Después de ocho años de ejercicio como gerente del Hospital Santa Mónica de Dosquebradas, Javier Alejandro Gaviria Murillo, asumioó funciones como enlace territorial del Ministerio de Salud y Protección Social en Risaralda. Durante ese período en este centro asistencial se realizó una inversión histórica de $30.000 millones en infraestrutura y dotación biomédica que lo ubicaron como una institución de salud con altos estsántadres de calidad y con superávit en su ejercicio financiero. Con Gaviria Murillo, analizamos en EL DIARIO la situación actual de la pandemia del Coronavirus en Risaralda y las perspectivas de fortalecimiento de la capacidad de respuesta del sector salud frente a la crisis desatadada por el COVID-19.
¿Qué funciones debe cumplir como enlace del Ministerio de Salud para Risaralda?
Básicamente es asesorar y brindar todo el apoyo a la red de prestadores de servicios de salud, a las Secretarías de Salud y a los entes territoriales para afrontar la pandemia del Coronavirus en todas las diferentes actuaciones de cada uno de ellos dentro del sistema para poder lograr la mitigación del proceso de la pandemia. Hemos venido trabajando de la mano de la Secretaría de Salud de Risaralda en lo que tiene que ver con el apoyo que se les ha dado a los municipios que tienen afectación para el manejo de la crisis por medio de unas estrategias que se han contemplado dentro del Ministerio y que se han venido replicando en los distintos territorios.
¿Cuáles son los campos de acción que se han implementado?
En Risaralda, el Secretario de Salud Javier Darío Marulanda, ha implementado la estrategia COVID mediante unos grupos que han venido actuando en los municipios para mitigar los efecto de la pandemia, esos grupos comprenden perfiles específicos como epidemiólogos, enfermeras, bacteriólogos y auxiliares de enfermería que han venido haciendo un trabajo muy importante en el análisis del comportamiento de los contagios y la vigilancia y el control de las actividades programadas para atender la situación. Están también los ERI (equipos de reacción inmediata) que tienen un epidemiólogo y un auxiliar de enfermería que asesoran a los hospitales y las direcciones locales de salud en los municipios para hacer las salas de crisis y atender los cercos epidemiológicos en caso tal que sean necesarios para contener la propagación del contagio. Y están las Patrullas Sanitarias que están en los diferentes municipios en donde le comunican a la población las medidas y lineamientos que se deben manejar para cumplir con las políticas que se han venido construyendo desde el sector central para atender la pandemia.
¿Esa vigilancia se extiende a los sectores comerciales y productivos que se han reactivado?
Estos grupos tienen también la obligación de vigilar que se cumplan las normas que se han establecido para los diferentes sectores de la economía. En este momento hay varios que ya hicieron la reapertura de actividades y los cuales deben cumplir con unas normas y unos protocolos de bioseguridad en los distintos establecimientos, así que estos grupos deben estar vigilando su cumplimiento para que se pueda tener una seguridad dentro de estos lugares para que no haya contagios. Pereira es una de las ciudades capitales que es piloto para la reactivación de algunos sectores de la economía donde se deben vigilar bastante estos lineamientos y la ciudad de manera autónoma ha venido manejando esa situación, vemos que se ha hecho un buen trabajo, sin embargo en los últimos días se han duplicado la cantidad de casos de contagio como fruto de la reapertura. Sin embargo Risaralda sigue siendo un departamentos con baja incidencia de casos confirmados, los que seguramente van a aumentar durante los próximos meses de agosto y septiembre que van a ser los más críticos en nuestra región.
¿Ante esa perspectiva, cómo evalúa la capacidad de respuesta del sistema de salud en Risaralda?
El trabajo que me compete, precisamente, es analizar y revisar conjuntamente con el CRUE (centro regulador de urgencias y emergencias) como ha sido el comportamiento de cada una de las disponibilidades de las salas UCI para determinar la reconversión y los planes de expansión de las mismas. El Ministerio de Salud lo que ha venido haciendo en todo el país es el reforzamiento de la capacidad de la red de prestadores mediante la entrega de ventiladores en los distintos territorios, al momento ya van más de 2000, de acuerdo con la prioridad que tienen los territorios. En nuestro caso esta semana se empiezan entregar ventiladores a la red de prestadores para fortalecer esa capacidad de respuesta. Lo que pasa es que Risaralda ha sido uno de los departamentos que no ha tenido una afectación importante, en este momento vamos en una alerta amarilla y tenemos una ocupación del 63% de las camas UCI. El Ministerio de Salud comenzará a entregarnos ventiladores esta semana y por parte de la Gobernación de Risaralda hay proyectos que hemos venido mirando para comprar otros ventiladores.
