Luego de 31 años al servicio del comercio, la directora ejecutiva de FENALCO Risaralda ha decidido desistir de su cargo.
Victoria Eugenia Echeverri Arango asumió la dirección ejecutiva de FENALCO el 25 de agosto de 1992, donde uno de sus primeros retos fue la organización del cuadragésimo octavo Congreso Nacional de Comerciantes. A través de su vocación comercial, heredada por su padre y abuelo, Victoria Eugenia se dedicó a definir y dignificar la labor del comercio pereirano.
Nacida en Pereira, Risaralda, el primero de julio de 1960, Victoria se desempeñó como dirigente gremial desde sus 23 años. Recién graduada de la facultad de Derecho de la Universidad Libre Seccional Pereira incursionó en la política y fue concejal de la ciudad en 1982. Para 1983 asumió la Dirección Regional de Agencias Risaralda y Quindío de la Corporación Financiera de Transporte hasta febrero de 1987. A partir de ese año comenzaría su camino en FENALCO Risaralda como asesora jurídica durante nueve meses, donde luego sería Gerente de la Lotería del Risaralda hasta 1989 y posteriormente directora del Fomento al Turismo de Pereira hasta junio de 1992.
“Me alegraba mucho trascender y pasar del sector público al sector privado, ya venía trabajando desde la Alcaldía del doctor César Castillo con los comerciantes, con los empresarios en todos los temas de generación de empleo y de venta de ciudad. Yo había vendido la Lotería del Risaralda y nos ganamos el premio a la Rosa de Oro en la mejor gestión, la mejor lotería del país en el año 1988 y alcanzamos a vender el 54% de la lotería cuando los estándares recomendaban que no se podían y se iba a vender en promedio a nivel internacional y mundial más del 52%”.
Labor retadora
Su trayectoria estuvo permeada por diversos retos desde que asumió el cargo en medio de la crisis cafetera de los 90’s, así como el desempleo y la migración de miles de pereiranos. Por otra parte, el terremoto del 99’ fue otro de los eventos que supuso un desafío en el comercio regional, en el cual participó activamente. A su vez, estuvo presente en la modernización del comercio tradicional, con el auge de los primeros centros comerciales:
“La experiencia más positiva fue aprenderle a todos esos empresarios que no tienen horarios, que trasnochan, que madrugan, que gracias a mis comerciantes, tenemos los productos básicos de la canasta familiar. Tenemos los medicamentos, tenemos la ropa, etcétera, o sea, hay un comerciante en cualquier rincón de la ciudad, del departamento, del país y del mundo ejerciendo esa actividad mercantil”.
Después de atravesar la pandemia del COVID 19, donde Pereira fue la primera ciudad en reactivar el comercio de restaurantes y gastrobares, hoy sus razones para dejar la dirección son enteramente personales y familiares: “Yo lo hago con todo el amor y el desprendimiento, así que mi familia son los más queridos, los más contentos. Mi madre ha sido un ejemplo de fortaleza, de verraquera, de entrega, dedicación y yo no puedo ser inferior a eso, ahora pago la crianza, me encanta estar con ella, compartir con ella”.
La Pereira que dejó
La ciudad ha evolucionado en materia de comercio, así mismo, se ha catalogado como el centro logístico y de distribución del país, donde llegan todas las mercancías de Buenaventura y se distribuyen hacia Bogotá, la costa y el oriente colombiano: “Somos una ciudad competitiva; productiva; conectada. El gran logro es que cuando llegamos a la Comisión Regional de Competitividad lo primero que encontramos es que no existimos, el comercio no existe en la Comisión Regional de Competitividad, logramos que se reconozca unos sectores tradicionales: el comercio las confecciones y el café; unos sectores promisorios la metalmecánica, el turismo en salud y la agroindustria. Y unos sectores futuristas como la industria 5.0”.
La Pereira comercial de la cual se despide Victoria Eugenia es la misma que ha defendido desde hace más de 30 años: “Siempre me encuentro con la pregunta de alcaldes, de gobernadores, de concejales, de diputados, de cuál será la real vocación de Pereira y fue una tarea de demostrar, de sostener con cifras, con números que son fríos que en nuestra vocación es ancestral, que nuestra vocación es comercial”.
Lo que se viene
Lo queda, en palabras de Victoria Eugenia es la satisfacción del deber cumplido: “El orden, el manejo de agendas, la distribución de los tiempos, la confianza en los equipos de trabajo, la humildad para apoyarse uno en su junta directiva seccional, en los funcionarios de la Presidencia Nacional, que uno no se la sabe todas, que hay que estudiar todos los días, que hay que actualizarse, que siempre hay que vender la mejor mercancía que es Pereira con la mejor sonrisa, eso hay que mantenerlo y sostenerlo en el tiempo”.
“Voy a ser absolutamente independiente autónoma, objetiva y para mí no va a interesar o importar que haya dado un trapo azul, rojo, verde, amarillo, de cualquier color político porque voy a trabajar por todos en igualdad de condiciones. Voy a hacerle fiel a la balanza y así lo cumplí a cabalidad estos 31 años”, expresó finalmente la directora.
Dato
En los 2000, la Seccional de Risaralda recibió un reconocimiento de FENALCO al ser la mejor de ese año.



