Las exportaciones nacionales de café han crecido un 10 % y podrían cerrar 2025 con más de 5.000 millones de dólares, de los cuales el Eje Cafetero aportaría un 15 %.
El 2025 ha sido un año particularmente positivo para el café en Colombia. De acuerdo con Gustavo Gómez, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Colombia (Asoexport), “a septiembre de este año, las exportaciones han crecido un 10 % y estamos en 9,4 millones de sacos”. Este incremento ha coincidido con precios internacionales históricamente altos, lo que permite proyectar un cierre de año con más de 5.000 millones de dólares en valor de cosecha.
El aumento de la demanda, especialmente desde Estados Unidos, y los altos precios en la Bolsa de Nueva York —que promedian 356,76 centavos de dólar por libra entre enero y septiembre— han favorecido la rentabilidad del sector. En contraste, el promedio del mismo periodo de 2024 fue de 219,02 centavos, lo que representa un alza de 137 centavos en apenas un año.
Risaralda y el Eje
En el caso de Risaralda, la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) reportó 40.856 hectáreas cultivadas en 2024, equivalentes al 5 % del total nacional. Entre enero y agosto de 2025, el departamento exportó 108,48 millones de dólares, de los cuales 26,53 millones se destinaron a Estados Unidos, lo que representa el 24,5 % de sus ventas externas de café.
En conjunto, el Eje Cafetero registró exportaciones por 1.006 millones de dólares, correspondientes a 1,92 millones de sacos de 60 kg, de los cuales 298,88 millones de dólares tuvieron como destino el mercado norteamericano. Este comportamiento confirma la consolidación de la región como una de las principales plataformas exportadoras del país.
Ruta a EE.UU.
Colombia es actualmente el segundo exportador de café hacia Estados Unidos, con cerca del 20 % de participación del mercado. Sin embargo, el contexto reciente podría modificar esa posición. Según Gómez, “de mantenerse la tendencia actual y los niveles arancelarios, Colombia podría convertirse en el principal proveedor de café de Estados Unidos”.
El dirigente explicó que los aranceles del 50 % aplicados a otros orígenes han favorecido la competitividad del café colombiano, reconocido por su calidad. En lo corrido del año, las exportaciones hacia el mercado estadounidense han crecido un 10 %, mientras que las de otros países productores se han reducido cerca de un 20 %.
El Eje Cafetero concentra aproximadamente el 15 % de la producción nacional y, junto con Huila —que aporta un 17 %—, se consolida como una de las zonas más beneficiadas por este dinamismo comercial. “Estos recursos de la cosecha histórica llegan directamente a las familias productoras y dinamizan las economías regionales”, enfatizó Gómez.
Proyecciones
Para el cierre de 2025, Asoexport estima mantener la producción nacional entre 12 y 14 millones de sacos, lo que confirma la resiliencia del parque cafetero frente a las variaciones climáticas. La próxima Cumbre Cafetera, que se realizará el 6 y 7 de noviembre en Cartagena, reunirá a expertos internacionales para analizar la evolución de la oferta y la demanda global, y proyectar los precios internacionales del grano. Gómez concluyó que el momento es decisivo para el país: “Estamos ante una cosecha récord y una oportunidad histórica de fortalecer nuestra relación comercial con Estados Unidos. Debemos aprovecharla con calidad, seguridad y sostenibilidad”.
Pese al buen desempeño, Asoexport advierte sobre los desafíos logísticos y de seguridad en el suroccidente colombiano. “Estamos teniendo inconvenientes en los departamentos de Huila, Cauca y Nariño, tanto en la compra como en el transporte del café hacia Buenaventura, y eso afecta también los programas de asistencia técnica a los productores”, señaló Gómez.
¿Qué está pasando con los cafés de especialidad?
El presidente de Asoexport reconoció que los cafés especiales enfrentan un momento retador, ya que el incremento general de precios ha reducido los márgenes de ganancia. “Antes, un café especial podía venderse al doble o triple del valor de un café estándar; hoy, con una libra promedio a cuatro dólares, es difícil que el consumidor pague tres veces más”, explicó. Ante este panorama, Gómez hizo un llamado a mantener la calidad y la sostenibilidad como ejes de la estrategia nacional: “Lo único que puede garantizar ingresos estables es producir café de calidad. Por eso debemos seguir fortaleciendo las denominaciones de origen y las experiencias alrededor del café en el Eje Cafetero”.



