizó desde comienzos del siglo pasado con varios artistas. Los primeros, La lira colombiana del maestro Pedro Morales Pino, maestro cartagüeño, aquí vecino, que hizo una gira por todo Centroamérica y terminó en Estados Unidos, una gira muy importante. En todos estos países la lira dio a conocer la música colombiana. después, el 22 de julio de 1908, un dueto de antioqueños que se llamaba Pelón y Marín. El primero, compositor de Antioqueña, llegaron a Mérida, Yucatán, en México, provenientes de Cuba”.

El experto informa que los compositores yucatecos comenzaron a componer bambucos y así se volvió yucateco también. “En la península de Yucatán, el bambuco es considerado como uno de los cuatro ritmos de la trova yucateca y han seguido componiendo e interpretando”.

¿Qué diferencias hay entre el bambuco colombiano y el yucateco? “Técnicamente es lo mismo, el ritmo es el mismo.Yo no soy músico y no puedo explicarlo bien, pero ellos se quedaron con el bambuco que se oía aquí a principios del siglo pasado, no evolucionaron como evolucionó el bambuco. En aquel tiempo se le cantaba a la mujer, a la flor, a la mariposa y así se quedó en Yucatán, porque además son muy románticos. El bambuco aquí en Colombia se volvió expresión del pueblo y hay bambucos de protesta, y de una cantidad de cosas que representan lo que el pueblo colombiano siente. Eso no pasó allá”.

Otra cosa que diferencia al bambuco yucateco del colombiano, explica, es que allá no hay síncopa en el bambuco. La síncopa es unir el último verso de una estrofa con el siguiente musicalmente. “No, allá cantan una estrofa, paran, cantan otra, paran, cantan otra, paran. No se une musicalmente una estrofa con la otra. No se toca tiple. Lo interpretan primordialmente como usan los tríos en Yucatán, o sea, una guitarra marcante, una guitarra melódica y otro instrumento acompañante que puede no ser guitarra. Se sigue haciendo así 120 años después”.

Extranjeros románticos

“Carlos Gardel, por ejemplo, grabó seis bambucos, entre ellos ‘Mis Flores Negras’, de Julio Flores. El doctor Alfonso Ortiz Tirado interpretó, más que bambucos, muchos pasillos. El maestro Carlos Vieco, ‘Hacia el Calvario’, en fin. El tenor Juan Arvizo, Pedro Vargas, muchos artistas de mucho renombre grabaron o interpretaron canciones desde los años 20 del siglo pasado. Después vino la época, cuando figuras como Álvaro Dalmar y Carlos Julio Ramírez hicieron una brillantísima carrera en Estados Unidos y dieron a conocer también allá muchos bambucos, pasillos y valses colombianos, como ‘Asómate a la ventana’, y un bambuco ‘Llamarada’ de Jorge Villamil, pues había hecho el posgrado de Traumatología en México hacia 1968, lo interpretaron Luis Miguel, Juan Gabriel. Por último, no podemos olvidar que ‘La Ruana’, fue cantada por María Dolores Pradera y Paloma San Basilio”.

“El bambuco ya lo estamos oyendo en voces muy jóvenes, pero mi sueño es ver a jóvenes en la platea aplaudiendo”.

Julián Salcedo cree que la artista actual que más influencia tiene en el extranjero es María Isabel Saavedra, pues es la compositora más grabada de Colombia.

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