El DJ, melómano, bailarín y coleccionista, relata cómo un sueño gestado entre melómanos se transformó en un fenómeno cultural masivo en la capital risaraldense.
Lo que inició con dos cabinas de sonido y una convocatoria espontánea en el Parque Olaya Herrera, en el que esperaban que asistieran alrededor de 200 personas, hoy se consolida como un espacio que moviliza a miles de ciudadanos, promueve el talento local y se prepara para abrir la temporada 2026, el viernes 27 de febrero.
De sueño a ‘monstruo’ cultural
La idea de crear un espacio para la comunidad salsera en Pereira nació hace años, inspirada en los encuentros de melómanos de las ferias de Cali y Manizales. Fabián Marín Cardona, junto a colaboradores como Edwin Muñoz y con el apoyo de la Alcaldía, decidió probar suerte hace dos años con un formato minimalista: sin tarima y con apenas dos cabinas de sonido. “Cuando menos pensamos nos llegaron como mil personas”, recuerda Marín sobre ese primer momento en que el sonido les quedó pequeño ante la abrumadora respuesta del público.
A partir del tercer encuentro, la Secretaría de Cultura formalizó su apoyo con toda la logística necesaria, porque reconocieron el impacto de un evento que, según sus organizadores, se les creció y se salió de control en el mejor de los sentidos. Para este 2026, la meta es retomar con fuerza en el Parque Olaya, mantener la esencia de eventos totalmente gratuitos que rescaten el ambiente de la calle y brinden un espacio seguro para el disfrute del son, la charanga y el bolero.
Melomanía de cuna
La conexión de Marín con la música no es casual, asegura que la melomanía le viene desde casa y está grabada en su ADN. Su padre fue un gran coleccionista y conocedor, mientras que sus tíos eran los encargados de poner el baile en las fiestas familiares. Creció limpiando los LP y leyendo la información técnica que venía en las carátulas de los discos (cantantes, años de grabación y biografías), mucho antes de que existiera el acceso inmediato de Google o Wikipedia. “Con esa formación empírica me convertí en un ‘discómano’, como se decía en esa época, transitaba por ritmos antillanos, las baladas de los 60 y rock clásico de bandas como The Beatles o Led Zeppelin, llegó por parte de los tíos maternos”. Actualmente, su colección personal supera los 10.200 LP, inventariados durante el encierro de la Pandemia, sin contar los discos de 78 y 45 revoluciones, ni la masiva colección heredada de su padre que aún reposa en la casa familiar.
Apoyo al talento local
Más allá de los grandes eventos, la labor de Fabián Marín tiene un trasfondo social y pedagógico. Durante una década, lideró una escuela de formación gratuita en sectores vulnerables de la ciudad, utilizó los salones comunales para enseñar a bailar a los niños. “Tras la Pandemia, esta iniciativa se integró con la escuela Latin Salsa de Edwin Muñoz, un semillero que hoy cosecha frutos internacionales con jóvenes que han logrado ser campeones mundiales representando a Pereira”.
El compromiso de ‘Salsa en mi Parque’ incluye también la visibilización de orquestas y cantantes locales, otorgándoles el espacio de cierre en las jornadas para que den a conocer su trabajo ante el público masivo. Marín invita a las nuevas generaciones a acercarse a estos ritmos y seguir apoyando estos espacios de ciudad que enaltecen la cultura pereirana a través del afecto y el respeto por la tradición musical. En YouTube lo encuentran como ‘Evocación Melodía para oído fino’. En Facebook como Fabián Marín, el sonero.
“Esto se salió de control literalmente y de la Calle del Encuentro, tuvimos que buscar un espacio más seguro”.
El espectáculo en donde esté la mano de Fabián, es sinónimo de calidad y experiencia.



