Fuera de confirmar lo que ya se sabe en torno a las dificultades que de tiempo atrás, se tienen nada nuevo se trató, ni ninguna solución, así sea temporal, planteó la Ministra.
Esta semana estuvo en la ciudad la Ministra de Justicia y, según las informaciones de prensa, uno de los asuntos que se trató con las autoridades locales y departamentales fue el de la llamada cárcel regional y los altos niveles de hacinamiento que tienen tanto “La 40” como los centros de reclusión transitoria para sindicados.
Pocos temas más urgentes que el de atender el grave problema de espacio y sobrecupo que tienen nuestra cárcel y las unidades de reclusión temporales que hay en la ciudad y el departamento; pero lastimosamente, por lo que trascendió, nada se avanzó en su efectiva y pronta solución.
Fuera de confirmar lo que ya se sabe en torno a las dificultades que de tiempo atrás hay para obtener algunos permisos necesarios para el inicio de la construcción de la nueva cárcel regional en el sector de Combia, nada nuevo se trató, ni ninguna solución, así sea temporal, planteó la Ministra.
“La Concordia”, como se ha denominado la proyectada cárcel regional que se debe construir en el predio “El Pílamo”, sigue sin tener los permisos ambientales que debe otorgar la Cárder, sin aclarar la manera como atenderá la necesidad de dotar al lugar del servicio público de agua y sin solucionar las difíciles condiciones de acceso que tiene el lugar.
Han pasado dos gobiernos nacionales y otros tantos locales, y más de media docena de ministros de justicia, incluida la pereirana Ruth Stella Correa quien estuvo seriamente comprometida con el proyecto y la región lamentablemente la desaprovechó, y fuera de anunciarse el proyecto de la nueva cárcel en cada venida de un funcionario nacional o de un candidato presidencial en campaña, nada se hace para destrabarlo y ponerlo en ejecución.
A pesar del esfuerzo del Gobierno, con algunas medidas como la recientemente adoptada y que sacó a la calle y envió a la casa a varios miles de procesados, para mermarle presión al hacinamiento en todas los penales del país, “La 40” sigue teniendo una altísima sobrepoblación y siendo insuficiente para recibir el alto número de privados de la libertad que todos los días envían los jueces, y que ya no pueden ser tendidos en los centros temporales, primero porque tampoco tienen capacidad para tener más detenidos y segundo, porque estos sitios no tienen las condiciones de seguridad que se requieren.
Lástima, pues, que esta vez tampoco se tengan buenas noticias sobre el avance del proyecto de la nueva cárcel regional. Ya se habla de un nuevo Ministro de Justicia, porque la actual está aspirando a ser ternada para la Procuraduría General de la Nación, y habrá que empezar nuevamente con el que llegue para tratar de interesarlo y conseguir su compromiso en un tema que, viéndolo bien, es más responsabilidad nacional que regional.
