Los pajareros se pusieron de moda recientemente, porque los ‘gringos’ de cualquier parte del mundo, llegaron igual que los pájaros, en desbandada con binoculares al cuello y paseo incluído a la tierra de la biodiversidad, para hacer lo que a los locales no les parecía cosa del otro mundo, meterse al bosque en silencio absoluto a esperar el más tenue silbido para buscar quién lo emitía y dónde estaba ubicado. Pero Juan Carlos Noreña, no es pajarero, es biólogo en toda la amplitud de la palabra y en esa definición también cabe pajarólogo (ornitólogo).
Noreña es director de un bioparque, director de una fundación, también dirige un festival y como él mismo relata: “biólogo marino de profesión, naturalista por convicción, ornitólogo de pasión y fotógrafo de naturaleza de afición”.
El comienzo de una pasión
Noreña ve y persigue los pájaros profesionalmente desde hace más de 20 años, “me encanta la fotografía y me gusta hacer fotografía de pájaros. En cuanto al tema de las aves, lo hago pero también lo estudio con fines de generar conocimiento y generar en las personas mayor apropiación y sentido de pertenencia, para la protección y conservación de las especies. Mucha gente tumba el árbol porque desconocen que de él se alimentan y nacen mariposas o anidan aves, lo tumban simplemente porque van a construir una casa y necesitan mirar la ciudad”.
Desde que tenía 10 años de edad, Juan Carlos Noreña empezó a mirar las fotografías en la revista de la enciclopedia Fauna de Salvat, (asunto para gente con canas), “pero en esa revista solo veía fauna africana, desde la primaria sabía que quería ser biólogo marino y esa es mi profesión”. El mar para los risaraldenses está un poco lejos ¿no le parece? “Me encanta el mar y conozco todos los peces coralinos del Caribe, me fui 10 años del Departamento, estuve en Bogotá en la Jorge Tadeo Lozano, que tiene la sede de Biología marina en Cartagena”.
¿Se dejaría seducir?
El biólogo relata que el común de las personas solo piensan en el árbol en razón del oxígeno para el ser humano, pero poco piensan en la fauna que también se sirve del mismo. Su dominio del tema no para aquí, a Juan Carlos también le gusta cuidar mariposas y por eso construyó un bioparque en Dosquebradas, desde allí practica la ‘Seducción ambiental’, en este punto recomiendo seguir leyendo para no caer en un error. “La Seducción ambiental es un nuevo término que hemos adoptado y en el cual se genera entusiasmo y alegría en los niños por el aprendizaje. Es una fórmula muy original para extender el conocimiento de nuestra biodiversidad a las nuevas generaciones, para que formen identidad y sentido de pertenencia por la protección y la conservación de los hábitats naturales”.
Noreña genera interés no solo en los niños, sino en las personas que lleva a través de los senderos naturales que ha construido sin hacer daño, “enseñarles sobre serpientes, arañas, tarántulas que todo el mundo piensa que son animales peligrosos, malévolos, siniestros y van a conocer otra realidad de esto”.

El regreso a la tierrita
Es biólogo marino, pero no deja de ser biólogo, acá en la región podía aprovechar las especies de mariposas y las aves. “Mi aspiración es generar en las cañadas de Pereira, el conocimiento y la exploración de ese mundo fascinante, porque es un espacio público que estamos desaprovechando”.
Uno por uno
En este entorno no se percibe tanto la tala, sino los guaduicidios ¿qué animales viven y se alimentan de las guaduas? “Llegan muchas aves a refugiarse, pero donde se observa la vida es en la parte inferior del guadual, es sitio de tránsito para muchos animales y crece mucha vegetación debajo y el papel de la guadua aparte de purificar el agua es darle estructura al suelo y es parte del Paisaje Cultural Cafetero”.
La importancia de los humedales
Los urbanizadores dicen que no hay que poner el grito en el cielo porque se construya sobre un humedal, que si no fuera así Dosquebradas no existiría, ¿qué precio tiene esto? “La importancia de los humedales radica en que aquí llegan muchas aves migratorias entre octubre y abril, vienen a consumir insectos, palomas y torcazas, contribuyen en la eliminación de plagas que se incrementan cuando ellas no están acá. Si al llegar no encuentran el humedal o los bosques que dejaron cuando se fueron, perecen miles, miles y miles de aves”.
¿Qué especie de ave hace el papel de las abejas en esta región?
“No quiero contradecir el tema de las abejas, pero las que nos ponen de ejemplo no son nativas de aquí y han desplazado a las meliponas y a las angelitas nuestras. No solo las abejas hacen polinización, inclusive existe mayor número de especies que sobrepasa en miles a las abejas, tenemos más polinización por las mariposas. La polinización es el segundo proceso natural más importante para la vida en el planeta, ahí obtenemos el 60% de nuestro alimento, porque el primero es la fotosíntesis de donde obtenemos el oxígeno”.
El biólogo explica que en el planeta son 200 mil especies de mariposas, mientras que de abejas son solo 5 mil especies. Las polillas nocturnas, los cucarrones, las avispas y las aves también hacen polinización, buscan reproducirse en matorrales y malezas que le estorban al ser humano, porque primero instalan antejardines exóticos donde no llega una mariposa ni un colibrí y menos un pájaro.
¿Quién está en peligro en Risaralda?

“El lorito de fuertes es una especie que pasó de peligro crítico, ahora está en peligro, es de las especies que más atención requiere en Colombia y en el mundo. Lo tenemos en Santa Rosa en el subpáramo, lo estamos protegiendo, es muy difícil verlo, hay que tener oído. Nos llegan recursos de ‘Loro Parque Fundación’ de España, para investigación. En 2014 había ocho y ahora hay 30 individuos en esa zona”.
Cifra
38 especies de aves migratorias llegan a la zona urbana de Pereira, vienen a vacacionar mientras pasa el invierno en el hemisferio norte.
“No me gusta que me digan experto, porque sigo siendo aprendiz, todos los días aprendo cosas”.



