Toda una vida en las tablas

Si se habla de espíritus libres, de almas libertarias y de instituciones culturales en la ciudad, el referente instantáneo es Alonso Marulanda, un hombre que nació, estudió y vive para el Teatro. Marulanda no declina en su propósito vital de llevar la cultura a todos y por eso es que su grupo Blanco y Negro, ha tenido resonacia en Pereira, porque la tarea la ha hecho en Las Brisas, Villasantana, en donde quiere demostrar que el estigma no debe anular el valor de seres humanos que cada mañana atiborran el servicio público de transporte en una búsqueda honrada del sustento y la construcción de ciudad desde el anonimato.

Para hablar con algún artista hay que llevar tiempo, ellos son de conversaciones largas, sin pausa y con café, todo lo opuesto al ansioso mundo periodístico en el que todo si no es para ya, era para ayer. Marulanda nota la premura y acota: “Confía en el tiempo que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”. Jaque mate.

Sobre sus orígenes

Simplemente ¿Alonso Marulanda o Marulanda qué? “Álvarez, es importante el Álvarez, las mamitas son muy importantes y yo presumo de dos cosas: de ser hijo de un arriero que llevaba 14 mulas de Pereira hasta Arabia, y también de haber atravesado el canal vaginal de una indígena Quimbaya, porque ella nació en Montenegro y venía por esa línea”.

Los padres de Alonso eran cantores y juglares, como él lo define, “Ellos se iban desde Hacienda Cuba hasta Arabia, por todos esos andurriales cantando, porque tenían un cuarteto con el primo Artemo Marulanda y Genaro Sánchez, en la guitarra y el tiple”.

Es el número 13 de 14 hijos. “En 1978, era estudiante de secundaria en San Fernando del barrio Cuba y llegó una comisión convocando a jóvenes que estuvieran interesados en formar parte de una organización cultural que se llamó ‘Libros y manos’, entonces voy a ese espacio y allí conozco a seres humanos muy bellos como Heliberto Alzate, que es el hombre responsable de que yo siga la disciplina teatral. Entonces mi vida teatral empezó ese año en el parque que hoy se llama Guadalupe Zapata”.

Obra en la casa de Blanco y Negro.

Tiempo para formarse en el exterior

Cuando Alonso llegó a su casa con la idea de dedicarse al teatro no hubo ninguna objeción. “Mi papá y mi mamá eran muy libres, tenían un concepto de la vida muy distinto al doméstico, eso de cantar por todas las veredas era para ellos un asunto libertario. A los pocos años me gradúo del colegio y me voy para Caracas, a estudiar en la escuela de arte Cristobal Rojas”.

¿Qué pasó con la Fundación ‘Libros y manos’? “Hubo diferencias al interior y salieron como ramajes. Entonces en Venezuela me gradué de Artes escénicas y me vinculé al movimiento teatral venezolano ‘Depos teatro’ para obreros, un grupo muy político y social, allí empecé un proceso de desarrollo. Fui Premio nacional a la mejor Indagación histórica del Teatro por la Asociación de Críticos de arte que reconoce cada año al movimiento teatral que haya hecho apuestas interesantes. Finalmente me quedé por nueve años en ese país dedicado a mi proceso de formación”.

De regreso en Colombia

A su regreso encontró en el grupo de teatro ‘Nueva escena’, su otra esencia y se vinculó. “Es el grupo más importante y más antiguo del eje cafetero, está cumpliendo 50 años, dirigido por el maestro Gustavo Rivera. Tiempo después me meto en el lío de armar el grupo ‘Blanco y Negro’, que en agosto de 2025, llegará a los 30 años y como proyecto de Teatro hacemos el Encuentro regional de directoras y directores de Puesta en Escena que ya va por su octava versión, para la que vamos a invitar a una mujer maravillosa, la pedagoga de Teatro chilena Verónica García-Huidobro y también a un hombre del Cine y del Teatro cubano que se llama Manuel Romero”.

Marulanda cree que ellos y todo Pereira se merece este regalo, porque será un evento académico en el que se plantearán tesis y postulados, “eso a través de ponencias arroja un contenido que es la literatura teatral y hacemos unas memorias de ese encuentro. Esperamos que le aporte mucho al Teatro en la región y en todo el país, porque este tipo de literatura es muy escasa”.

Sala que acoge a actores embera, afro y mestizos, por eso uno de los montajes se llama ‘Tres etnias, una misma lucha’.

El Teatro del presente

A usted lo reconocen más es por la labor que ha desarrollado en la comuna Villasantana, “a lo que le hemos apostado es al Teatro social, al que le dice cosas a la gente y que le ofrezca caminos de dignidad, por eso estamos en un sector tan vulnerable, tenemos una casita dedicada al Teatro por eso, porque los grandes centros urbanos se olvidaron de las periferias”.

Marulanda explica que el Estado ha centralizado el arte y no lo eleva al espíritu de los seres humanos de a pie, no les lleva cosas bellas que los pueden transformar. “No queremos dejar de estar parados en la esquina de la dignidad y la decencia. El pueblo también merece ver una gran obra de teatro, merecen escuchar un gran concierto y los seres humanos descalzos merecen ir a una gran exposición, por eso no creo en eso que salen a decir ‘hemos impactado no sé cuántas personas a través de la cultura y el arte’”.

¿Cómo le ha ido al Teatro con la llegada de YouTube y Netflix? Se lo digo porque después de un espectador estar en la cama o en la sala de su casa, qué se va a ir a buscar una sala de teatro. “Qué pregunta tan interesante en momentos de Inteligencia Artificial. Hay una cosa muy bella que dice Óscar Zambrano Urdaneta, para responder a tu pregunta. ‘El automóvil no ha podido derrocar al caballo’, esos avances tampoco han podido derrotar la cultura del Teatro, desde los griegos hasta nuestros tiempos, sigue más vivo que nunca porque el Teatro hace una cosa maravillosa, hace mejores seres humanos, por eso el Teatro no va a morir llegue el que llegue, así estemos en Marte, los seres humanos siempre querrán representarse como lo hicieron los pueblos primarios”.

Cifra

14 metros cuadrados tiene la sede de Blanco y Negro en Villasantana, caben 15 espectadores.

“El arte es un bálsamo para el alma”.

Dato

Blanco y Negro está conformado por 11 actores, las funciones en la sala de Las Brisas son los jueves y la entrada cuesta $20 mil.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -