Si el hábito no hace al monje, el cargo mucho menos, pero por alguna extraña razón las personas lo siguen llamando ‘padre’. El don no le cuadra y según una anécdota, fue más inteligente un vigilante en Medellín, que le dijo: ‘Buenos días señor don padre’. Tratar de entrevistarlo es acercarse casi a un rock star, detrás de él un séquito como de 10 personas, todas lo necesitan para algo diferente y obviamente a todas las atiende con amabilidad en interés.
Gonzalo Gallo González (el padre Gallo), se retiró del sacerdocio hace 25 años, después de 23 al servicio de la Iglesia Católica. Colombia entera supo de él en los programas de las mañanas durante 16 años, en los que aportaba sus píldoras espirituales y que a cada uno le caía como guante, según su realidad. En las secciones editoriales de los periódicos tuvo más trascendencia y recientemente en sus conferencias, tiene aforo lleno.
En días recientes dio dos importantes conferencias: una para la Fundación Sanar y el pasado viernes, otra para los funcionarios del Hospital San Jorge. Hoy la iglesia celebra la fiesta de Pentecostés, el espíritu de Dios que permanece siempre y que vive en el padre, porque se declara sin religión pero espiritual.
En el hospital
“Conocí al director que es un excelente ser humano, me solicitó una charla para el personal y yo le dije que con mucho gusto, se necesitaron dos, porque resultaron muchas personas. Les hablé para mejorar su calidad de vida, para fortalecer su parte espiritual, mental y emocional, su estado de conciencia y su cuerpo, porque uno para estar bien tiene que estarlo en el espíritu, la mente, las emociones, la conciencia y la parte corporal, les di unas herramientas para eso y ¡bendito Dios! Los asistentes salieron agradecidos, bueno, somos instrumento de Dios”.
Perdonar
Usted habla de un ser sano y de cinco áreas a las que se les debe prestar atención. ¿El perdón abarca los cinco aspectos o está ubicado solo en uno de ellos? “Positivamente cuando tú te perdonas que a veces es más difícil que perdonar a otro, incluso por cosas muy graves como el asesinato de un familiar, un papá violador o el que te robó toda la plata que metiste en un negocio. El perdón beneficia al espíritu, a la mente, al alma, a la conciencia y al mismo cuerpo, igual que el odio hace daño y perjudica el cuerpo, una persona con un odio visceral termina enfermándose. Cuando uno no perdona y no se perdona está prisionero de uno mismo”.
Todo eso que usted dice es muy difícil. “Yo sé que cuesta, pero cuando entiendes que la persona que falla, tú o ella, están en inconsciencia e ignorancia y en insuficiente amor a sí mismo y a los demás, con una información que es bastante pobre. Cuando entiendes eso perdonas o puede que ni siquiera necesites perdonar, solo lo comprendes”.
¿Y los recuerdos?
“Es una muy buena pregunta. Repite después de mí: perdonar no exige olvidar, puedo recordar en paz. Eso se logra también con meditación, amor profundo y Dios en el corazón, tú le puedes preguntar a esa persona por quien le hizo daño y te puede responder de dos maneras: ‘no me hable de ese hijuetantas’ (no ha perdonado) o que ‘sé que salió del país y deseo que le esté yendo bien, comprendí que se equivcó’ (ya perdonó)”.
Sin lío
Digamos que soy una persona que quiere sanar y no tengo que perdonar a nadie ¿qué tengo qué hacer todos los días? “Para que esté bien mi espíritu y el tuyo, hay que vivir hablando con Dios, pueden ser frases cortas como Cristo te amo, En tí confío, Eres mi guía y mi luz o gracias, gracias, porque se enfoca uno en tener la mente en el ahora y en lo positivo. Eso es dedicación y práctica hasta que controle mi mente”.
“En la religión que quieras dices: Dios mío te llevas esta tristeza, Dios mío te llevas este miedo y luego buscas revisar tu vida de manera consciente, para tu cuerpo haces ejercicio, comes bien, duermes bien, no le doy drogas, cigarrillo ni estrés”.
El padre Gallo dice que vivimos en una sociedad muy acelerada de mucho ruido y estruendo, por eso es importante meditar y recomienda los videos de ‘Bombones para el alma’.



