Hay vivencias de personajes que realmente merecen un libro y por qué no una película, así resulta la vida del señor Luis Guillermo Ruiz, quien a sus 81 años, adquirió una fama tardía por cuenta de la obra de Iván Beltrán, que por cierto, va por la tercera edición.
‘Un pereirano en Vietnam, memorias de un veterano del amor y de la guerra’, es el título del libro de Betrán. Solo el nombre de ese país asiático, hace volver todas las miradas sobre su protagonista. Don Luis Guillermo es un señor de los que ya no hay. Es educado y bien presentado, tiene 81 años y más de 100 anécdotas que contar. “Soy un poco tímido en ciertos aspectos, no veo nada especial en mi intimidad, debe ser la vejez la que me tiene contando cosas, pienso que no he hecho nada fuera de lo común”.
Juventud
Perdón que lo contradiga, pero no todos los pereiranos fueron a Vietnam en plena guerra. Sorprende tener un pereirano que hizo parte de la historia. ¿Cómo comenzó esta aventura? “Yo tenía una novia, Nelly Panesso, teníamos 14 años más o menos cuando empezó el noviazgo y estuvimos de novios hasta que tuvimos 19 años, todos creían que nos íbamos a casar. Terminé mi bachillerato, me fui a estudiar Medicina en la Universidad de Caldas y a los dos años, por dármelas de fiestero perdí el semestre”.
Sus padres, no le dijeron nada. “A los dos meses, recuerdo que era diciembre 23 de 1963. Mi papá me llamó y me entregó un sobre que contenía un pasaje para Estados Unidos, estaba la Green Card de residente permanente y unos cuantos dólares. El 24 de diciembre llegué donde mi tía a Boston, Massachusetts. Era invierno, había muchas luces y árboles de Navidad”. ¿Y Nelly? “Casi ni tuvimos tiempo de despedirnos, ella fue al Matecaña y no la volví a ver”.

Enlistarse
Sin tener idea de decir buenos días, un día recibió una carta. “Le pedí el favor a mi tía que me dijera y respondió: ‘Es del Ejército de los Estados Unidos, quieren que te presentes’. Yo tenía mil preguntas, mi tía me confesó que mi papá me había regalado al servicio militar y por eso estaba allá. Ella me dijo que podía regresar y yo me negué, tenía mucho enojo, no le hablé a mi papá por casi 10 años”.
Fueron a la oficina de Reclutamiento y por alguna razón un oficial le ayudó, le regaló un libro para presentar el examen y entrar a la Fuerza Aérea. “Cuando estuve adentro, un grupo de cuatro mexicanos me adoptó, uno de ellos tenía un carro y salíamos los fines de semana a tomar cerveza, en una de las borracheras prometimos regalarnos para ir a Vietnam, pero ellos curiosamente fueron enviados a otros lugares del mundo, menos yo”.
El amor
En Manizales había conocido a Stella Botero. Al volver de Vietnam se encontró por casualidad con ella. Se casaron y terminaron viviendo en Phoenix, Arizona, el lugar que le robó el corazón a Ruiz. Estuvieron casados por 45 años, hasta que ella falleció. Dos años después por otra casualidad se reencontró allá en Phoenix, con Nelly Panesso, los dos habían enviudado y le dieron una oportunidad al amor que se truncó, regresaron y fueron felices por más de 10 años, hasta que ella también falleció.
“Un día en Vietnam empezamos a oír que a lo lejos sonaba ‘La pollera colorá’, llegamos a un chucito y era un colombiano desertor. Estuvimos un día y medio tomando cerveza con él, la única condición era que no lo delatáramos”.
Don Luis Guillermo Ruiz, aclara dos cosas: hubo otro pereirano en Vietnam, pero no sobrevivió y su familia no habla del tema.



