Por Pilar Salcedo Jiménez
En el panorama radiofónico colombiano, pocos programas pueden presumir de una trayectoria de cuatro décadas ininterrumpidas al aire.
El programa radial ‘La Buhardilla’, conducido por José Fernando Marín, conocido cariñosamente como ‘El Flaco’, es uno de esos espacios que han resistido el paso del tiempo, consolidándose como un referente cultural en Pereira.

“La Buhardilla” es el programa cultural a nivel radial más antiguo del Occidente colombiano, que se ha transmitido de manera ininterrumpida cada domingo a las 11:00 a. m., por la emisora cultural Remigio Antonio Cañarte.
“Todos los domingos hemos estado con mis amigos invisibles que han sido convocados a través de un pasaporte a la imaginación”, señala ‘El Flaco’.
El inicio de esta historia se remonta a mediados de los años 80, cuando la emisora Musicando Stéreo vio la luz en plena explosión de las frecuencias moduladas (FM) en Colombia.

Eduardo Montoya, propietario de la emisora y viejo amigo de infancia de Marín, le ofreció un espacio para desarrollar su pasión por la música clásica. Así nació un programa que, con el tiempo, evolucionaría hasta convertirse en ‘La Buhardilla’ y que se llamó primero “Musicando con los clásicos”.
Marín recuerda sus primeros años con emoción: “Desde niño sentí una fascinación por la música clásica. Incluso en el colegio me apodaron Beethoven porque dirigía audiciones para mis compañeros”.

Pero lo que comenzó como un espacio musical pronto se transformó en un programa cultural con un enfoque innovador, inspirado en la radio de los años 40, donde los sonidos recreaban ambientes y transportaban a los oyentes a mundos imaginarios.
La creación de la emisora cultural Remigio Antonio Cañarte también fue un hito clave en esta historia. Bajo la mirada de Julián Serna Naranjo, filósofo y gestor cultural, quien era el director de la corporación Biblioteca Pública y gestor, surgió la emisora cultural que se convirtió en una plataforma para las voces que buscaban mantener viva la identidad cultural de Pereira y ahí llegó La Buhardilla hace ya 35 años.
Nunca ha sido interés de “El Flaco” los reconocimientos. “Ha sido una grata sorpresa ver la aceptación de mis oyentes. Poder compartir y devolver en este momento de mi vida esa generosidad de estos oyentes, que yo llamo amigos invisibles, es una gran satisfacción”.
El secreto de la permanencia
Mantener un programa como ‘La Buhardilla’ durante 40 años no es tarea fácil, especialmente en una era dominada por las plataformas digitales y la inmediatez. Para Marín, el secreto ha sido la autenticidad y el compromiso: “Nunca me consideré un periodista, sino un cronista. Mi interés ha sido relatar, narrar y ser testigo de mi tiempo”.
Durante estos años, ‘La Buhardilla’ ha sido un refugio para artistas, pensadores, músicos y filósofos. Aunque no lleva un registro exacto, “El Flaco” Marín estima que han pasado cientos, quizás miles, de invitados por su espacio. Sin embargo, más allá de las cifras, lo que realmente importa son las historias que cada uno ha dejado.
Un espacio íntimo en la radio
Marín describe la radio como un medio profundamente íntimo. “La radio estimula un sentido único: el oído. Y ese sentido está vinculado a la intimidad. Los oyentes, aunque invisibles, se sienten cercanos, forman parte de mi vida”.
En una época donde las emisoras culturales son una rareza en el país, Pereira se destaca como una ciudad pionera.
“La emisora Remigio Antonio Cañarte ha sabido mantenerse fiel a sus principios: ser un espacio libre de influencias políticas y dedicado exclusivamente a la cultura”, afirma Marín.
El legado de “La Buhardilla”
Acompañado siempre por su gato Tarot, Marín continúa al frente de su programa con la misma pasión y compromiso que el primer día. “La Buhardilla” no es solo un programa de radio, es un pasaporte a la imaginación que ha trascendido generaciones y como tal se ha dado a conocer.
Tarot no es el único gato que lo acompaña en su hogar; tiene otros tres, que incluso, justo al momento de hacer esta entrevista, se acercaron y se subieron a sus piernas, tal vez un poco celosos de que alguien aparte de ellos captara la atención de su humano.
Ha sido un fiel amante de los gatos por tradición familiar. “Me parecía mágico tener a Tarot como el gato de “La Buhardilla”, porque a través de él podría asumir el programa otros enfoques, un poco esotéricos o misteriosos a veces y el gato le daba esa atmósfera especial. Por eso todos los oyentes, cuando se encuentran con “El Flaco”, le preguntan por Tarot”.
El “‘Flaco” afirma que “La Buhardilla” está concebida con una estética para ciegos, porque “todos los oyentes que me escuchan son invisibles, y por eso es un pasaporte a la imaginación”.
Los invitados de “La Buhardilla”
Algunos de los personajes que han pasado por “La Buhardilla” han sido artistas, como Martha Senn, el fallecido expresidente Belisario Betancur, María Mercedes Carranza, quien también partió ya, por citar algunos nombres. ¿A quién le hace falta por tener en su programa?, le preguntamos, a lo cual responde entre risas: “Al que no ha llegado”. “Todos han sido personajes valiosos, todos tienen algo para contar. El solo hecho de que esté ahí hace el espacio único, porque cada ser humano es único”, indica “El Flaco”..
“El Flaco” se dedica exclusivamente a La Buhardilla. Cuando le pregunto a qué más se dedica, señala con carcajadas: “Al dulce placer de no hacer nada”. Después, un poco más serio, dice que en su tiempo libre, camina por todas partes. De hecho, vivió 20 años alejado del mundo en la vereda El Bosque, en la Laguna del Otún. De esos años surgió el libro “Carné de caminante”.
Entrecomillado 1:
“Los libros son la extensión de la memoria y la imaginación, como decía Jorge Luis Borges. Y yo vivo rodeado de libros”.
Entrecomillado 2:
“Desde niño quería ser el Quijote de la Mancha y terminé siendo “El Flaco Marín”. “Siempre me han dicho así, porque era tan flaco que ni la lluvia me mojaba”.
RECURSO 1:
Tiene recuerdos felices de dos colegios que “visitó y lo soportaron”, el colegio Rafael Uribe Uribe y el Deogracias Cardona, según cuenta el mismo. Hasta que le dijeron que no volviera más.
RECURSO 2:
Vivió 20 años en la montaña, en la vereda El Bosque, en la Laguna del Otún.
Leyenda 1
José Fernando “El Flaco” Marín.
Leyenda 3
Además de sus amados gatos, en su casa vive rodeado de arte. Pinturas, libros, fotos, hacen parte de la acogedora casa de “El Flaco”.
Leyenda 4
En medio de la entrevista, sus gatos se montaron en sus piernas. Son sus compañeros permanentes.



