El problema de inseguridad de Pereira, el altísimo nivel de homicidios y el creciente avance del microtráfico, no se resuelve con un grupo de policías que viene a cuidar las fiestas.
La Policía Nacional anunció el envió nuevamente a la Ciudad de un grupo de la Unidad Nacional de Intervención Policial y de Antiterrorismo de la Policía Nacional (Unipol), para hacer frente a la ola de criminalidad que vive Pereira y su área metropolitana, y que ha llevado los índices delictivos a niveles hace mucho tiempo no registrados.
La Unipol es un unidad especializada que enfoca su labor principalmente a combatir los delitos de homicidio, hurto y microtráfico y sus conexos, que precisamente son los que hoy tiene a la Ciudad convertida en epicentro del delito y en una de las capitales más violentas e inseguras del país.
Según cifras oficiales, en lo que va corrido de este año se han presentado en la Ciudad 125 homicidios lo que significa unos cinco cada semana, la mayoría de estos hechos producto del ajuste de cuentas entre las bandas delictivas que se han instalado en la región y de la guerra por el control del territorio entre las organizaciones dueñas del tráfico de estupefacientes.
Una situación similar se presenta con los registros de los delitos de hurto y microtráfico. Las calles de la Ciudad son verdaderas trampas al servicio de los atracadores y del otro lado, cuando se afirma que en cada puerta hay una cocina de “tuci” o una “olla” donde se vende toda clase de estupefacientes, no se está exagerando.
Por supuesto, es bueno para la Ciudad la llegada de un grupo élite de la Policía que refuerce la vigilancia en sus calles, que ayude a combatir el delito, que ataque con decisión el avance de las bandas delincuenciales y que le devuelva a los pereiranos la seguridad que hace rato perdieron; lo que si no es bueno es que la presencia de este piquete de policías vaya a ser temporal.
Y todavía es menos bueno que el propio comandante de la Policía Metropolitana diga que el grupo especial va a estar solamente por dos semanas en Pereira. Ese anuncio es ni más ni menos como decirle a los delincuentes que se escondan o se vayan para otro lugar quince días, mientras la Policía hace su trabajo y luego sí pueden regresar a seguir haciendo de las suyas.
La Ciudad necesita más vigilancia, más policías haciendo presencia en las calles y en los parques, más uniformados atacando con firmeza el delito y el crimen organizado y, sobre todo, más personal especializado en combatir el crimen organizado; pero no por unos días. Las cifras y las causas de semejante avance de la criminalidad, ameritan un trato de verdad especial y permanente.
El problema de inseguridad de Pereira, el altísimo nivel de homicidios y el creciente avance del microtráfico con todas sus derivaciones, no se resuelve con un grupo de policías que viene a cuidar las fiestas. Aquí se requiere presencia continuada, acción decidida y capacidad de control, de lo contrario las cifras seguirán creciendo.
