El doctor José Daniel Trujillo Arcila, es abogado, fue profesor universitario y notario primero de Pereira, bajo su custodia estuvieron el testamento del padre Cañarte y las primeras escrituras de 1872. Su curiosidad por la historia, lo ha llevado a entenderla para poder explicar con detalles los hechos que condujeron a la Pereira actual.
Trujillo es también un apasionado por la bibliografía sobre Simón Bolívar, entiende sobre los amores y odios que despertó y tiene toda clase de objetos referentes al libertador. “La reconstrucción de la historia siempre será parcial, una visión de vencedores, de derrotados. Antes que los europeos pensaran en unirse hace 50 años, Bolívar, en 1827, convocaba al Congreso Anfictiónico de Panamá, que era la unión de estas repúblicas para ser un país fuerte frente al Brasil y los Estados Unidos”.
Ese interés se vio en el cambio de gobierno de la Celac. “Eso es importante, porque en el preámbulo de la Constitución que nos rige, se estableció la unidad latinoamericana, es muy novedoso y nadie habla de ese tema, pero había ese deseo de integración”.
Del caserío a la ciudad
¿Realmente de cuántas pereiras se puede hablar? “Hay muchas, yo podría relatar la que me tocó desde el año 1970, hasta la actualidad. Pero si me retrotraigo al pasado, hay una Pereira que se llamó Cartago”. A propósito, ¿sí huyeron de los indígenas? “Ahí hay de todo un poco, el pijao era belicoso, necio, le molestaban los mestizos. Aparte había unas tierras a la orilla del río el Preduco, los españoles lo llamaron la Marta, porque ya estaba el río de la Magdalena y ese es el río Cauca hoy, entonces también había intereses económicos para trasladarse”.
El abogado hace énfasis en que había un marcado interés hacia dónde conducían los caminos. “Ya había un camino real, que era el de la provincia del Quindío, que tenía como capital al Cartago, ese que está ubicado hoy en el mismo sitio donde fue trasladado hace 160 años. También había intereses con la construcción del Camino del Privilegio, contratado con don Félix de la Abadía, un catagüeño, que es uno de los personajes que llega con el padre Cañarte y Elías Recio. Este camino iba de Cartago a Villamaría, Caldas, que también hacía parte del Estado soberano del Cauca, donde terminaba al encontrarse con el río Chinchiná, que marcaba del otro lado el comienzo del Estado soberano de Antioquia. El camino del Privilegio pasó por el caserío de Pereira”.
Conocedor
El historiador relata algo que muchos desconocen y es que para aquel tiempo, ya existía el caserío de Condina, que fue languideciendo a causa del Privilegio. “Es muy importante entender que cuando Cañarte viene acá, se van dando esos hechos y por eso lo que hubo fue una especie de refundación, porque no todo el mundo se fue, se quedó la gente del pancoger y los trapiches”.
¿Entre los que se quedaron o llegaron al caserío de Pereira, sí estaba Guadalupe Zapata? “Ese es un tema sobre el que hay que hablar, porque la presencia de palenques, de cimarrones, negros libertos, generó una confluencia de negros que llegaron de Cauca por Cartago, que eran aislados y otros que llegaron de las minas de Antioquia, conversadores que generaban empatía, pero Jesucito Ormaza, no la incluyó en la lista, por alguna malquerencia, pero eso no está probado”.
“Quien determinó la fundación de Pereira actual, el 30 de agosto como la fecha de la misa, fue el Concejo municipal de 1921 o 1923, lo hicieron 60 años después por Acuerdo, porque misas de altar portátil ya había muchas autorizadas por el obispo, hasta en Condina celebraron”.



