Para lograr el recaudo, además del buen descuento, se requería disponer de todas las facilidades para pagar y esto es precisamente lo que no está haciendo la Administración.
El Gobierno Departamental anunció hace algunos días un llamativo descuento del 17% en el impuesto de vehículos para aquellos propietarios que estén al día en el pago de esta obligación y que cancelen el valor correspondiente a este año, antes del próximo viernes 27 de febrero.
Se presume que lo que busca la actual administración departamental con el descuento es motivar a los dueños de los vehículos que pagan impuestos en Risaralda, a atender cumplidamente su obligación y recaudar anticipadamente una cifra importante por este concepto que fortalezca la caja del Departamento.
Pero para conseguir esto es necesario, además del buen descuento que se está concediendo, disponer de todas las facilidades que necesita el contribuyente para poder acogerse al beneficio y pagar el valor correspondiente dentro del término concedido; y esto es precisamente lo que no está haciendo la Administración Departamental.
Lo primero, el Gobierno Departamental anunció que el impuesto se podía liquidar y pagar por la plataforma dispuesta por la entidad para el efecto, pero al parecer la página informativa dispuesta fue hackeada, la gobernación no avisó al público en la forma en que un problema de esta naturaleza obligaba, la gente con la ilusión de ganarse unos pesos pagó por la página que había disponible y los avivatos hicieron su agosto y se quedaron con la plata de los contribuyentes.
Claro, los hábiles hackeadores publicitaron su página falsa en las mismas redes sociales y medios en que la Administración Departamental promocionó su campaña de descuento, lo que confundió a los desprevenidos contribuyentes y los llevó a perder su esfuerzo económico y su dinero porque la respuesta de la gobernación ha sido que no han recibido el pago y por tanto la deuda sigue vigente.
Pero el descuido y la negligencia de la Administración Departamental, en el caso del pago del impuesto de vehículos con el descuento ofrecido, no para en la falta de haber informado suficientemente y por los medios adecuados, que su página había sido hackeada y por tanto que se abstuvieran de hacer algún pago por ella; sino que el remedio que escogió para solucionar el problema ha resultado desastroso.
Lo primero es que la gente no sabe, ante el fracaso del portal tributario, que hacer y lo segundo es que los punto físicos acondicionados no pueden estar más escondidos, más trasmano y más incómodos para el usuario, además de que son absolutamente insuficientes para la cantidad de personas que quieren aprovechar el beneficio y pagar el impuesto de sus vehículos.
Lo mínimo entonces que debe hacer la Administración Departamental, luego del fracaso de su campaña de impuestos, es ampliar el plazo para que los ciudadanos que hoy agotan todo el día haciendo cola en los puntos de pago y al final de la tarde tienen que regresar a sus casas sin haber podido pagar el impuesto, lo puedan hacer y no pierdan el beneficio ofrecido por la Gobernación.
