La ciudad de Pereira ha venido enfrentando un desafío complejo debido al aumento de homicidios selectivos, originados en disputas entre bandas delincuenciales. No obstante, se destaca una disminución significativa de delitos como hurtos a personas, viviendas y vehículos. Esta situación afecta la percepción de seguridad y plantea interrogantes sobre sus implicaciones para la economía y el turismo de la región.
Un panorama en análisis
Cristian Toro, secretario de Desarrollo Económico de la Alcaldía de Pereira, reconoció la gravedad de los homicidios selectivos, señalando que, aunque son hechos aislados y vinculados principalmente a conflictos internos entre bandas, generan un impacto negativo en la imagen de la ciudad. Sin embargo, destacó que otros delitos han disminuido notablemente, lo cual ha contribuido a fortalecer el comercio y la actividad turística.
“Tenemos que resaltar que logramos cerrar el año 2024 como el año con mayor movimiento de pasajeros en toda la historia del Aeropuerto Internacional Matecaña, con más de 2,8 millones de personas movilizadas. Estos homicidios selectivos, obviamente, afectan la imagen de la ciudad, pero, digamos que, en términos de comercio, la afectación no ha sido tan fuerte como la gente creería, porque el comercio ha seguido funcionando sin inconvenientes, se mantiene fortalecido y continúan llegando muchos turistas”, afirmó Toro.
El secretario también destacó el trabajo conjunto con gremios y entidades del sector turístico para mitigar los efectos de la violencia, así como las inversiones en seguridad, entre ellas, la instalación de cámaras y patrullajes con apoyo del ejército y la policía. Además, subrayó el compromiso de la administración municipal con programas sociales dirigidos a jóvenes en sectores vulnerables, buscando alejarlos de actividades delictivas y acercarlos a oportunidades laborales.
Preocupaciones del sector gremial
Desde el Comité Intergremial de Risaralda, su presidente, Víctor Baza Tafur, expresó la preocupación de los empresarios y gremios ante la ola de violencia que afecta a Pereira y a municipios cercanos como Dosquebradas y Santa Rosa. Según Baza, los homicidios selectivos no solo representan una amenaza para la seguridad de los ciudadanos, sino también para la inversión y el turismo. “Un inversionista que vea y tenga información sobre una ola de violencia como esta, pues, se abstiene de hacer inversiones en el territorio donde se está presentando este flagelo. Asimismo, muchas personas que planeaban visitar la región pueden decidir esperar un tiempo porque la situación en ese territorio no es la mejor”, indicó.
Baza también señaló la falta de comunicación directa entre las autoridades locales y los gremios para enfrentar esta problemática. “No hemos tenido reuniones con las alcaldías ni con la Gobernación. Aunque comprendemos que muchas investigaciones son de carácter reservado, es importante trabajar de manera articulada para recuperar la confianza de los turistas y de los potenciales inversionistas”, añadió.
Acciones necesarias
Tanto Toro como Baza coincidieron en la importancia de implementar medidas contundentes para garantizar la seguridad y preservar la competitividad económica de Pereira. Entre las acciones sugeridas se encuentran incrementar el pie de fuerza policial y militar, fortalecer los organismos de inteligencia para prevenir hechos delictivos, diseñar estrategias que involucren a la población civil en la denuncia y recolección de información, y mantener el diálogo entre autoridades y gremios para coordinar esfuerzos.
A pesar de los desafíos, ambos recalcaron que Pereira sigue siendo un territorio resiliente, con un comercio activo y un sector turístico que, hasta ahora, no ha visto afectaciones significativas. No obstante, destacaron la necesidad de actuar con prontitud para evitar que la percepción de inseguridad deteriore el progreso alcanzado. “Hay algo muy claro, y es que la única forma de generar espacios seguros y productivos para nuestra ciudad es seguir trabajando de la mano”, concluyó Baza.



