En la Asamblea Departamental se armó esta semana un verdadero alboroto alrededor de la posibilidad de que el Municipio de Dosquebradas baje de categoría o, incluso, pierda su condición de municipio y retome la de corregimiento, a raíz del incumplimiento de los límites que las normas legales establecen para las transferencias a distintas entidades públicas. El marco normativo y procedimental, que retrata la realidad fiscal de los entes territoriales, está contenido en la Ley 617 del 2000, que habla sobre la racionalidad del gasto público de los departamentos y los municipios, y en el decreto 4515 de 2007. Este último precisa que la Secretaría de Planeación Departamental debe elaborar un informe de los indicadores fiscales de los municipios, aplicando las fórmulas que están en las normas, para estalbecer que municipios cumplen y cuales no cumplen. El informe contiene los límites de gastos de funcionamiento y transferencias a la Contraloría, la Personería y el Concejo dispuestos en los artículos 6 y 10 de la ley 617, según la categoría del municipio, la cual pueden perder si el incumplimiento es reiterado. Para conocer la real situación del Municipio de Dosquebradas, hablamos al respecto con el Secretario de Planeación de Risaralda, Claudio Olivella Orcasitas.
¿En el caso de Dosquebradas, cuáles son las conclusiones de ese informe?
En el 2018 el Municipio de Dosquebradas, que está en categoría 2a, el límite máximo de gasto de funcionamiento era del 70 % sobre los ingresos corrientes de libre destinación, este es el indicador más difícil de cumplir, y les fue súper bien porque ejecutó el 41.97 %. El propósito general de este control fiscal es que cada vez se liberen más recursos para la inversión pública y social y la ejecución del Plan de Desarrollo.
¿Y cómo le fue en los indicadores sobre transferencias?
En cuanto a la Personería Municipal, Dosquebradas cumplió dado que la transferencia máxima es del 2.2% de los ingresos corrientes de libre destinación, así que debía transferir un máximo de $ 1500 millones y en efecto se trasladaron $1462 millones. En las transferencias al Concejo Municipal incumplió el indicador, que es la sumatoria del máximo pagado por honorarios más recursos adicionales de acuerdo con los ajustes por inflación. Debía transferir al Concejo $ 1973 millones y transfirió $ 1975 millones, es decir casi $2 millones por encima. En esta materia, si la entidad supera ese tope solo por $ 1, no cumplió el indicador porque esa es la frontera entre un rango y otro. Así que sino cumplió, no cumplió. Aquí no es como con el profesor que si usted sacó 2.9 se le aproxima a 3 para salvar la materia.
¿Hay otro indicador que no cumplió el municipio?
Tampoco cumplió el límite de transferencias a la Contraloría Municipal. El año pasado ese indicador debía crecer, frente al 2017, en un 4.09 % que fue la inflación de ese período, es decir que debía transferir $ 813 millones a la Contraloría y le trasladó $ 843 millones, alrededor de $ 30 millones más.
¿Qué sucede cuando un municipio no cumple en un año con esos indicadores?
Tiene que hacer, por autocontrol, un plan de mejoramiento para que no se vuelvan a incumplir los indicadores. Pero como en el 2017 el municipio también había incumplido el indicador de Contraloría, dado que debía transferir $ 771.9 millones y transfirió $ 781.1, es decir alrededor de $ 9 millones de más. Esto quiere decir que Dosquebradas incumplió en el 2017 y en el 2018, por dos años consecutivos.
¿Qué dice la norma al respecto?
El decreto 4515 de 2007 dice que cuando por dos años consecutivos un municipio incumpla esos indicadores, la Secretaría de Planeación Departamental tiene que presentarle a la Asamblea un Plan de Saneamiento Fiscal y ese plan debe ser integral así haya fallado en un solo indicador. Yo interpreto que la ley les está dando al oportunidad a los municipios de que revisen sus ingresos, sus egresos y la forma como efectúan las transferencias para que mejoren ese comportamiento.
¿Cuál es el plazo de ejecución de ese plan?
