El Ministerio de Minas anunció el fin de los subsidios de gas y energía, lo que ha generado preocupación en los ciudadanos de estratos 1, 2 y 3, quienes serían los principales afectados por esta situación. Los gerentes de Efigas y la Empresa de Energía de Pereira explican cómo podría verse afectada la ciudad si esta medida se materializa.
Según un comunicado del Ministerio de Minas, el futuro de los subsidios al gas y la energía en Colombia está en riesgo debido a la caída de la Ley de Financiamiento en el Congreso. Esta decisión ha causado gran inquietud en el sector energético y en millones de familias de estratos 1, 2 y 3, que dependen de estas ayudas para acceder a servicios básicos. El ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, advirtió que esta situación podría acarrear consecuencias significativas para el país, especialmente en las regiones más vulnerables.
El sistema de subsidios vigente, establecido por la Ley 142 de 1994, se basa en un esquema de redistribución solidaria, donde los usuarios de estratos 5, 6 y los sectores comerciales e industriales aportan con contribuciones para subsidiar a los usuarios más vulnerables. Según Carlos Alberto Mazeneth, gerente general de Efigas, estos subsidios actuales cubren el 50 % del costo de los primeros 20 metros cúbicos de gas. “Para el estrato 1, el subsidio cubre el 50 % de los primeros 20 metros cúbicos, y el 40 % para el estrato 2. Un usuario promedio de estrato 1 consume 15 metros cúbicos; el Gobierno subsidia los primeros siete metros cúbicos”, explicó Mazeneth.
Impacto en Pereira
Por su parte, en cuanto al impacto que esto tendría en el servicio de energía en Pereira, Yulieth Porras Osorio, gerente de la Empresa de Energía de Pereira, señaló que el efecto sería menor debido al alto aporte de los usuarios de estratos 5 y 6, así como de los sectores comerciales e industriales. Sin embargo, advirtió que la eliminación de los subsidios afectaría principalmente a los usuarios de estrato 3, quienes actualmente reciben un 15 % de subsidio. “El costo del kilovatio en este momento es de aproximadamente 790 – 795 pesos, incluido el subsidio, y sin él estarían pagando 820 pesos por kilovatio”, expresó Yulieth Porras.
Reacciones de los ciudadanos
María Elena Rojas:
“Si es verdad lo que dicen, que van a quitar el subsidio, lo que se debe hacer es evitar el mayor gasto posible para que los recibos no lleguen tan costosos. Aunque ahorro todo lo que puedo, igual me llega la factura muy cara”.
Gustavo López:
“La verdad, volveríamos a usar leña para cocinar, como se hacía antes. Es muy triste vernos obligados a retroceder por decisiones que afectan solo a los más pobres”.
Alfonso Aguirre:
“Muy mal hecho que el Gobierno se atreva a quitar los subsidios, porque encarecerá la vida para nosotros, los pobres. Tendremos que ahorrar más energía y hacer campañas para reducir el consumo”.
El camino a seguir
Ante la gravedad de la situación, el ministro de Minas y Energía ha convocado a los principales gremios del sector a una reunión urgente para buscar soluciones. Algunos expertos advierten que, si el Gobierno no encuentra alternativas para garantizar los subsidios, las facturas de energía y gas podrían aumentar hasta un 150 % para los estratos más bajos.
Conclusión
La situación no solo afecta a las familias vulnerables, sino que también pone en riesgo la estabilidad financiera del sector energético y de gas en el país. Aunque Pereira y otras ciudades cuentan con cierto margen de maniobra gracias a la redistribución solidaria, en muchas regiones del país el panorama podría ser crítico, representando un retroceso en términos de equidad y acceso a servicios esenciales.
El desenlace dependerá de las decisiones que tome el Gobierno Nacional en los próximos días, pero el mensaje de gremios, empresas y usuarios es claro: garantizar los subsidios es esencial para proteger a los más vulnerables y preservar la estabilidad del servicio de gas y energía.



