Jorge Ducuara combina su pasión por la aviación con el liderazgo empresarial. Tras recorrer centros tecnológicos en Asia y Estados Unidos, este emprendedor comparte que el rigor necesario en la cabina de un avión le ha permitido escalar su negocio.
Ducuara nació el 31 de diciembre de 1987, una fecha que considera especial por marcar el inicio de ciclos nuevos, este ingeniero industrial de la Universidad Tecnológica de Pereira ha construido una trayectoria académica robusta. Además de su formación base, cuenta con una Maestría en Administración económica y financiera de la UTP, y recientemente recibió el título de máster en Transformación Digital por la Universidad de Barcelona. Sin embargo, lo que añade un matiz único a su perfil es su licencia como piloto privado de aviones.
Aunque el pilotaje es para él un hobby ocasional debido a su apretada agenda, actualmente acompaña en cabina a un comandante en un Beechcraft King 200, una aeronave turboprop. Esta pasión por los cielos no se queda solo en las nubes, sino que permea toda su visión empresarial.
En tierra
Actualmente, finaliza la escritura de su primer libro titulado ‘Despegando hacia la transformación digital’, del cual ya ha completado nueve de los 11 o 12 capítulos proyectados. En esta obra, el autor realiza un símil entre la aviación, el emprendimiento y el ejercicio empresarial, relatando cómo su vida transcurre en ‘dos cabinas’, la del avión y la que ocupa codirigiendo su compañía en compañía de su socio, el quindiano Juan Alberto Vidal.
Para él, la gestión gerencial se parece mucho a preparar un plan de vuelo. Antes de despegar, un piloto debe validar el aeropuerto de destino, los alternos, la metodología y los riesgos. Eso exactamente debe hacer un emprendedor al analizar el mercado y diseñar un ‘Plan B’. por si las condiciones cambian.
Entender las señales
Una vez en el aire, el reto es sortear las turbulencias, bien sean atmosféricas o de mercado para mantener el servicio a flote. Su compañía, que ya cuenta con 14 años, nació tras un primer intento de emprendimiento en publicidad interactiva que no tuvo un cierre exitoso. No obstante, ese primer ejercicio dejó una utilidad invaluable: aprender a escuchar el mercado. Alrededor del año 2010, cuando Colombia impulsaba la digitalización, los clientes buscaban su empresa pidiendo software de inventarios o aplicaciones de control de asistencia, productos que ellos no ofrecían en ese momento.
Ante la demanda persistente, la decisión fue sensata y pragmática, junto a su socio decidieron que si el mercado pedía ‘hacer arepas’, debían ponerse a hacerlas. Así fundaron Indesap Software & Apps, que consideran la empresa pereirana de desarrollo de software a la medida más grande de la ciudad, con sede principal en el sector de Maraya. Su enfoque actual se asemeja al de la construcción, no usan cemento, sino código para cerrar las brechas tecnológicas, especialmente en el sector bancario, donde crean soluciones integradas al software central de estas entidades.
Espacio aéreo internacional
Se definen como una empresa 100 % pereirana, porque el señor Vidal vivía antes en la ciudad, pero su pista ya no es corta sino el mundo entero. Han logrado expandirse a Estados Unidos y Canadá ofreciendo una combinación de calidad, servicio y costos competitivos. Según explica el ingeniero, las empresas extranjeras valoran la perseverancia y la capacidad del colombiano para escuchar y aliviar los ‘dolores’ del cliente mediante la tecnología.
Recientemente, la empresa ha realizado una intensa labor de vigilancia tecnológica internacional. Participaron en la Austin Tech Week en Texas y realizaron hace 20 días una gira por Asia que incluyó Seúl (en el evento K-LAC), Shanghái, Beijing y Tokio. En Corea, un país líder interesado en Colombia y que busca invertir en Latinoamérica, establecieron lazos de colaboración, reconociendo que, más allá de enseñarles, el objetivo es aprender de quienes marcan la pauta mundial en tecnología, porque la tendencia mundial son las transacciones de pagos y banca.
Charter para el cliente
Tras regresar de su gira mundial, el cofundador reafirma que lo que marca la diferencia en la región es traer conocimientos del primer mundo aplicados a la realidad local. Su filosofía se resume en seguir el instinto del mercado, pues es el cliente quien habla todo el tiempo. Garantizar que todo el proceso esté centrado en dar una respuesta positiva a quien consume el producto o servicio.
La tripulación de esta empresa de desarrollo de software a la medida está conformada por 50 personas, sin contar los empleos indirectos. El señor Ducuara añadió: “Junto con Prosegur somos una empresa que provee servicios tecnológicos para sistemas electorales, somos la empresa encargada de la plataforma tecnológica que controla la entrega y recolección del material electoral en Colombia”.
“La transformación digital es la implementación de tecnologías emergentes, todo centrado en el cliente”.
Jorge Ducuara es un orgulloso de Pereira y por eso cada día pone su granito de arena para que sea conocida en el mundo.



