Una joven pereirana se suma a la lucha anti-Covid-19 en Londres

SOLIDARIDAD. Aunque fue rechazada en cuatro oportunidades, Tanya Grajales logró hacer realidad su sueño de formarse como Enfermera Infantil en una Universidad del Reino Unido.

Óscar Osorio Ospina
Una joven residente en Londres, hija de padres pereiranos, fue reclutada por parte del Servicio Nacional de Salud de Gran Bretaña (National Health Service, NHS por su nombre en inglés), para trabajar como Enfermera Pediatra en la lucha contra el Covid-19 en la crisis que ahora enfrenta el Reino Unido.

Se trata de Tanya Grajales Díaz, de 20 años, quien nació en la capital británica –al igual que sus tres hermanos- en el hogar conformado por dos pereiranos que emigraron en busca de mejores oportunidades, un mejor futuro y más calidad de vida. Julio Grajales y Noelba Díaz, cada uno por su cuenta, decidieron establecerse en Gran Bretaña hace 22 años, allí se conocieron, allí se casaron y allí tuvieron sus cuatro hijos.

La mayor es Tanya, quien está próxima a graduarse como profesional de Enfermería Infantil en la Universidad Kingston y hará parte del ejército de profesionales de la salud que luchará contra la actual pandemia que hasta el momento ha sacudido el sistema de salud del mundo. Ella, además, ha trabajado en el campo de la enfermería, en calidad de voluntaria, con las comunidades más vulnerables de Ghana, África. Claro que su ingreso a la carrera no fue nada fácil, según nos contó Tanya, a quien contactamos vía WhatsApp desde su casa en Londres:

“Cuando solicité el ingreso a la universidad me rechazaron cuatro ofertas, no les gustó mi declaración personal o no sé si mi entrevista no fue de su agrado. Así que me quedaba una oportunidad de ingresar al curso que deseaba y eso fue en la Universidad de Kingston, situada en las afueras de Londres. Por bendición de Dios todo salió bien y pasé mi examen y la entrevista para estudiar Enfermería Infantil. Me ofrecieron un lugar y esto me causó mucha alegría en mí”.
Tanya confiesa que en principio, a raíz de esos rechazos, dudó si había elegido bien su carrera:

“Durante este tiempo dudaba de mí misma, si la enfermería era para mí y en una lucha constante e incluso estaba considerando  estudiar otra carrera porque entrar y estudiar enfermería era bastante  difícil”.

Pero, en el fondo, tenía muchas motivaciones para formarse como Enfermera Infantil:

“Decidí estudiar enfermería porque quería hacer algo en mi carrera que fuera gratificante y desafiante, lo que se refleja en enfermería. Además, tuve experiencias increíbles cuando miembros de mi familia estaban en el hospital e iba a visitarlos y ver a las enfermeras haciendo una gran diferencia en la vida de las personas me impactaba… Esto me inspiró a convertirme en enfermera: tratar con pacientes y familiares, ayudarlos a superar lo que a menudo es un momento difícil para ellos es extremadamente satisfactorio para mí”.

Si bien aún Tanya no se ha graduado, decidió aceptar la oferta del NHS para prestar sus servicios en estos tiempos de crisis humanitaria, actividad que comenzará a ejercer desde este lunes:

“Actualmente estoy en mi último año de mi programa. Se suponía que tenía un examen final en 12 semanas. Sin embargo, esto no ha podido ocurrir debido al virus y la presión que los hospitales están teniendo dentro del NHS Servicio Nacional de Salud Británico.  He decidido aceptar el reclutamiento por parte del NHS ya que es una gran oportunidad para avanzar y aportar mi conocimiento ante la crisis mundial que estamos viviendo. Además, la carrera que he elegido es ayudar a los necesitados por medio de la salud y esto exactamente lo que voy hacer”.

Ya antes, a lo largo de su carrera, Tanya estuvo como voluntaria en África en un acto de solidaridad:

En Ghana, África, tuve la oportunidad de ser una enferma voluntaria para ayudar en la comunidad, a aquellas personas que no pueden ir a hospitales para el cuidado de heridas, debido a sus limitaciones financieras. Visitamos hogares y realizamos limpieza de vendajes, entre otras curaciones. Además tuvimos la oportunidad de donar dinero, ropa, comida a un orfanato y pudimos ver el impacto que esto causa y la diferencia que hace en la vida de muchas personas. Esta experiencia me enseñó a valorar a mi país y agradecer lo que tenemos y apreciar el NHS porque la atención médica en diversos lugares del mundo no es buena. En estos lugares en vía de desarrollo hacen falta recursos para atender a la población”.

En el hogar de los Grajales Díaz, pereiranos establecidos en Londres, el día a día trasciende en forma normal, aunque con las limitaciones impuestas por el gobierno británico que los obliga a quedarse en casa y salir solo a comprar artículos esenciales. Y tal vez la única frustración de Tanya es no poder venir a Pereira este año, como lo tenía programado:

“Hace dos años que no he estado en Pereira ni en Colombia. ¡Estaba destinada a ir este año pero creo que debido a el COVID-19 no será posible. De igual manera Pereira, Colombia y mi familia siempre estarán en mi corazón y es un honor poder llevar el nombre de nuestro país desde la distancia”.

Este lunes comienzo uno de los retos más grandes de mi vida y mi carrera: trabajar con niños afectados por el Covid-19 en Londres”

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