Efraín Cardona Gaviria, transita habitualmente entre el mundo de la escritura técnica sobre justicia y la narrativa de ficción, compartió los detalles de su oficio y la filosofía que lo impulsa a crear historias arraigadas en Pereira.
El alter ego de Cardona Gaviria se mueve por los vericuetos del mundo judicial colombiano, por eso aborda desde el análisis de la pena de muerte en personajes históricos como Platón y Juana de Arco, sin olvidad a su amado Jesús de Nazareth, quien careció de una defensa justa, hasta la creación de un superhéroe nocturno para la ciudad.
El autor también explica por qué la imaginación es clave para la comprensión lectora y de qué forma los aspirantes a escritores pueden llegar a encontrar la valentía para sentarse a plasmar sus propias historias.
Conociendo un estilo
En su libro La Última Sentencia aborda un tema históricamente complejo, la pena de muerte que tiene la misma cantidad de simpatizantes como de detractores ¿Qué busca mostrarle al lector a través de estos casos? “La Última Sentencia habla de cinco casos muy relevantes para la historia en los que se tuvo la pena de muerte como castigo. La obra busca mostrarle al lector cómo la pena de muerte tuvo un espacio, un lugar y un tiempo determinado que marcó la historia por ejemplo en los casos de Platón, Juana de Arco, Luis XVI, Jesús y en la era contemporánea los casos de Núremberg que son los generales que fueron condenados a muerte después de la Segunda Guerra Mundial. Todos estos casos tuvieron un acusador, una defensa, una norma o una ley por la cual se sentenció. Todo eso es lo que yo trato de contarle a la gente para que entienda en sí por qué se condenó a muerte a determinada persona”.
Tocando el caso de Jesús, ¿quién fue su defensor? “Jesús no tuvo defensa porque él ya había aceptado el castigo, él ya sabía para qué iba a pasar. Él no se defendió, él al contrario lo que habló fue con la verdad cuando le preguntaron que se defendiera. Pero todos estos casos buscaron el momento de ejemplarizar con la muerte un comportamiento que se sale como del canon.
Manos a la obra
¿Cómo llega usted a convertirse en un escritor? ¿Qué lo motiva a poner todo su conocimiento en libros? “Lo hago hace varios años, escribo más técnico que literario, pero en el tema de escribir, uno deja de escribir una hojita, que es lo que normalmente uno hace y comienza a escribir más extenso: 10, 20, 30, 50 hojas. En la literatura comencé a escribir cuentos pequeños y hace aproximadamente unos cuatro años más o menos, tuve la oportunidad de mostrarle a un amigo y me dijo: ‘¿por qué no escribes novela?’ Respondí que no era lo mío, pero me quedó la inquietud. Un día mientras escribía uno de esos cuentos cortos, me fui alargando, me fui alargando, y cuando me di cuenta tenía más de 30 páginas y dije: ‘ah bueno, no es tan difícil’”.
¿Quién le ayuda con la corrección, la ortografía o el estilo antes de publicar? “Como trabajo en una oficina, digamos que tengo cierto conocimiento. Obviamente tengo unas personas allegadas que me colaboran con el tema de ortografía, como una lectura adicional, como que me digan esta palabra no. Estas personas son mi hermano y una amiga muy querida que también tiene doctorado. Y obviamente la persona que me imprime, que está en Cali, me ayuda con esa parte”.
La otra producción
Cuéntenos de La Perla y Mensajes al Cielo. “La Perla es mi primera novela, una historia que se basa en varios mitos de la ciudad, pero que yo traigo al lector, al imaginario de que la pueda vivir. Habla sobre sus calles, la acción sucede en la sexta y la séptima. Tiene un personaje central que trabaja en la Alcaldía de Pereira, que también es profesor y cuenta una historia sobre las historias alrededor de otra persona que se apodera de él en las noches”.
En Mensajes al Cielo, la historia sucede en La Florida. “Es un niño autista que tiene una amiguita que le enseña y él la quiere mucho. Un día, en medio de su autismo, los pájaros con los que él habla le dicen que su amiga se va a morir y él decide orarle a Dios por su amiga. Hay que leer el libro para entender, pero la historia tiene un mensaje muy bonito”.
Efraín Cardona para concluir comenta que “Todos tenemos historias para contar. Lo primero que tenemos que hacer es comenzar a contarle a la gente al menos la historia, que alguien nos escuche, lo que uno necesita es sentarse a escribir. Hay que llenarnos de esa valentía y leer, leer mucho”
“Mis libros hablan sobre Pereira, siempre voy a hablar sobre ella porque soy enamorado de la ciudad. Que me lean, que me critiquen si tienen algo que decirme claramente, y que lean no importa qué, pero vamos a retomar la lectura”.
Todos sus libros están en Amazon, o se adquieren con el autor directamente. En Facebook lo encuentran con su nombre completo.



