Juan Francisco Spinel Luna, es santandereano de nacimiento, pero pereirano desde que llegó a estos lares el 4 de septiembre de 2016. Es historiador de la Universidad Industrial de Santander (UIS) y actualmente el responsable del Archivo Histórico Municipal, ubicado en el primer nivel del Centro Cultural Lucy Tejada, donde es normal que lo llamen Pacho.
¿Qué encontró cuando llegó?
En ese momento el que estaba liderando este proceso, el profesor, también historiador, Sebastián Martínez Botero, que es pereirano pero nos conocimos en la UIS. Entonces para organizar todo este trabajo del Archivo mi responsabilidad era la parte procedimental de organizar el inventario de los documentos, mientras que él se encargaba de todas las gestiones administrativas. Obviamente aquí nos enfrentamos a lo que llamamos un Fondo Acumulado, porque existían un montón de archivos en un depósito y no se sabía exactamente qué era lo que había, la mayor parte estaba en el sótano del Palacio Municipal.
¿Como historiador hizo algún curso de archivística?
En realidad el acercamiento que uno tenía con los archivos era pues el que se tenía como historiador cuando uno iba a consultar y se tenía más o menos una idea. Ahora en la normativa sobre archivos en Colombia está hasta cómo poner un legajador. El Archivo General de la Nación (AGN) que fue creado en 1989, al día de hoy tiene absolutamente reglamentado todo.
¿Cuál fue su primera tarea?
Ver qué era susceptible de hacer parte del Archivo Histórico y eso es como le digo, uno empieza a organizar un archivo y se va haciendo camino, entonces a medida que íbamos organizando nos empezamos a dar cuenta que existían documentos de un motón de entidades que ya habían sido liquidadas (Empresas Públicas, Caja de Previsión Social, Valorización, Instituto Municipal de Salud) y otros institutos que duraron alrededor de 10 años, entonces poco a poco los fuimos identificando aparte de los de la Alcaldía.

¿En cifras qué hay acá?
Finalmente salieron 22 Fondos documentales que eran de 22 entidades que son los que hoy hacen parte del Archivo Histórico, cabe aclarar que en este lugar no están todos los Fondos históricos, hay algunos que todavía por sus dimensiones no caben, acá se trajeron los más importantes por decirlo de alguna manera.
¿Hoy por hoy en qué se trabaja?
Después de institucionalizar el proceso, estamos en la organización y consolidación del Archivo Histórico.
¿Como historiador tiene encuentros con la Academia Pereirana de Historia?
La Academia funciona acá encima, uno participa muchas veces pero no hago parte de la misma. De alguna manera les hemos podido colaborar, pero lo interesante de todo este proceso es sentarse a inventariar, porque yo conozco es de Pereira, pero de papel y luego empiezo a ubicar en la vida real.
¿Cuál fue el primer archivo que estuvo listo?
El primer Fondo que organicé fue el de Bomberos, que en ese entonces no estaba en el sótano sino como todo acá había un depósito que quedaba en la carrera 5ta entre 15 y 16, todo de película. Uno tenía la teoría pero enfrentarse a ello es otra cosa, porque ahí es donde uno se empieza a dar cuenta, porque el rótulo de la caja dice una cosa y cuando la abre se encuentra con otra, porque como ha pasado por tantas manos y reorganización, en últimas abrí todas las cajas y saqué todos los tomos. En el de Bomberos están todas las minutas de Guardia, hay unas muy buenas, organicé tomos desde 1939, aunque Bomberos se fundó en 1926, lo que pasa es que no está completo y llegué hasta 2014, pero ya no está acá, sino allá en la Base, se los llevaron cuando la remodelaron completamente y me estaba dando duro, pero allá lo cuida la sargento Gloria, que es también muy juiciosa y eso me da tranquilidad. Lo mejor es que los archivos estén en su sitio original.
“Los fondos del antiguo Concejo (1867 a 1870), fueron restaurados durante dos años por el Archivo General de la Nación”.
¿Para qué guardar tanto papelito, lo de las minutas no es exagerado?
Lo que pasa es que con esa información ellos tenían un proyecto de hacer un mapa de riesgos, para lo que es fundamental saber históricamente qué partes se inundan, por ejemplo. Todo tiene valor en la medida que usted logre sistematizar y sacar la información para hacer bases de datos.
¿Cuáles son los documentos más antiguos e importantes?
El tomo que tiene documentos como en el que consta cuando el hijo de Francisco Pereira le entrega parte de los terrenos que heredó de su padre a las primeras 100 personas o familias. Asimismo, se encuentra el testamento del padre Remigio Antonio Cañarte, que se nota por la caligrafía que firmó cuando estaba muy enfermo y anciano.
¿Cuál es el objeto de un Archivo Histórico?
En un principio pareciera que es guardar los documentos por guardarlos, el objetivo es que la gente venga y consulte, por eso uno hace los inventarios para que los visitantes sepan qué es lo que pueden encontrar, porque la materia prima del historiador son las fuentes, sin esto usted no puede hacer mayor cosa, bien sea para criticarlos o para decir que es mentira, pero se debe partir de un hecho real que son estos documentos, porque las especulaciones empiezan a dar vueltas y con el pasar del tiempo a agrandarse. Esto es un salto cuántico de lo que había a lo que hay.
Dato
Los documentos más antiguos que reposan en el Archivo, lograron llegar al presente por el trabajo organizado del primer notario público, por eso el señor Spinel piensa que si algún día su lugar de trabajo es bautizado, debería llamarse Archivo Histórico Municipal Elías Recio.
Cifra
35 metros lineales alcanzan a medir los tomos de Bomberos puestos verticalmente uno tras otro, es el archivo más extenso que cuenta en su haber.



