Juan Guillermo Quintero Escobar es un gestor cultural de Pereira, representante legal de la Asociación cultural ‘Pa lo que sea’, nombre se queda corto para la trayectoria de semejante personaje.
Don Juan es cultura en movimiento, no debe haber una sola propuesta en la materia que él no conozca. Aquí un poco de su experiencia: en 1987, conforma un grupo de teatro y música de calle, que en pocos años ya representaba a Colombia en infinitos festivales internacionales.
“En 1990, nos radicamos en la ciudad de Barcelona y estuvimos recorriendo Europa, Asia, Oceanía y América con nuestro espectáculo Rompecandela, que era una avestruz gigante de dos metros en zancos y viajaba a todos los carnavales y festivales de teatro del mundo. En el 2004, regreso a Pereira y abro la Asociación Cultural ‘Pa lo que sea’, y desde ese entonces empiezo a realizar proyectos de intervención sociocultural a través de las artes escénicas con diversos colectivos y allí surgen muchos proyectos”.
Acción
En España, realizó tres encuentros de mujeres en escena y cuando retornó gracias a las convocatorias de Concertación del Ministerio de Cultura, hizo otros tres encuentros. Además, convocó siete encuentros de teatro en diversas comunidades y luego llegaron dos proyectos internacionales financiados por la Unión Europea; uno se llamó ‘Contarla para vivir’, el teatro como instrumento para la promoción de la multiculturalidad y la cohesión social en Colombia, tras el cual pudo crear en la ciudad ocho grupos de teatro. “La idea de estos grupos era hacerlo con jóvenes niños y niñas de las instituciones educativas, pero cuando estábamos haciendo inscripciones, las madres de algunos de ellos nos preguntaron ¿y cuándo un proyecto para las mamás? Entonces pues eso nos caló, hablamos con la Unión Europea y nos dieron el permiso para crear un grupo con las mamás de los niños y niñas de la Institución Educativa Jaime Salazar de Tokio”.
Afrocolombianidad
Este grupo se creó en el 2009, tomó el nombre de Platino Teatro y Música, conformado en su mayoría por mujeres afrodescendientes desplazadas del Pacífico de primera generación. “Había dos mujeres indígenas también y empezamos a realizar montajes con ellas a través de diferentes convocatorias de creación del Ministerio de Cultura, de la Bernard Van Lier con sede en Holanda y bueno, logramos darle continuidad hasta el día de hoy a Platino Teatro y Música, sigue estando integrado por mujeres, también hay hombres y hace poco fuimos ganadores del programa de Estímulo del Ministerio de las Culturas, los saberes y las Artes con el proyecto ‘Gira Canto Negro Tradiciones Orales Musicales y Teatralidades del Pacífico colombiano’”.
Hubo una gira de este espectáculo Canto Negro que se realizó en Santa Rosa de Cabal, en el municipio de Santuario y en Apía, terminaron hace dos días y ahora ‘Pa lo que sea’, que también fue ganador del programa de Concertación Cultural del Ministerio, en septiembre realizará la décima tercera versión del Festival de Teatro eje cafetero, Eje Reteje, aquí en Pereira, un festival que ya cumplió 13 ediciones.
Herencia
Juan Guillermo empezó a hacer teatro a los 16 años, porque también tenía un referente muy importante. “Mi tía, Edilma Escobar, ella fue la primera mujer profesional en el Viejo Caldas, quería estudiar abogacía y en esa época las mujeres no podían ingresar a la universidad, mi abuelo era alcalde de Santuario, por eso lograron que a mi tía le dieran un cupo en la Universidad de Antioquia en Odontología, se gradúa y se radica en Pereira para sacarle las muelas a todos los hijos de los más poderosos, así empezó a ser referente de la cultura, desde la creación del departamento, hasta de cuanta institución importante ha contribuido en el desarrollo de la ciudad, fundó con otros amigos la Academia de ballet, que se transmuta en lo que hoy conocemos como la Fundación Danzarte de la cual mi prima Claudia Escobar es la directora”.
“En 2004, conozco El Plumón alto, lo llamaban el polvero, yo había ido al Chocó, en un viaje de investigación con tambores, cuando no había carretera, conocía muy bien estos poblados afro y encontré esto en Pereira, me caló hondo, los niños y las niñas vibraban de energía, llenos de música y de movimiento”.
En El Plumón por coincidencia dio con la Fundación Cultural Germinando, en la dirección de Ana María Arenas Mejía, empezaron a trabajar juntos, porque Juan sabía muy bien lo que era ser un migrante.



