Estos datos, además, colocan a Risaralda como uno de los departamentos del país con la más alta siniestralidad vial y con una de las tasas más altas de víctimas fatales en esta clase de sucesos.
De mal en peor sigue la accidentalidad vial en el Departamento y con ella la cantidad de personas fallecidas en un hecho de esta naturaleza. Esto de acuerdo con el más reciente informe divulgado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial sobre la siniestralidad en las vías del país y sus dolorosas consecuencias.
Mientras en los primeros nueve meses del año anterior 115 personas perdieron la vida en accidentes de tránsito ocurridos en las vías del Departamento, en el 2025, al corte de la misma fecha del año anterior, los fallecidos fueron 121, lo que significa un aumento en decesos viales del 6%.
Estos datos, además, colocan a Risaralda como uno de los departamentos del país con la más alta siniestralidad vial y con una de las tasas más altas de víctimas fatales en esta clase de sucesos. De otro lado, confirman que los motociclistas son los actores viales que más aportan a las cifras letales, seguidos de los peatones.
En el Departamento solamente tres municipios, Santuario, Mistrató y La Celia, no registraron víctimas fatales en sus vías, entre el primero de enero de este año y el 30 de septiembre pasado. Los demás, encabezados por su capital y seguido por Dosquebradas, le aportaron números importantes a las preocupantes cifras de Risaralda.
Además, el documento oficial ratifica que la primera causa de los accidentes de tránsito son el exceso de velocidad, seguido de la imprudencia tanto de los conductores como de los peatones, de la falta de señalización en la vía, del mal estado del vehículo y de haber ingerido licor antes de conducir.
Todo esto facilitado por la falta de presencia de las autoridades en las vías del Departamento y el ningún control en ellas; y que mucho han incidido sobre los demás factores que más han elevado las cifras de siniestralidad vial y de las personas fallecidas en estos eventos, a los niveles que hoy marcan Risaralda y por supuesto el país.
Los tramos, por ejemplo, entre Cerritos y La Virginia y entre este municipio y Viterbo que son los que generan el mayor número de accidentes viales y de víctimas como consecuencia de éstos, no conocen la vigilancia y el control de las autoridades de tránsito. Allí la velocidad y la imprudencia, principales causas de la siniestralidad, campean y hacen de las suyas.
Es urgente entonces, que las autoridades de tránsito del Departamento hagan presencia en sus principales vías, ejerzan control y vigilancia sobre el comportamiento de los vehículos que transitan por ellas y, sobre todo, desarrollen una estrategia que, de la mano de una campaña permanente de educación vial, permita aplicar con rigor las normas viales. De lo contrario, los registros de Risaralda no solo no van a menguar, sino que van a seguir creciendo.
