El turismo colombiano se ha transformado en las últimas décadas, diversificando su propuesta y consolidándose como un rubro generador de divisas y empleo.
Hace algunos años, el turismo en Colombia era considerado un negocio que solo abarcaba ciertas regiones del país, especialmente en zonas costeras o grandes capitales. Sin embargo, tanto las ciudades intermedias como otras actividades han crecido a niveles que posicionan al turismo como uno de los principales impulsores de la economía nacional.
“Hoy el turismo ha tenido un cambio. Siempre hemos hablado de un turismo de sol y playa, que era el nicho principal; sigue siendo muy importante en nuestro país y eso no va a cambiar. Pero, sumado a eso, hemos visto también que ha venido creciendo mucho y lo que más solicitan los extranjeros en nuestro país es el turismo de naturaleza, un turismo cultural”, explicó Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (ANATO).
Actualmente, el turismo es el segundo rubro que más genera divisas en Colombia, siendo superado solamente por el petróleo y desplazando a otros productos tradicionales, incluso agrícolas, muy relevantes. Solo en el primer trimestre de 2025, las divisas alcanzaron los USD 2.865 millones, es decir, un 12,9% más frente al mismo periodo de 2024.
De acuerdo con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el Producto Interno Bruto de Colombia en las actividades de servicios administrativos y de apoyo, categoría a la que pertenecen las agencias de viajes, creció 1,8%, aumentando así 3 puntos porcentuales en el segundo trimestre de 2025.
Los retos
Aunque el turismo en Colombia esté en constante crecimiento y arroje resultados positivos, aún persisten desafíos que desaceleran algunos segmentos. En 2024, solo 1,6 millones de colombianos realizaron turismo dentro del país, lo que representó una reducción del 5,5% frente a 2023; además, el tráfico aéreo nacional en el primer semestre de 2025 cayó un 2,2%, con 15,5 millones de pasajeros. “Esto nos motiva aún más a construir una política pública orientada al crecimiento y a los costos de los viajes dentro del país”, explicó la líder gremial.
Las razones detrás de que los colombianos no viajen dentro de su país se fundamentan en los costos y el incremento en los tiquetes, que tampoco han mejorado con medidas del Gobierno. “El tema económico es el que define los viajes en Colombia. Eso lo dice el DANE: 1,6 millones de colombianos, una caída del 5,5% comparado con el año pasado y un 28% comparado con antes de la pandemia. ¿Por qué? Porque los temas económicos para nuestro sector son costosos”.
Adicionalmente, Calle indicó que el avance de la informalidad, un aspecto que no solo afecta la competitividad y la calidad del servicio, “también pone en riesgo la seguridad de los viajeros”. El aumento de prestadores informales de servicios turísticos ha generado desigualdad para los empresarios que cumplen con las normativas, pagan impuestos y contribuyen al desarrollo sostenible del turismo en los territorios. “Esta situación desincentiva la formalización y pone en desventaja a quienes actúan con responsabilidad y legalidad”, agregó.

Teniendo en cuenta que la gran mayoría de las agencias de viajes son micro y pequeñas empresas, las primeras presentan el nivel más alto de informalidad, con un 85%; seguidas de las pequeñas, con un 19,7%; las medianas, con un 5,6%; y las grandes, con un 2,5%.
Las actividades profesionales y de servicios administrativos, donde se ubican las agencias de viajes, cuentan con 1,8 millones de ocupados, de los cuales el 48,6% se encuentra en la informalidad. Al compararse con el mismo periodo del año pasado, esto se traduce en 1,5 puntos porcentuales más.
De vuelta al Eje Cafetero
Dentro de esos destinos turísticos que han ganado terreno en las últimas décadas se encuentra el Eje Cafetero, el cual ha sido protagonista a través de la declaratoria del Paisaje Cultural Cafetero y, de acuerdo con Diego Vázquez Hoyos, presidente junta directiva nacional de ANATO, “es uno de los departamentos protagonistas en el espectro turístico de Colombia como destino emergente”.
“En el Eje Cafetero, hay municipios que son reconocidos como Salento, Filandia, Salamina, entre otros. También está el Parque Nacional Los Nevados, los termales de Santa Rosa y parques temáticos, pero también surgen nuevas joyas como los municipios de la Cordillera en el Quindío, en Risaralda, la Reserva del Otún, el nido del Cóndor en Caldas, y por eso creo que el Eje Cafetero es uno de los protagonistas y tiene que seguir siendo un ícono del turismo en nuestro país”, concluyó Vásquez.
Risaralda sigue creciendo
Así como las agencias de viajes y turismo, los hoteles, al ser actores de esta cadena, representan un espacio fundamental dentro del turismo en Colombia y, especialmente, en Risaralda.
“El turismo en Risaralda ha cambiado mucho porque siempre había sido un turismo corporativo, pero a este turismo se le ha ido sumando el turismo de naturaleza y el vacacional. En todos los eventos que se realizan en Risaralda, como congresos, seminarios y ferias, buscamos que el turista permanezca y se quede el fin de semana realizando actividades turísticas y utilizando los hoteles no solo durante la semana, sino también los fines de semana, para que se genere una mayor derrama económica en el departamento”, indicó Andrés Parra Jaramillo, director ejecutivo de Cotelco Capítulo Risaralda.

Vigésimo noveno Congreso Nacional de Agencias de Viajes y Turismo
Durante la realización del primer día de la versión número 29 del Congreso de Agencias de Viajes y Turismo de ANATO, se reunieron al menos 1.000 empresarios del sector turístico. En el encuentro se presentaron avances relevantes en materia de turismo interno. John Alexander Ramos, viceministro de Turismo encargado, señaló que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo ha invertido más de $184.000 millones en más de 160 proyectos de promoción turística nacional. Entre las campañas, mencionó “El País de la Belleza”, así como otras acciones, entre ellas ferias gastronómicas y culturales.



