Los once municipios que hacen parte del proyecto “Pueblos con Encanto” cuentan con 887 actores turísticos, entre ellos 204 restaurantes y 93 alojamientos, así como 171 atractivos turísticos de toda naturaleza, de acuerdo con los resultados de un trabajo que adelantan en conjunto la Universidad Tecnológica de Pereira y la Gobernación de Risaralda. Con recursos del Sistema General de Regalías, se pretende construir la más completa y variada oferta de estos pueblos, que encuentran en el turismo un interesante renglón de la economía. Miguel Ernesto Díaz Leyva, director de Desarrollo Turístico de la Gobernación de Risaralda, y Manuel Tiberio Florez Calderón, director del programa de Turismo Sostenible de la Universidad Tecnológica de Pereira, indicaron que éste es uno de los proyectos más integrales en materia de turismo, por cuanto involucra el cómo desarrollar, fortalecer y comercializar la vocación turística con un componente de intervención social y de embellecimiento de los pueblos.
¿Qué tanto se ha avanzado en el establecimiento de la línea de base de la oferta turística de estos municipios?
En el marco del proyecto se desarrolló un levantamiento de línea de base de los once municipios beneficiarios del proyecto, entre los que no están Santa Rosa de Cabal, Dosquebradas y Pereira. En los restantes, en donde la vocación turística no ha sido la más representativa hasta ahora, encontramos una importante oferta: 887 actores relacionados con la prestación de servicios de diferente tipo.
¿Cómo se distribuye esa oferta?
De ellos, el 23 % son restaurantes, 204 establecimientos con 1854 mesas y el 7 4 % desarrolla buenas prácticas de manufactura y en alojamiento y hospedaje, donde pensábamos que no había mucha oferta esta es del 10 %, hay 93 alojamientos con 1808 camas y con un avance en el proceso de formalización actual del 71 %, es decir que un importante número de alojamientos cuentan con cámara de comercio y registro nacional de turismo. Encontramos 46 establecimientos que tiene la característica de cafés especiales con una oferta de una buena taza, digna del Paisaje Cultural Cafetero, con 425 mesas, un 91 % con buenas prácticas de manufactura y el 32 % con capacitación especializada en barismo. En operadoras de turismo encontramos 20 agencias de viajes que no estaban en el radar de Anato, 40 guías que hoy están en capacidad de desarrollar labores de interpretación y guianza y 25 fincas agroturísticas que desarrollan experiencias alrededor del café, la panela, la miel, el cacao, el aguacate, el lulo, el plátano y el follaje.
¿En el caso de los restaurantes, encontraron algún plato de identifique la gastronomía local?
Se hizo una convocatoria a la que no todos los restaurantes se presentaron pero sí un gran porcentaje, en donde logramos que estos restaurantes comiencen a fortalecerse en buenas prácticas de manufactura y en la identificación de un plato tradicional representativo del municipio. En algunos casos tenemos más de un plato y entramos a acompañarlos en cómo hacer una buena puesta en plato, cómo ese plato tiene una historia que contar, cómo rescata y salvaguarda unas tradiciones y como le ubicamos un nombre muy llamativo.
¿También se exploró cuántos sitios turísticos tienen estos municipios?
Encontramos 36 atractivos naturales, 27 recursos turísticos naturales, 24 atractivos culturales, 84 recursos turísticos culturales, que es lo que en esta línea base que se está haciendo nos permite saber quiénes están en la industria del turismo para buscar con ellos cómo hacemos un trabajo articulado que permita mejorar la calidad y las capacidades de quienes están vinculados a la industria del turismo.
¿Qué tipo de atractivos ofrece Risaralda en este campo?
En cada municipio encontramos atractivos turísticos emblemáticos como áreas naturales protegidas, cerros, cascadas, ríos y lugares donde hay un patrimonio natural significativo; en cuanto a atractivos culturales encontramos aquellos que tienen significado para la gente, desde el patrimonio urbanístico o arquitectónico hasta aquellos sitios emblemáticos como los museos y casas de la cultura y también el patrimonio cultural inmaterial como festividades, eventos y otros que tienen la capacidad de atraer turismo al municipio.
¿Ello incluye todo lo que hay para hacer o visitar o conocer en un municipio?
Un componente específico del proyecto fortalece las actividades que un visitante desarrollaría en un municipio alrededor de esos atractivos y postula una serie de actividades con mayor potencial y fortaleza para su operación y otro componente del proyecto las retoma para formular unas experiencias articuladas en torno a rutas y productos para cada municipio.
¿Este diagnóstico o construcción de la línea de base ya está terminada?
Se desarrolló a diciembre del año pasado y ahora viene la elaboración de una oferta muy integral, que uno de los aspectos más interesantes del proyecto, porque fortalece la oferta gastronómica y de hospedaje, así como también las actividades experienciales y todo lo que está alrededor de esto en términos de servicios. También los guías turísticos con un diplomado que termina ahora, ya estamos en el proceso de certificación, con más de 80 nuevos intérpretes del patrimonio certificados con un diplomado de más de 120 horas para desarrollar el guión específico de cada municipio.
¿Para cuánto está previsto concluir este componente del proyecto de Pueblos con Encanto?
Todo va en un ritmo sincrónico en donde, por ejemplo, estamos en ese momento terminando el fortalecimiento de las actividades experienciales, que hay más de una por municipio, y en el mes siguiente se terminará la etapa de fortalecimiento del sector de hospedaje, cafés especiales y establecimientos asociados al turismo. Este fortalecimiento les deja un plan de mejora para que se conviertan en los mejores en términos de prestación de los servicios turísticos y cuál es el norte que deben seguir. También estamos terminando el fortalecimiento de actividades culturales, desde el marco de la economía naranja. Y lo que sigue robusto, para terminar en octubre, es que todo esto, en un proceso que se llama fortalecimiento de producto turístico, se encadene y articule en paquetes turísticos y rutas. Ahí es importante que entren los agentes operadores de turismo receptivo para que todo lo que están haciendo lo puedan articular a través de rutas y recorridos que puedan venderle a los visitantes y turistas.
¿A qué nivel de detalle de la oferta turística se aspira a llegar?
Es un nivel de detalle tan específico como nunca lo hemos tenido y tal vez tampoco en otros municipios del Paisaje Cultural Cafetero. Y es que además de saber qué hacer, es saber quién lo hace, a manera de directorio que estará sistematizado. Además de la experiencia que recoge todo eso.
¿En qué tiempo se cierra el proyecto?
En sus componentes turísticos estamos proyectados hacia octubre en términos de validar y retroalimentar con operadores y agencias regionales y nacionales. Esa validación es importante, porque la idea es que no sea solo un producto o un diseño desde la academia o desde la Gobernación hacia los municipios, sino un proceso que esté empoderado en las personas y que en verdad un comercializador de turismo diga que está listo para hacer.
¿Este trabajo servirá, de paso, para formalizar toda esa oferta turística?
Una de nuestras metas es aumentar la formalización del sector. En ese proceso hemos estado acompañado por la Cámara de Comercio mediante estrategias conjuntas y lo que esperamos es cambiar ese porcentaje de formalización. En alojamiento el índice de formalización es del 71 % y en gastronomía del 74 %. Y el proyecto involucra también mejorar las capacidades de los operadores, estar en proceso de permanente capacitación para que en cada una de las áreas tengamos la posibildiad de estarles ayudando. En esto estamos alineados con las prácticas del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la Universidad Tecnológica, Cotelco, Acodrés y los gremios que tienen cobertura en estos campos. Con ello buscamos que el turista tenga la seguridad de que el servicio que está recibiendo es de calidad.



