Con una reducción del 33 % de los índices de accidentalidad, la Seccional de Tránsito y Transportes de la Policía Metropolitana de Pereira ocupa el segundo lugar entre las 14 área metropolitanas con mayores logros o avances en la disminución de este tipo de casos. Las cifras que cifra que entrega la Policía Metropolitana indican que en los seis meses corridos del año han fallecido tres personas menos en comparación con igual período del año anterior y se han impuesto más de 82 comparendos por exceso de velocidad en las carreteras nacionales. Sobre el tema hablamos con el mayor John Alexander Ladino Reyes, jefe de la seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Metropolitana de Pereira, la cual tiene jurisdicción en los siguientes cuadrantes: uno que va sede La Ye de Cerritos hasta el puente La Trompeta en la entrada a Viterbo; dos, desde El Tigre hasta la entrada a Puerto Caldas; tres, desde la variante Condina hasta el río Barbas en la vía a Armenia; cuatro, desde El Terminal hasta Punto 30; y cinco, desde La Romelia hasta Boquerón.
¿En estas vías, cuál ha sido el balance accidentalidad este año?
Hemos logrado este año una reducción del 33 % en los índices de accidentalidad. Para esa evaluación se tienen en cuenta los lesionados, los siniestros, eventos o accidentes donde solo hay daños y los muertos. En cuanto a los fallecidos, en este 2019 llevamos 13 víctimas, mientras que en igual período del año anterior fueron 16. Desde marzo comenzamos a adelantar una campaña de prevención y educación vial, puesto que nos dimos cuenta que en el primer trimestre de esos 13 fallecidos, 9 eran adultos mayores, personas que oscilan entre los 55 y 90 años de edad. La mayoría de ellos peatones, aunque también han fallecido ciclistas, motociclistas y pasajeros. Ello denota que los adultos mayores deben recibir especial atención.
¿Cómo se ha denominado esta campaña?
En marzo con la seccional acordamos lanzar la campaña para, de alguna forma, cuidar al adulto mayor. A este estrategia la bautizamos “El adulto mayor es sabiduría, no lo dejemos solo en la vía”. Gracias a esa campaña ya podemos reportar tres fallecidos menos en comparación con igual período del año anterior. La campaña educativa la hemos enfocado a los centros de vida y las actividades de control las hacemos en los sitios donde se han presentado los fallecidos. En especial en La Ye de Cerritos y en la vía a Cerritos hasta el peaje en los cruces de la bomba Santa Bárbara, Pavas, Galicia, frente a la Toyota y todas las partes en donde los vehículos transita a alta velocidad.
¿El tramo Pereira-Cerritos es, de lejos, el de mayor accidentalidad?
Exactamente. Solo tenemos un fallecido en un caso que ocurrió a principio del año en el sitio de entrada a la urbanización Salamanca, cerca a Batará. Y los otros ocho, se han presentado entre La Ye de Cerritos hasta el peaje.
¿Según estos casos, cuál es la principal causa de la accidentalidad?
Es el exceso de velocidad. Precisamente el último caso que tuvimos ocurrió en el mes de mayo con un señor de 89 a 90 años por el exceso de velocidad. El primer vehículo alcanzó a detenerse, pero el que venía atrás a gran velocidad y sin guardar la distancia, lo chocó por detrás y por reacción el primer carro le pasó por encima a la víctima.
¿Qué está haciendo la Policía frente a este tipo de situaciones?
Pusimos en marcha los planes de control de velocidad con radar, sobre todo los fines de semana y en las tardes. Allí se han hecho muchos comparendos por exceso de velocidad. En esta vía existen zonas de demarcación que en algunos casos la gente no entiende: hay sectores que son de 30 kilómetros por hora y en otros se permite hasta 80. Nosotros hacemos los controles cuando la velocidad pasa de 80, pero algunos transitan por la vía a 100 o 120 kilómetros. Por ejemplo el fin de semana, durante la Operación Retorno, se hicieron 22 comparendos solamente en el punto de la estación Santa Bárbara.
