Coendou vossi
Colombia sigue demostrando por qué es una potencia en biodiversidad. Después de 126 años sin registrar una nueva especie de puercoespín con localidad tipo en el país, un equipo de investigadores ha identificado una especie única en el mundo: el Coendou vossi, un roedor endémico de los bosques secos del Caribe y el valle interandino del Magdalena.
Este importante hallazgo, publicado en la revista científica Journal of Mammalogy, suma a Colombia su séptima especie de puercoespín registrada y refuerza la necesidad de seguir explorando la riqueza natural. Pero, ¿cómo se descubrió este pequeño animal y qué lo hace tan especial?
Descubrimiento
La historia de este descubrimiento comenzó en 2018, cuando un grupo de científicos liderado por Héctor E. Ramírez-Chaves, profesor de la Universidad de Caldas, y Elkin A. Noguera-Urbano, investigador del Instituto Humboldt, emprendió un estudio sobre los puercoespines en Colombia, especialmente el Coendou quichua, una especie que hasta ese momento se consideraba ampliamente distribuida en Ecuador, Panamá y Colombia.
Sin embargo, durante la investigación, notaron que algunos ejemplares presentaban diferencias significativas con el Coendou quichua. Las variaciones en el tamaño, la coloración y la estructura de la cola encendieron la alerta: estaban frente a algo nuevo.
Para confirmar sus sospechas, revisaron ejemplares almacenados en colecciones científicas de prestigiosos museos alrededor del mundo, como: Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, Museo de Historia Natural en Londres, Museo Sueco de Historia Natural, Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional en Bogotá, Museo de Historia Natural de la Universidad de Caldas en Manizales y la Colección de Mamíferos del Museo de Historia Natural de la UIS en Bucaramanga.
Tras análisis de ADN, estudios morfológicos y biogeográficos, los investigadores confirmaron lo que sospechaban: los especímenes encontrados en Colombia no correspondían al Coendou quichua, sino a una nueva especie, hasta ahora desconocida para la ciencia.
¿Qué hace especial al Coendou vossi?
El Coendou vossi es un puercoespín único que habita exclusivamente en Colombia, en los departamentos de Caldas, Cesar, Cundinamarca, Santander, Sucre y Tolima.
Es más pequeño que otros puercoespines de su género, con un tamaño corporal de 26 a 33 cm.
Tiene una cola prensil muy larga, que representa más del 70 % de su cuerpo, lo que le permite moverse con agilidad en los árboles.
Está cubierto principalmente de espinas, a diferencia de otros puercoespines que tienen más pelaje.
Sus púas son bi o tricolores, con una base clara y una punta oscura.
Su dorso es marrón oscuro, oculto bajo púas largas de entre 27 y 55 mm.
Su coloración dorsal es más oscura que la del Coendou quichua y el Coendou rothschildi.
Su cara tiene púas más cortas, de entre 5 y 10 mm, con tres colores en las mejillas.
Su cráneo es menos alargado que el de otras especies cercanas.
Un nombre con historia
El Coendou vossi recibe su nombre en honor a Robert S. Voss, investigador del Museo Americano de Historia Natural, quien ha hecho grandes aportes al estudio de los puercoespines del género Coendou y de la mastozoología neotropical.
Según los expertos, este descubrimiento refuerza la importancia de seguir investigando la fauna colombiana, pues demuestra que aún quedan muchas especies por descubrir.
Más importantes de lo que se cree
En Colombia, los roedores representan el segundo grupo de mamíferos con más especies registradas (137 en total). Muchas personas los ven como plagas, pero en realidad, desempeñan funciones vitales en los ecosistemas: Ayudan a dispersar semillas, contribuyendo al crecimiento de los bosques; son presas clave para depredadores como jaguares, pumas y águilas y contribuyen al equilibrio de la cadena alimenticia.
Sin embargo, los roedores siguen siendo un grupo poco estudiado. “Es necesario incrementar los esfuerzos para documentar la diversidad de mamíferos en Colombia, especialmente los roedores, que han sido tradicionalmente ignorados en la investigación”, señaló el profesor Héctor E. Ramírez-Chaves.
Recuadro:
¿Por qué es tan importante este hallazgo?
Este descubrimiento es un hito en la ciencia porque:
✅ Es la primera nueva especie de puercoespín descrita en Colombia en 126 años.
✅ Demuestra que hay más diversidad en los roedores de lo que se pensaba.
✅ Confirma que el “Coendou quichua” es en realidad un complejo de especies diferentes.
✅ Resalta la importancia de la conservación de los bosques secos e interandinos en Colombia.
Los expertos advierten que esta especie podría estar en riesgo de extinción debido a la deforestación y la pérdida de hábitat. Por eso, su protección es clave para garantizar su supervivencia.
Crédito foto:
Foto: Omar Daniel Leon Alvarado (Rutgers, The State University of New Jersey Newark, USA)
SEGUNDA NOTA
Los humedales de Risaralda
Un tesoro que debemos proteger
Los humedales son verdaderas joyas naturales que cumplen un papel clave en el equilibrio del ecosistema, pero en Risaralda enfrentan amenazas que ponen en riesgo su existencia. A pesar de su importancia para la biodiversidad y la regulación del agua, muchos de estos espacios están siendo impactados por la contaminación, la urbanización y el desconocimiento de su valor.
Para muchos, los humedales pueden parecer simples cuerpos de agua estancada, pero en realidad son auténticos filtros naturales que purifican el agua, ayudan a prevenir inundaciones y sirven de hogar a especies en peligro de extinción. Además, contribuyen en la lucha contra el cambio climático al capturar y almacenar grandes cantidades de carbono.
Según la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER), estos ecosistemas actúan como esponjas naturales, almacenando el exceso de agua en tiempos de lluvias intensas y liberándola lentamente en épocas de sequía. También son refugio de aves migratorias, peces, anfibios, reptiles y una variedad de plantas acuáticas esenciales para el equilibrio ambiental.
Batalla por su conservación
A pesar de sus múltiples beneficios, la realidad es que los humedales de Risaralda están en constante peligro. La expansión urbana sin control, el uso inadecuado del suelo y la contaminación de sus aguas han llevado a la degradación de varios de estos ecosistemas.
Ante este panorama, la CARDER ha reforzado su trabajo de conservación mediante monitoreos, restauraciones ecológicas y campañas de educación ambiental. La comunidad también juega un papel clave en la protección de estos espacios, evitando arrojar residuos, promoviendo prácticas sostenibles y denunciando actividades ilegales que los afecten.
Los humedales no solo embellecen los paisajes de Risaralda, sino que también son fuente de vida y bienestar para la región. Espacios como estos nos recuerdan que la naturaleza tiene mecanismos propios para mantener el equilibrio, pero si no actuamos a tiempo, podríamos perderlos para siempre.



