La Policía comunitaria y el barrismo social

El imaginario que tiene el común de los colombianos sobre la Policía, es la de un par de uniformados que hacen rondas en una motocicleta o los quienes están presentes en lugares de afluencia masiva de público, pero desconocen un sinnúmero de programas que realizan.

El intendente jefe Arles Mauricio Florez de la Policía Metropolitana de Pereira es un referente en la ciudad por su trabajo social, así mismo conoce, como pocos, los proyectos sociales que se desarrollan en la Institución desde distintas áreas. “Son diferentes modalidades del servicio, un sinnúmero de grupos de acuerdo a la dinámica que se presente. Cuando hablamos de Policía de Protección, tenemos los que trabajan por el medioambiente, los que están con la infancia y la adolescencia, entre otros”.

Para este servidor, la oferta institucional de la Policía, de acuerdo a las necesidades que tiene el país, ha ido generando el grupo especializado. ¿La Policía comunitaria está adscrita a Protección o a qué dependencia y cuáles programas se derivan de ella? “Tenemos unos procesos misionales y dentro de ellos está la Inteligencia, la Investigación criminal, la Prevención, y la Convivencia y Seguridad ciudadana”.

La comunitaria

Dentro del modelo de Prevención, se encuentra la Policía comunitaria que surgió hace más de 30 años. “Surge, pero tenemos historias muy bonitas, como la de ‘Policía de parque’, desde antes. En 1998, aparece como Policía comunitaria, pero cinco años antes se denominó participación comunitaria con actividades diferenciales enfocadas en lo social y el propósito de generar armonía. Así nacieron los Frentes de seguridad, la Cívica infantil y juvenil, esos procesos fueron dándole pie a otros”.

Barrismo social

La Ley 62 de 1993, dice que uno de los principios de la función policial son: ser ecológicos, comunitarios, educativos, preventivos y de ahí se desprende la necesidad de comenzar a educar en convivencia y seguridad. El reconocimiento a su labor viene más que todo del trabajo con las barras, ¿cómo ha sido esto? “Tenemos que remontarnos a la historia del barrismo. La Policía Nacional hace unos 15 años ve la necesidad de interlocutar con la agremiación más grande que hay en Colombia, que son los barristas, el enlace con lo que antes se llamaba ‘barras bravas’, era muy necesario, ahora se denominan ‘barras activas’”.

Hace casi ocho años, la Institución consideró al intendente Florez, para ese diálogo con las barras de la ciudad. “Hacemos mesas de trabajo con los hinchas generando espacios de convivencia. He tratado de conocer sus necesidades para llevarlas ante las entidades, autoridades e instituciones, pero ellos son los que mejoraron los procesos de convivencia que hubo en la ciudad y hoy es muy diferente a lo que pasaba hace 10 años”.

Es obvio que todavía hay inconvenientes, porque ejercer control sobre al menos 6.000 personas es muy complicado por las pasiones que se despiertan. “Lobo Sur agrupa alrededor de 110 parches, como ellos se identifican. Hoy en día generan cultura en pro del equipo, ellos tienen los voceros oficiales, no les gusta la palabra líder. Generalmente me reúno con tres, el más representativo es el Chavo, Jhon Pulgarín, a quien junto a la barra, les expreso gratitud por todo el apoyo brindado, porque trabajo para salvar vidas. La barra es un reflejo de todo lo que hay en la sociedad”.

“Los del Sur (Nacional) tienen emprendimientos, en Barón Rojo (América) hacen proceso musical con los niños y Lobo Sur dice que quieren proyectos productivos sostenibles o empleo”.

El intendente jefe Arles Mauricio, logró reunir en un salón a miembros de las tres barras más representativas y los capacitó en mecánica de motos. El Sena también les ha abierto las puertas.

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