¿En general, cúal ha sido la respuesta de la comunidad a estos controles?
Cuando se aplican comparendos por exceso de velocidad, por lo general la gente se molesta. El fin de semana un conductor, al imponerle el comparendo, se bajó del vehículo y afirmó que él tenía una gavela de 5 kilómetros más, es decir que tenía una velocidad permitida de 85 kilómetros por hora. La gente, en verdad, no lo toma bien, se molesta y empiezan a decir que la policía está ahí es para atacar al público. Nosotros tratamos de explicarles que en estos sitios se han presentado muertes al ser arrollados por vehículos que avanzan con exceso de velocidad.
¿En estos operativos cuántos comparendos por exceso de velocidad se han impuesto?
Solo por esa causa se han aplicado este año 82 comparendos. Y solamente este fin semana, durante el puente, se hicieron 20. También hechos tenido infracciones por embriaguez, aunque en ese sentido este año se han aplicado 14 comparendos, pero la tendencia es a disminuir ese tipo de infracciones, porque la gente poco a poco ha ido tomando conciencia sobre el tema. Hoy en día conseguir un comparendo por embriaguez es difícil, y eso me alegra. El año pasado, en este mismo período, se habían impuesto 30. Y eso es bueno porque este cifra debe tender a la baja, dado que la gente ha visto las implicaciones de conducir en estado de ebriedad.
¿Además de éstas, qué otras causas ocupan los primeros lugares en comparendos?
El conducir sin licencia de conducción o por portar documentos falsos. Este año llevamos alrededor de 69 capturados por porte de documentos falsificados. Resulta que muchas personas salen a conducir con licencias que no fueron legalmente expedidas por las autoridades de tránsito. Resulta que esa persona, a lo mejor nunca tomó un curso de conducción o no tiene las condiciones físicas para conducir y esa es una de las causas de siniestralidad. Además llevamos unas 20 capturas por fraude a la autoridad judicial, que es peor todavía. Ello ocurre cuando a alguien que le suspenden la licencia, le paga a un tramitador para obtener una licencia que es en teoría buena, pero cuando se le sorprende de nuevo conduciendo ahí se tipifica el delito de fraude a autoridad judicial.
¿En general quienes son más irresponsables: los motociclistas o los demás conductores?
Los motociclistas. Estos son los actores viales que presentan mayores índices de siniestralidad, si bien no como fallecidos, pero sí en cuanto a lesionados. Por ejemplo, en las vías nacionales del Área Metropolitana, este año llevamos 70 heridos de los cuales 60 son motociclistas, que es el más imprudente. En particular, muchos de ellos por exceso de velocidad y muchos de ellos no tienen ni revisión técnico mecánica, falta de documentos, falta de licencia de conducción o porte de documentos falsos.
¿Deben ustedes soportar muchos de esos casos de “¿Usted no sabe quién soy yo?”?
Bastante, esa es una cultura que se ha expandido en el país. Sin embargo las personas pretenden, por su investidura, agredir de alguna forma al policía. Eso me ha pasado también a mí, además aquellos que de alguna forma incitan o provocan al policía a la agresión. En esos casos hay que conservar la calma. Una de las formas de provocar al policía es comenzar a filmarlo y casi que colocarle el celular en la cara buscando que éste reaccione y pierda la cordura. Ahí es donde entran la prudencia y la paciencia del policía para no caer en la provocación o en la instigación.
¿Qué llamado hacen a la comunidad para apoyar estas campañas?
A todos los conductores los invitamos a que tomen conciencia para que los peatones sean tratados como si fueran sus propios hijos. Hace un tiempo había una campaña que decía: “Al ciclista, cuídelo. Puede ser su hijo”. Así que el mensaje que les doy a todos, en especial a los conductores y motociclistas, es que traten a todos los peatones como si fuera su propia familia. Que manejen siempre a la defensiva y protegiéndolos, el hecho de tener un vehículo no los hace dueños de la vía y allí tenemos que coexistir todos.



