Hoy nadie en el Gobierno Nacional responde por la promesa de darle vivienda a las familias que se quedaron sin techo, ni da razón de donde están los recursos para atender los damnificados.
El sábado de la semana anterior se cumplieron tres años de que los habitantes del barrio La Trinidad en Santa Rosa de Cabal sufrieran la peor tragedia que haya padecido el vecino municipio en los últimos años. Un deslizamiento de tierra tapó el cauce del río San Eugenio produciendo un represamiento de sus aguas y la destrucción de un centenar de viviendas que había en el sector, dejando por debajo de su nivel absolutamente todos los enseres y elementos que poseían las familias que allí vivían.
El balance final nunca se conoció pero el inicial que reportaron las autoridades, fueron 84 viviendas completamente destruidas por la incontrolada fuerza de las aguas y que nunca se pudieron volver a habitar y más de cien familias sin techo, sin abrigo y sin alimentos para subsistir
Desde entonces varios altos funcionarios del gobierno nacional, entre ellos la ministra de vivienda y el entonces director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, hoy tras las rejas, Olmedo López, han visitado el lugar, han hecho reuniones para revisar los informes y han renovado la promesa inicial de darle vivienda a las 84 familias que todo lo perdieron.
Para esto la alcaldía de Santa Rosa adquirió un terreno suficiente en el sector de La María a la espera del suministro por parte del Gobierno Nacional de los diseños para la construcción de las viviendas y de los recursos prometidos por todos los funcionarios que han venido al Departamento y visitado el lugar.
Como ocurre con frecuencia cuando suceden estas tragedias, esta vez también todo se ha quedado en promesa. Hoy nadie en el Gobierno Nacional responde por el ofrecimiento de darle vivienda a las familias que se quedaron sin techo, ni da razón de donde están los recursos supuestamente dispuestos para atender los damnificados.
Inclusive esto ha obligado a la alcaldía de Santa Rosa a presentar como municipio y conjuntamente con las familias de La Trinidad, una acción popular para que vía judicial se obligue al Gobierno Nacional a entregar los recursos que están presupuestados con destino a la construcción de las viviendas para los damnificados de la tragedia.
Lo más trágico de esto es que mientras tanto varias familias que perdieron allí su vivienda, ante el incumplimeinto del Gobierno, han regresado al lugar y hoy habitan allí en viviendas improvisadas y en medio del riesgo que no ha desaparecido, porque tampoco el municipio ha cumplido con el compromiso de hacer un estudio detallado de la ladera, de que se vuelva a presentar un deslizamiento y haya una nueva tragedia. Ojalá no haya que esperar a que suceda esto para que el Gobierno cumpla con lo prometido.
