Víctor Galeano hace gala de su mirada crítica y social a través de cada reconocimiento que recibe, esta vez con el POY Latam (Picture of the year) 2025, en la categoría Multimedia con el trabajo que publicó la Agencia Baudó, ‘Cenizas en el monte’, sobre deforestación en la selva.
El trabajo de este artista documental deja registro de la corporeidad que es en sí misma un territorio, en los territorios de la guerra en Colombia. Víctor también es cofundador de la Agencia Pública Baudó, una plataforma desde la que se realizan proyectos en y con comunidades que han vivido la crudeza del Conflicto Interno.
Trabajo consolidado
El rumbo que ha tomado el trabajo de este fotógrafo, le ha dado un sello de identidad que lo pone en ciertos territorios a los que como él mismo refiere, siempre vuelve. “Los ejes que articulan todo el trabajo que hago, es muy difícil para mí pensar en fotografía documental contemporánea si no está ligada al territorio. En ese orden de ideas, el mismo cuerpo refleja lo que ocurre en los territorios”.
Refiere que, por ejemplo, al hablar de migración, el cuerpo del migrante refleja todo el ecosistema que vive. “Entonces cuerpo y territorio se unen a un tercer concepto que es cosmovisión. Es ahí donde mí hipótesis de que el cuerpo refleja lo que ocurre en el territorio, porque por ejemplo para un indígena su río es muy importante, porque sus hijos están ombligados a las aguas y si esta agua es afectada por una explotación de oro, su cuerpo resulta afectado por esta cosmovisión”.
Fotolibros y transmedia
Galeano va por su tercer libro, el primero de ellos fue: ‘Todas las hojas son del viento’ en 2019, un proyecto transmedia realizado en los Montes de María, en la vereda Brasilar a hora y media de San Jacinto, Bolívar. “Allí, unos campesinos que fueron desplazados por el conflicto armado en esta región, deciden regresar a su territorio, porque se dieron cuenta que no podían vivir lejos de ahí, y descubren que esta tierra es importante, se trata del ecosistema del bosque seco tropical, entonces deciden cambiar las prácticas agrícolas y ganaderas, y salvaguardarlo. Esta acción de ser guardianes del bosque, los empieza a proteger del Conflicto”.
El fotolibro ‘Tierra Prometida’ de 2023, es el segundo en su haber, Víctor lo hizo durante su estadía en El Salvador. “Lo hice con campesinos que son desmovilizados del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, que era la guerrilla del Salvador, quienes firmaron la paz con el gobierno, se cumplen algunos acuerdos y otros no. Lo escribo en medio de las transiciones políticas que vivía Colombia, fue ver una comunidad que ya había transitado por el camino que nosotros íbamos a transitar y efectivamente en Colombia los acuerdos de paz se desdibujaron, todo el tiempo brincando de andén en andén y de ahí viene el título”.
‘Desierto verde’ es su más reciente publicación, pero su hechura empezó hace años pero no lo trabajaba de manera regular. “Es un fotolibro que hice sobre el paisaje del Manzano, las coníferas de eucalipto y pino y tiene ese nombre, porque si bien vemos ese bosque fotográficamente tan lindo, es un ecosistema desértico porque no hay agua ni animales que vivan ahí, tampoco frutos de los cuales alimentarse, lo que hay es hectáreas y hectáreas de un colchón grueso de paja, sin que crezca otra vegetación o la tierra absorba agua. El libro está hecho a manera de reflexión visual”.
El artista reciente que el tiempo posterior a la firma del Acuerdo, cuando se podía transitar por el territorio haya durado tan poco y que ahora el conflicto se haya sintetizado en un asunto por narcotráfico en el que “Uno se mete ahora al monte y hay menos probabilidades de que el secuestro sea político, mientras las probabilidades de que te desaparezcan por andar metido donde no debes, aumentan”.
Más reconocimientos
Víctor ha sido ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar en 2024, el Premio del Círculo de Periodistas de Bogotá (C P B), el Premio SOS Racismo Madrid en 2013, y ha sido finalista en múltiples ocasiones del Premio Gabo en Imagen.
Su obra propone una imagen que no representa, sino que acompaña, construye archivo y escucha.
Víctor y su lente son uno solo, porque cuando no están en acción, se encuentran en la búsqueda incesante de historias y temas que contrario a lo que se piensa, es exigente.



