Para María Victoria Ramírez, todos los caminos conducen a las ciencias básicas. Desde el bachillerato, gracias a las orientaciones de un buen profesor, supo que su mundo sería el de las matemáticas y por eso se inscribió en la UTP en Ingeniería eléctrica, programa para la época destinado solo a hombres y “pepas” en esa materia. Asumió el reto, y a medio camino surgió una beca para estudiar en Europa, no le fue difícil acomodarse y triunfó. Dentro de la crisis mundial ambiental, y la búsqueda de fuentes de energías renovables, es para destacar el trabajo de esta mujer pereirana, que con sacrificio y disciplina, se ganó un lugar en un medio tan especializado y competitivo. Su universo son las clases de pregrado en la UTP, la consultoría y asesoría a proyectos regionales relacionados con las energías renovables, y su aprovechamiento con menor impacto al eco sistema. También le alcanza para sus pasiones: poesía, música y libros, conoce de memoria la obra del inmolado García Lorca y participó en la elaboración de la Antología Digital de Poetas Regionales, dentro de la estrategia Cultura en Casa.
¿Cuándo se graduó de ingeniería eléctrica en los Países Bajos?
En 1997 gracias a una beca que me otorgó el gobierno holandés, tuve la posibilidad de viajar y terminar los estudios que ya había comenzado en la UTP de Pereira. Allá me homologaron las materias básicas que había cursado en Colombia y culminé en Fontys Universidad de Ciencias Aplicadas.
Son muy pocas las mujeres en alcanzar un doctorado en un área tan específica…
Sí. Soy la única mujer que se ha graduado del Doctorado en Ingeniería de la Universidad Tecnológica de Pereira en el área de Planeamiento de Sistemas Eléctricos. La UTP tiene diversas áreas de especialización en el Doctorado en Ingeniería, una de ellas está relacionada con Sistemas Eléctricos de Potencia y uno de los grupos de investigación más reconocidos nacional e internacionalmente es el Grupo de Planeamiento de Sistemas Eléctricos, liderado por el profesor PhD. Ramón Alfonso Gallego. Yo hago parte de ese grupo desde que inicié los estudios de Maestría en Ingeniería Eléctrica en 2012, bajo la dirección del profesor PhD. Antonio Escobar, gran maestro y guía académico. Desde la maestría en mi tesis, trabajé el tema de Optimización matemática aplicada al despacho hidrotérmico que es un concepto que orienta la forma cómo se deben utilizar los recursos energéticos para producir electricidad, en el caso colombiano, para suplir la demanda eléctrica día a día usando las centrales hidroeléctricas y térmicas de la forma más inteligente posible, minimizando los costos de producir esa energía eléctrica. Al finalizar la maestría en 2014, concursé para una beca de Colciencias denominada Beca de Doctorado Nacional y gané. Eso me permitió seguir trabajando en ese campo de investigación y culminar mis estudios en julio de 2019, con la tesis titulada: “Mantenimiento óptimo multiobjetivo de la generación, coordinado con despacho hidrotérmico, considerando toma de decisiones multicriterio”. Hoy estoy liderando procesos de eficiencia energética en varias empresas del departamento, gracias a un proyecto que tiene recursos del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
¿Hay una relación directa entre energías amigables, objetivos del milenio y cambio climático?
Efectivamente, existe esa relación. La política de transformación energética del país para los próximos 30 años, encabezada por la Ministerio de Minas y Energía está en construcción, teniendo en cuenta compromisos internacionales tales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que se adoptaron por los Estados Miembros en 2015 como un llamado universal para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad para 2030. Durante la versión 21° de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21), París diciembre de 2015, 195 naciones llegaron a un acuerdo universal y vinculante para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), el cual promueve la reconfiguración de los modelos de desarrollo hacia economías bajas en carbono. Es decir, que utilizar las energías amigables o bajas en carbono es un compromiso político, ético y además, una política pública que el estado colombiano viene impulsando en virtud de esos compromisos internacionales. De los 17 ODS, los que tienen que ver con la sostenibilidad del planeta desde el punto de vista del medio ambiente son el 7. Energía asequible y no contaminante, 11. Ciudades y comunidades sostenibles y el 12. Producción y consumo responsables.

