Llama la atención que ante las dificultades que se está teniendo para agendar una cita, el Instituto solamente tenga dispuestos los días miércoles y los viernes para conseguir este espacio.
Nada justifica la impresionante congestión que se presenta en las oficinas del Instituto de Movilidad de Pereira, para adelantar cualquier trámite de los muchos que hay que hacer ante esta entidad, ni la dificultad para obtener una cita previa para poder adelantar una de estas gestiones.
Si hay algún trámite que exija prontitud y diligencia son los que hay que realizar por mandato de la ley ante la autoridad de tránsito. El servicio público, las empresas de transporte, las entidades que prestan servicios de emergencia, las empresas de logística y los ciudadanos que utilizan su vehículo como medio de transporte, no dan espera a que las oficinas de tránsito sean capaces de atender la creciente demanda que genera el crecimiento vehicular de la ciudad.
Conseguir hoy una cita telefónica para adelantar un trámite cualquiera ante esa entidad, es un completo imposible. Quien intenta hacerlo o no recibe respuesta, o siempre encuentra la agenda agotada. Esto con un agravante serio y es que los usuarios sostienen que allí la única manera de lograr acceder a la agenda es a través de un tramitador.
Lo único que le faltaba a una entidad que desde hace tiempo ha estado señalada de corrupción, que funcionarios suyos han sido recientemente investigados y sancionados por irregularidades graves en el desempeño de sus funciones y que hay denuncia por cobros de coimas durante los operativos de control que realizan los guardas de tránsito; es que también haya señalamientos graves en la solicitud y asignación de citas.
En el Instituto de Movilidad no se puede permitir por ningún motivo que haga carrera prácticas como las que hay en otras entidades y sus directivos tienen que hacer todo lo que sea necesario para que eso no suceda y para que todas las gestiones ante la entidad, empezando por el propio agendamiento de la cita, sea transparente y oportuno.
Llama la atención que ante las dificultades que están teniendo los ciudadanos para agendar una cita, el Instituto solamente tenga dispuestos dos días a la semana, los miércoles y los viernes, para conseguir este espacio; y todavía más que este proceso solamente se pueda realizar a partir de las tres de la tarde.
Mientras más dificultades haya para agendar una cita y mientras menos expedito sea el procedimiento para hacerlo y conseguir el espacio, más fácil le quedará a los tramitadores ofrecer sus servicios y mayores los precios que cobren por hacer la gestión y en muchos casos por hacer el trámite completo.
Es urgente, pues, que las autoridades de tránsito le pongan remedio al problema del agendamiento de las citas para poder adelantar las gestiones ante la entidad; pero sobre todo que identifiquen y desmantelen la red de tramitadores que se ha formado alrededor del Instituto y que es muy probable que funcione con la complicidad de funcionarios de la misma entidad.
