De cualquier manera, lento y con altibajos cada mes el fantasma de la alta inflación que dejó la pandemia, ha ido quedando atrás y se está más cerca de la meta para este año.
Luego de dos meses consecutivos de estar creciendo, el Costo de Vida de los colombianos cedió un poco en el mes de marzo que terminó hace unos días. Según el informe que acaba de entregar el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la inflación anual al término del tercer mes de este año fue de 5.09%.
Si se compara esta cifra con la de los meses de enero y febrero pasados, cuando el IPC fue de 5.22% y 5.28% respectivamente, no solo significa una disminución de 0.13 y 0.19 frente a estos períodos, sino un cambio de tendencia importante que hace recobrar la esperanza de volver a los registros pre pandemia.
Ahora, si se coteja el resultado anual a marzo de este año con la inflación al cierre del mismo mes del año pasado, cuando fue de 7.36%, se tiene una reducción del 2.27 puntos porcentuales, cifra esta que es muy valiosa en la pretensión de alcanzar la meta de inflación para este año y que fue fijada por el Banco de la República entre el 2.5% y el 3%.
Por otro lado, si se mira el costo de la Canasta Familiar desagregado para el mes de marzo pasado que fue de 0.52% y se compara con el del mismo mes del año pasado, cuando fue de 0.70%, también se tiene una reducción importante de 0.18%, conseguida principalmente en el rubro de matrículas en carreras universitarias, técnicas y tecnológicas.
En lo que tiene que ver con Pereira, si bien la ciudad mantiene una inflación por encima del promedio nacional y que la coloca como una de las más altas del país, también tuvo, como la gran mayoría de las capitales, una reacción positiva frente al registro tanto del mes de febrero pasado como el anual a la misma fecha del año pasado.
De todas maneras, hay condiciones, además de las externas que no es posible todavía saber de qué tamaño será su incidencia en el día a día en Colombia, que preocupan, porque de esas si se conoce suficientemente sus efectos en el Costo de Vida de los colombianos y que todos los expertos coinciden en afirmar que se van a presentar.
Las intensas lluvias, por ejemplo, anunciadas para el resto del semestre, acompañadas de inundaciones, de altos niveles de los ríos, de derrumbes en las vías y de dificultades para el transporte de alimentos y de materia prima, son circunstancias que afectan la estabilidad de los precios y por tanto que empujan hacia arriba el costo de la Canasta Familiar.
De cualquier manera, lento y con altibajos lo cierto es que cada mes el fantasma de la alta inflación que dejó la pandemia, ha ido quedando atrás y se está más cerca de la cifra que por mucho tiempo tuvo el país y que el Bando de la República ha puesto como meta al cierre de este año.
