Todo muestra que esta cifra no refleja solo los efectos de la llamada cuesta de enero, sino que es la continuidad de un comportamiento que viene mostrando su resultado en los últimos meses.
Tal como era previsible, el año arrancó con una inflación que retoma la senda del crecimiento. Según el informe entregado el fin de semana por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, el Costo de Vida al cierre del primer mes de este año fue de 5.35%.
Si se compara esta cifra con la del mismo mes del año pasado, cuando el Índice de Precios al Consumidor fue de 5.22%, se aprecia un aumento de 0.13 puntos porcentuales. Y si se coteja con el dato arrojado el último día del año 2025, que fue del 5.10%, el incremento es del 0.25%.
Ahora, si se mira la variación mensual del mes de enero que acaba de terminar, que fue de 1.18% y se compara con la registrada en el mismo período del año pasado que fue de 0.94%, se tiene que fue también superior en 0.24%; además de que la coloca como la inflación más alta de los últimos tres años.
Como si todo esto fuera poco indicio de lo que está sucediendo, cuando se compara la inflación mensual de diciembre del 2015, que fue de 0.27%, con la de enero de este año que fue de 1.18%, se encuentra un significativo aumento de 0.91%, casi equivalente al incremento del costo de vida para un mes de pésimo comportamiento.
Aunque podría decirse que la variación del costo de vida al término de enero no fue el que se esperaba luego de la cascada de aumentos que se empezaron a aplicar desde este mes, empezando por el descomunal aumento del salario mínimo, todos los indicadores apuntan a que la tendencia de la inflación ha cambiado de sentido y que los días en que la meta de inflación era posible, se acabaron.
Nada hace prever que la inflación en los meses venideros retomará su tendencia a la baja que traía en los últimos dos años. Todo muestra que la cifra de enero no refleja solo los efectos de la llamada cuesta de enero, sino que es la continuidad de un comportamiento que viene mostrando sus resultados en los últimos meses.
El propio Banco de la República al ajustar en cien puntos la tasa de interés de referencia para los créditos del sector financiero, ratificó que lo hacía como una medida preventiva ante el incierto panorama de la inflación, alimentado por la presencia de elementos a todas luces perturbadores de la estabilidad del costo de la Canasta Familiar de los colombianos.
Es necesario, pues, que todos, empezando por el propio gobierno, entiendan que se está ante una realidad inocultable y que es urgente enfrentarla con seriedad, con responsabilidad y lejos de afirmaciones y posturas populistas. Ya el país conoce los efectos devastadores de una inflación desbocada y también las bondades de una controlada.
