Por Pilar Salcedo Jiménez
El abogado, escritor, pintor, historiador, poeta y juez civil municipal, José Bernardo Arcila Alzate, conocido por su prolífica trayectoria en diversas disciplinas, está inmerso en un nuevo proyecto literario. En entrevista con Punto Final, Arcila compartió detalles sobre su próxima obra, un libro que llevará por título “Los nativos poseedores y dueños del agua”.

El autor destacó que el texto tendrá un enfoque histórico, abordando los conocimientos ancestrales de las comunidades indígenas en torno a la navegación fluvial. “Nuestros nativos tenían un entendimiento profundo de los ríos, algo que resultó indispensable para que los españoles pudieran ingresar a nuestro territorio”, explicó Arcila.
El interés por la historia fluvial de su región nació de su experiencia de vida en La Virginia, municipio risaraldense rodeado por los ríos Cauca y Risaralda. Arcila recordó cómo, antiguamente, grandes embarcaciones surcaban estas aguas, conectando Cali con La Virginia. “Me puse a investigar sobre los barcos que llegaban hasta aquí, algunos de hasta 200 toneladas, y descubrí datos fascinantes sobre la importancia estratégica de estos ríos”, comentó.

El proyecto, que combina investigación histórica con relatos documentados, también revela anécdotas singulares, como el hecho de que solo el 60 % de los navegantes españoles sabía nadar. Estaría terminado en el primer semestre de este año. Este interés por la navegación surgió cuando José Bernardo estaba escribiendo “La Virginia, nombre con nombre de mujer”, en coautoría, este último, con Nelson Palacio.
Otro episodio relevante es la llegada del conquistador español Jorge Robledo al municipio de La Virginia en balsas, enfrentando los rápidos del río Cauca. Además de su faceta como escritor, Arcila ha contribuido al ámbito histórico colaborando con la Academia Pereirana de Historia, de la cual hizo parte, y participando en la redacción de textos sobre la región, como la historia del corregimiento de Caimalito.
RECUADRO 1
Un Bolívar diferente
En entrevista con Punto Final, José Bernardo también habló sobre su artículo inédito “Un Bolívar diferente”, donde aborda detalles poco conocidos sobre el libertador Simón Bolívar, como el uso de gafas que, según sus investigaciones, eran cargadas por su ayudante José Palacios, porque al libertador no le gustaba que lo vieran con gafas.
“Me tomó cinco años localizar esos lentes en pinturas y dibujos, apoyado en esta búsqueda histórica por mis hermanos médicos”, afirmó. Sus hermanos son Duván Arcila, médico psiquiatra, y Jorge Alberto Arcila, oftalmólogo pediatra. Los tres hermanos sienten pasión por la historia.
Finalmente, las gafas de Bolívar las encontraron sus hermanos en los dibujos de unos médicos franceses de 1.820. De hecho, las gafas se las mandaban a Bolívar desde Francia. Eran espejuelos.
José Bernardo afirma que sus hermanos buscaron en documentos, dibujos, pinturas. Finalmente, después de hallar evidencia de que Bolívar usaba espejuelos, José Bernardo hizo una pintura y una de las copias la regaló a la Academia Pereirana de Historia; otra se la obsequió a un gran investigador de Bolívar, el exnotario José Daniel Trujillo Arcila.
Pero, como suele suceder a nivel de hechos históricos, siempre hay versiones encontradas. Recientemente, una compañera de oficina que fue su secretaria y realizaba una especialización en Derecho Administrativo, le comentó el asunto de Bolívar con gafas a uno de sus profesores, que es historiador. Y se armó la de Troya, porque los historiadores de Boyacá no aceptaban que Bolívar, el libertador, hubiera usado espejuelos, al punto de decirle a José Bernardo que había hecho un montaje con inteligencia artificial. “Para mí sería imposible hacerlo; ni uso celular ni tengo conocimientos en tecnología como para hacer eso”, indica.
El texto “Un Bolívar diferente” no ha sido publicado; solamente lo ha leído en la Academia Pereirana y, desde Punto Final, por supuesto, le formulamos la invitación para que este artículo lo publique aquí, en El Diario, lo cual aceptó.
Arte y pasión
Más allá de las letras, José Bernardo Arcila ha brillado en el mundo de la pintura. Este año, ocupó el quinto lugar en un concurso nacional de pintura de la rama judicial. Pintó un elefante que está en medio de la selva y se está quemando. Es un reclamo para que se proteja la naturaleza. José Bernardo dice que su esposa, Sandra Rentería, es la principal crítica de sus obras. De hecho, su última pintura, abstracta, no fue del todo alabada por Sandra, comenta de manera jocosa.
Finalmente, Arcila reflexionó sobre su capacidad para equilibrar su tiempo entre la literatura, la pintura y su trabajo como juez. “Llevo 36 años en la rama judicial. Soy Juez Tercero Civil Municipal de Pereira. También me he desempeñado como Juez Civil del Circuito y Juez Laboral. Inicié como secretario de un juzgado en Santuario y también fui Personero de La Celia, mi pueblo natal”.
Después de encontrar evidencia histórica en dibujos de 1820 de que Bolívar usaba espejuelos, José Bernardo hizo una pintura del libertador usándolos y una de las copias la regaló a la Academia Pereirana de Historia; otra se la obsequió a un gran investigador de Bolívar, el exnotario José Daniel Trujillo Arcila. Es autor del texto denominado “Un Bolívar Diferente”.