¿En la actualidad con cuántas camas UCI disponemos y cuál es la meta de expansión?
En este momento hay 105 camas UCI que están debidamente habilitadas y pretendemos llegar a unas 230. Del gobierno nacional esperamos recibir, en una primera entrega, 20 ventiladores y en total se tiene previsto que nos entreguen alrededor de 90. Por parte de la Gobernación de Risaralda se ha proyectado la compra de 56 ventiladores más. El hospital Santa Mónica de Dosquebradas va a ser uno de los beneficiados por parte del Ministerio de Salud para poder aumentar su capacidad en salas UCI. Allí, en la actualidad, se dispone de seis camas UCI y la idea es que quede con 27 de acuerdo con el plan de expansión existente: un incremento de 21 camas para fortalecer el hospital para este sentido.
“Risaralda es un departamentos con baja incidencia de casos confirmados, los que seguramente van a aumentar en agosto y septiembre que son los meses más críticos”
¿En general en Risaralda el manejo de la crisis generada por el Coronavirus ha sido adecuado?
La situación en Risaralda ha tenido un comportamiento más atenuado, el nivel de contagio ha sido más lento, no hemos tenido afectaciones diarias importantes, aunque últimamente ya se ha venido duplicando la cantidad de contagios, porque se sabe que este tipo de pandemias se comportan de manera exponencial y con las medidas de confinamiento que se han tomado al principio y con el aislamiento preventivo hemos podido lograr que Risaralda sea uno de los departamentos que menos afectación tiene. Sin embargo sabemos que aquí tendremos unas afectaciones importantes en los próximos meses, tal como ha sido el comportamiento en distintos territorios, pero las personas -en muy buena parte- han asumido los lineamientos y las recomendaciones. aunque no todo el mundo es juicioso en este sentido, la gran mayoría sí lo es, por lo que no hemos tenido una afectación mayor.
¿En estadísticas, cómo se miden esos niveles de afectaciones?
A la fecha (domingo 26 de julio) tenemos una mortalidad de 24 fallecidos, mientras que en otras regiones esa tasa ha sido muy alta, mientras que en afectación llevamos 1325 personas contagiadas, una tasa de recuperación del 40% que ha venido bajando últimamente por el aumento del número de contagios. Pero creemos que si éste ha sido un comportamiento mejor que en otros territorios, debemos seguir adelante en todo lo que hemos trabajado con el Ministro de Salud, Fernando Ruiz Gómez, y el Viceministro, enfocado a que las personas sigan lo lineamientos que el despacho y las secretarías de salud han venido impartiendo, como el uso del tapabocas de manera adecuada, el lavado de manos constante, conservar el distanciamiento social, que no haya aglomeraciones en ningún lado y que los diferentes establecimientos donde se haya hecho reapertura económica cumplan con las diferentes medidas de bioseguridad. El Ministerio de Salud ha establecido unos lineamientos muy precisos para cada uno de los sectores en relación con el comportamiento de quienes acuden a esos sitios, para poder evitar mayores contagios y disminuir la mortalidad.
¿De lado, desde esta posición qué apoyo le brindará al proyecto del hospital de cuarto nivel para Pereira?
Este es un proyecto al que le he venido haciendo un acompañamiento desde la parte técnica con el Gobernador de Risaralda en donde se formuló esta iniciativa a través de un equipo de trabajo, el cual ya está en la fase de estudios. La idea es que tengamos en unos 10 a 12 meses todos los estudios realizados y se le pueda dar viabilidad y factibilidad, para empezar ver ese sueño hecho realidad para que la región que comprende Caldas, Quindío, Risaralda, Chocó y norte del Valle del Cauca tenga un hospital con unas características de alta complejidad donde se puedan atender los pacientes sin tener que desplazar a los usuarios y sus familias a otras ciudades como Bogotá, Cali, Bucaramanga, Barranquilla o Medellín. El propósito es que tengamos en esta región un hospital de alta complejidad para solucionar así las necesidades de salud de la población.