Son dos años, para este caso 2020 y 2021, es decir con base en la información fiscal de los años 2019 y 2020. El plan de mejoramiento toma el paquete de ingresos, cómo se están generando en el municipio, cómo se recauda, qué tanta es la cartera morosa y con ese plan de mejoramiento el ejecutivo le puede pedir al Concejo que haga un plan de beneficios tributarios por intereses de mora para que los contribuyente de industria y comercio, predial y complementarios, puedan ponerse al día. También pueden hacer campañas de incremento del recaudo. Es decir, que el municipio debe mirar cómo están sus ingresos y cómo están sus gastos y cómo hacen las transferencias.
¿Con base en estas cifras se puede concluir que para el caso de Dosquebradas esta situación es fácilmente subsanable?
Para mí la situación no es tan dramática, es de control. Pero por norma y por procedimiento hay que hacerlo, así sea por un solo peso de diferencia. Y a la Asamblea Departamental también le toca hacerlo. En la Asamblea decían que podrían incurrir en una extralimitación al darle una orden a un municipio en materia fiscal, pero si la ley así lo dice toca hacerlo.
¿Existe un riesgo real de que el Municipio de Dosquebradas baje de categoría o se vuelva corregimiento?
Si después de esos dos años, al hacer las mediciones Dosquebradas sigue incumpliendo, la Asamblea Departamental determinará la degradación del municipio, inclusive hasta volverlo corregimiento. Pero no creo que el Municipio de Dosquebradas, por un cálculo o por un mal planteamiento del indicador de la inflación, se deje llevar a esa instancia.
Eso traería muchas implicaciones para la hoy segunda ciudad de Risaralda…
De volverse corregimiento, Dosquebradas no tendría Concejo, ni Contraloría, ni Personería. Y sus finanzas dependerían de la cabecera, Santa Rosa de Cabal.
¿Qué trámite sigue ahora el proyecto de ordenanza sobre el plan de mejoramiento presentado a la Asamblea?
Lo que hicimos el martes fue la presentación de la ordenanza en donde la Asamblea Departamental determina la viabilidad normativa y legal, que seguirá su curso en primer debate en comisiones, luego va a la plenaria, regresa a comisiones y vuelve a plenaria para el debate final.




Sólo un buen alcalde con un equipo de honestos colaboradores salvan a Dosquebradas de volver a ser un barrio de Pereira. A esta consideración ha llevado la corrupción en este municipo de el los estamentos públicos, cuyo desarrollo urbano esta focalizado en una área plana de los 72 kilómetros cuadrados de
superficie y que depende del agua de Pereira y Santa Rosa para sobrevivir. Cuántas ciudades sentirían orgullosas de ser atravesadas por varias quebradas para que fueran manejadas adecuadamente con sus
respectivos guaduales, colectores de aguas negras para eliminarles los malos olores, senderos peatonales
para el disfrute de la población, mejoramento de vías y semaforización, etc.
Recuerden que a Elder Villegas le tocó sanear el municipio por los escándalos de corrupción que llevaron a la cárcel al entonces alcalde Cano. Es decir que esa propensión a robar y luego buscar sanear las cuentas es ya una actitud enfemiza que Dosquebradas padece. Lo triste acá es que cuando pierda su carácter de municipio y la anexen de nuevo como corregimiento a Santa Rosa (cosa que va a pasar) todo volverá a ser como antes y peor. Santas Rosa está muy mal. Se nota que desde los concejales hasta los funcionarios tienen la culpa de esta situación. Por eso lo mejor es ir pensando en volver a Dosqwuebradas una comuna de Pereira
Lo mismo de siempre, es la condición de lo que llamamos líderes políticos y lo peor que son los que nosotros nos encargamos de nombrar, personas sin escrúpulos que llegan a los altos cargos de poder con el ánimo de acabar y desviar las riquezas del municipio, todo es el reflejo de la mentalidad tan desorientada de una administración. Dosquebradas se estancó, problemas en temas de desarrollo urbano, vías y obras públicas, infraestructura, desarrollo social, manejo ambiental y ecológico. El crecimiento de un municipio no se da sólo por la expansión constructiva en materia de vivienda, crecimiento y desarrollo se da a través del manejo responsable y adecuado de los recursos..