¿Cuál es la importancia de las energías renovables?
Las energías amigables son Fuentes No Convencionales de Energía Renovable (FNCER) y se definen como los recursos de energía renovable disponibles a nivel mundial que son ambientalmente sostenibles, pero que en el país no son empleados o son utilizados de manera marginal y no se comercializan ampliamente. Se consideran FNCER la biomasa, los pequeños aprovechamientos hidroeléctricos, la eólica, la geotérmica, la solar y los mares. Esas energías no están basadas en combustibles fósiles como el gas, el petróleo o el carbón o en grandes centrales hidroeléctricas. Su importancia radica en que son energías no basadas en combustibles fósiles y su huella de carbono es mucho menor, lo que implica que producirlas reduce las emisiones de gases contaminantes como las que produce el petróleo, el gas, el carbón, entre otros. Por tanto, tienen un impacto menor en el aumento de temperatura del planeta que es lo que hace que el clima esté cambiando dramáticamente y se afecte el equilibrio ambiental de la Tierra.
¿En qué consisten las pequeñas centrales hidroeléctricas?
En una Pequeña Central Hidroeléctrica el insumo para la producción de energía es el agua y la capacidad del generador asociado al proyecto debe ser menor o igual a 10 MW (megavatios), que es una unidad de potencia, que expresa la máxima capacidad instalada de la pequeña central. Estas PCH son una alternativa a las grandes centrales hidroeléctricas, tienen un menor impacto ambiental porque no implican inundación de grandes extensiones de tierra, con las consecuencias que ello trae en materia de desplazamiento de comunidades, desaparición de fauna y flora e incluso, de vestigios arqueológicos o tumbas con los restos de las víctimas del conflicto, como sucedió en el proyecto de Hidro Ituango.
Hay una faceta interesante en su vida como líder en temas de equidad de género…
Si efectivamente, me encontré con el feminismo en los años 90. Fui directora de la ONG Corporación Contigo Mujer, que lideró por muchos años temas como la despenalización del aborto, la denuncia de la mutilación genital femenina en la comunidad embera chamí, la difusión de la ley 1257 que previene y sanciona todas las formas de violencia contra la mujer. Tuve durante 10 años una columna sobre estos temas en el periódico La Tarde, entre 2006 y 20016. Fui fundadora de la Red de Mujeres de Risaralda que es una confluencia de organizaciones y personas, incluidas mujeres tan importantes para la ciudad como Rosalba Salazar Uribe, quien falleció hace ya más de un año, y que dejó un legado muy importante para las mujeres. Yo en homenaje a ella me he propuesto impulsar el proyecto de Museo de la Memoria Femenina, Rosalba Salazar Uribe, que recoja, haga memoria y reconozca el aporte de las mujeres a la construcción de ciudad en Risaralda.
¿La cultura también está presente en su vida?
En medio de esta crisis por el Covid y como bálsamo para las almas agotadas y dolientes por la escasez de libertad, surgió #contagiopoesía, una estrategia estética de resistencia contra el tedio del confinamiento, promovida por dos poetas Jhon Harold Giraldo Herrera y Miguel Ángel Rubio Ospina, en la que empecé participando con lecturas de poesía de García Lorca y José Saramago y terminé siendo parte del equipo que la convirtió en proyecto cultural. La Secretaría de Cultura de Pereira lanzó una convocatoria Cultura en Casa nos presentamos Jhon Harold Giraldo Herrera, Miguel Ángel Rubio Ospina, Juan Esteban Jaramillo, como equipo para liderar la Antología de Voces Inéditas que recoge poesía de 40 poetas, hombres y mujeres, de la ciudad. En este equipo, yo estuve a cargo de la selección de las voces femeninas de la antología.
Colaboración especial
Ramiro Tabares Idárraga – Gestor cultural/docente Universitario
“Me he propuesto impulsar el Museo de la Memoria Femenina, Rosalba Salazar Uribe, que recoja y reconozca el aporte de las mujeres en la construcción de ciudad en Risaralda”.



