Según todos los deportistas destacados del Departamento, al día de hoy la Gobernación no les ha entregado, del tan cacareado programa de “El Deportista Apoyado”, ni un solo peso.
Si practicar un deporte en el Departamento de manera recreativa es especialmente difícil por ausencia de escenarios adecuados, por no existir, en muchos casos, las condiciones de seguridad para practicarlo o por falta de escuelas y programas deportivos que incentiven y apoyen su práctica; hacerlo de forma competitiva es una verdadera proeza.
Hacer deporte competitivo exige, además de la voluntad, la disposición y la disciplina del deportista para practicarlo, tener la capacidad económica para, de un lado disponer del tiempo que exige el entrenamiento diario en cualquier disciplina deportiva y del otro, tener los elementos, el vestuario y las condiciones para hacerlo adecuadamente.
Es muy escaso encontrar un jóven que tenga la capacidad económica, sin tener que trabajar, para practicar una disciplina deportiva el tiempo que se necesita para poder convertirse realmente en un deportista competitivo, contar con los elementos que ella demanda y pagar los viajes y las estadías en los lugares donde se realizan los torneos y competencias importantes, cuando se alcanza el nivel para participar en ellas.
La generalidad de las veces le toca a la familia hacer el un esfuerzo económico sobrehumano, que muchas veces implica el sacrificio de necesidades de primer orden, para que sus hijos puedan entrenar y practicar su deporte y, cuando lo logran, participar en las competiciones nacionales o internacionales con las condiciones que se requieren para competir cómodamente.
Por eso, no tiene explicación ni justificación alguna que la poca ayuda económica que el Departamento le ha prometido a los deportistas destacados, que han representado a Risaralda en torneos de renombre nacional o internacional y que han logrado importantes triunfos y medallas, no se la entreguen.
Según lo afirman, no uno ni dos, sino todos los deportistas sobresalientes del Departamento, al día de hoy la Gobernación no les ha entregado, del tan cacareado programa de “El Deportista Apoyado”, ni un solo peso y, lo más doloroso, cada vez que preguntan por el apoyo, les dan una disculpa y les corren la fecha de entrega.
Si, como lo afirma el Secretario de Deportes del Departamento, los recursos están presupuestados y garantizados, ¿por qué después de casi ocho meses de transcurrido el año, no se les han entregado lo prometido y bien ganado a unos muchachos que han puesto en alto el nombre de Risaralda y llevando su camiseta se han colgado no pocas presas y reconocimientos.
Con toda razón el mundo deportivo del Departamento registra con frecuencia la renuncia de un destacado y valioso deportista y su anuncio de aceptar el llamado de otra región y su oferta de patrocinio y apoyo económico para que practique y represente a ese nuevo hogar en los distintos juegos y eventos deportivos que se realizan en el país y en el exterior.
