Lo que sí tenían esos entrenadores y que tal vez es lo que esté haciendo falta ahora, es apego a la institución, amor a la camiseta y respeto para la ciudad.
Luego del último fracaso del Deportivo Pereira ante Llaneros en Bogotá, la presidencia del equipo local anunció, mediante un comunicado oficial, la salida del director técnico Luis Fernando Suarez y el encargo en su conducción técnica a tres experimentados adiestradores mientras se toma la decisión de si ellos continuarán de manera definitiva o se designa a un entrenador en propiedad.
Para un director técnico de un equipo profesional de fútbol es muy difícil sostenerse en su cargo, cuando los resultados no se le dan, cuando en cada partido, tanto como de local como de visitante, no solamente el equipo pierde sino que juega desastroso y, sobre todo, cuando los partidos se están perdiendo de manera increíble; sin embargo, la pregunta es si esto es lo que debe ocurrir.
Se ha vuelto una costumbre que los equipo, luego de tres o cuatro derrotas consecutivas, le cancelan el contrato a su director técnico y contraten otro cualquiera de los varios que están disponibles, casi siempre que acaban de salir en las mismas condiciones de otro de los equipos, y le encomiendan el cuadro con la esperanza que bajo su batuta tenga el desempeño que se quiere.
Así se la pasa todo el año la mayoría de los equipos, designando y desnombrando directores y cuerpos técnicos completos. Apenas unos muy pocos persisten con su cuerpo técnico, le dan la confianza y el respaldo que necesita, a pesar de los regulares y a veces malos resultados obtenidos.
Por eso, cuando se revisa la hoja de vida del nuevo técnico contratado, tal vez con la excepción de los estrategas extranjeros, se observa que ha pasado prácticamente por todos los clubes profesionales del país y no cosas veces en más de una oportunidad, incluyendo al equipo que lo está contratando.
Antes los entrenadores, como se les denominaba hace un tiempo, permanecían por años en la misma institución, a pesar, a veces, de las malas temporadas que tenían todos los equipos. El profesor López Fretes, para no ir muy lejos, estuvo al frente del equipo matecaña por muchos años, a pesar de que nunca apareció la estrella deseada y, por ejemplo, el médico Gabriel Ochoa fue director técnico perenne del América de Cali.
Lo que sí tenían esos entrenadores y que tal vez es lo que esté haciendo falta ahora, es amor a la institución, a la camiseta y a la ciudad. Es claro que estas personas son profesionales y que los anima el factor económico; pero mientras ella no tengan arraigo en el equipo y estén pensando solo en ver cuál club le pagan más para irse a otra ciudad, todos los equipos y, por supuesto, el Deportivo Pereira, seguirán contratando técnicos sin ningún resultado, para cuatro o seis meses.

Y no solamente eso , que los dueños de los equipos traigan buenos jugadores , Pereira sale campeón hace dos años , en vez de reforzar el equipo lo desmantelaron , hicieron otro equipo para la libertadores , les fue muy bien hacía mucho tiempo los equipos colombianos no pasaban la primera ronda , dejan ir al técnico vuelven y lo desmantelan , traen a Leonel no les fue tan mal , y vuelven y lo desmantelan , eso es falta de respeto para con la afición